Como es de esperarse. Cuentos cortos de ciencia ficción


Como es de esperarse

Autor: Alexandro Faviano

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Cuento publicado el 21 de Abril de 2021


Maximiliano es un padre de familia modelo; casado felizmente con su esposa Juliana, a la cual conoce desde la secundaria. Juntos tiene 2 hijos; Romina de 7 y Alejandro de 3. Maximiliano trabaja como analista para la compañía de drones, Drone Corp. Se podría decir que su vida transcurría por los carriles de la normalidad, pero lamentablemente todo eso cambio un día de otoño del año 2044, en el que a su hija se le cayó el primer diente de leche. La tecnología avanza pero las costumbres siguen siendo las mismas.


Como es de esperarse, Romina guardo su diente recién caído en una cajita y se dispuso a enviarle un mensaje virtual al llamado “Ratón Pérez”. El mensaje contenía los típicos pedidos de una niña de su edad, con la esperanza de que el ratón se llevara el diente y le depositara créditos en su cuenta virtual. Como es de esperarse, son los padres los que reciben el mensaje virtual, sin que la niña se entere y depositan los créditos en su cuenta. Sin embargo, en este caso y por un capricho del destino, esto no iba a suceder de esta manera. Los trajines de la vida laboral de sus padres, sumados algunos problemas familiares, hicieron que ambos se olvidaran del asunto del Ratón Pérez.

Al día siguiente, Maximiliano, el padre, se despertó con el sonido del despertador, pero en su interior sintió que no estaba despierto, sino que todavía estaba dormido. Se despertó con el sonido del despertador, y tuvo la sensación de que en realidad ya se había despertado con anterioridad. “Deja-vu” pensó y sin darle mucha importancia se levanto de la cama.

La familia se preparo para sus actividades de un día normal, sin embargo Romina encontró que el diente no estaba en la cajita donde lo había dejado y en su cuenta virtual alguien había depositado 100 créditos. Inmediatamente dio aviso a sus padres diciendo que el Ratón Pérez había cumplido con lo prometido, como es de esperarse. Maximiliano estaba confundido y no entendía nada, porque estaba seguro que se había olvidado del asunto del Ratón Pérez y su esposa le había confirmado que ella tampoco había participado, lo cual suponía una gran duda ¿Quién se llevo el diente y quien depósito los créditos en la cuenta de su hija? Maximiliano se llevo la duda en su cabeza mientras viajaba en el metroflow, sin encontrar ninguna respuesta. Al cabo de unas horas el asunto fue olvidado por completo.

A la semana siguiente, Romina perdió otro diente y como es de esperarse, empezó todo el asunto del mensaje virtual, con la esperanza de que el Ratón Pérez le deje algunos créditos en su cuenta. Por suerte esta vez Maximiliano se acordó del tema y espero pacientemente a que sus hijos se durmieran. Al rato, y con algunos créditos en su tarjeta, se dispuso a ir a la habitación para hacer la transferencia pero cuando estaba por entrar vio a su gato Campanita pasar por la puerta de la cocina maullando leventemente, al segundo que volvió su mirada hacia la habitación, sintió que su gato Campanita volvía a pasar por la puerta de la cocina, haciendo el mismo maullido. “Deja-vu” dijo para sí mismo. Sin embargo estaba tan concentrado en el asunto del Ratón Pérez que no le dio mucha importancia. Cuando llegó, tomo el Holo-Cubo de su hija, pero para su asombro la transferencia de crédito ya se había realizado y además el diente había desaparecido. Maximiliano tenía un nudo en la garganta. Casi corriendo fue a preguntarle otra vez a su esposa, pero volvió a encontrarse con una negativa. Este asunto ya lo estaba superando.


Paso algún tiempo y Romina perdió otro diente y como es de esperarse, empezó los preparativos para que el Ratón Pérez se encargue de llevárselo. Esta vez Maximiliano estaba muy atento y para no volver a tener dudas decidió implantar un programa espía en el Holo-Cubo de su hija y así detectar cualquier cambio en su código. Este programa era el mismo que había instalado en su Holo-Cubo personal hace varios años atrás.

Esperando encontrar al responsable, Maximiliano se fue a la cama pero sin poder dormir. Tuvo un leve pestañeo que lo hizo dudar por un segundo si se había dormido o seguía despierto. Giro la cabeza para ver el despertador que mostraba 11:32 PM. Al instante cerró los ojos y tuvo un leve pestañeo que lo hizo dudar por un segundo si se había dormido o seguía despierto. Giro la cabeza para ver el despertador que mostraba 11:32 PM. Otra vez la maldita sensación del “Deja-vu” le lleno las tripas. Al rato el programa espía que había instalado le envió una notificación de que algo había cambiado en el Holo-Cubo de su hija. Excitado y acelerado, Maximiliano, se levanto de su cama con un aire de victoria, esperando encontrar al culpable con las manos en la masa, pero sin embargo no encontró a nadie en la habitación, solo él y sus dos hijos que seguían en un profundo sueño. El diente en efecto no estaba en la cajita y en el Holo-Cubo de su hija, habían depositado 100 créditos. “¿Pero quién había sido?” “Imposible”, pensó para sí mismo. Tenía la sensación de que su programa espía no habían funcionado correctamente o que él todavía estaba dormido. Se imagino en la cama en un sueño profundo pero después de un pellizco se dio cuenta que estaba en la cruda realidad. Tomo el Holo-Cubo de mala gana y se lo llevo al estudio.

A la orden de “Luces!” el detector de voz interpreto el comando y se encendió. Maximiliano tomo el Holo-Cubo y con su palabra clave lo desbloqueó. Tomo el flujo de datos del programa espía que había instalado y lo transfirió al monitor con un movimiento de manos. Solo se veían líneas de códigos e información de eventos flotando en la pantalla hasta que encontró un evento que le llamo mucho la atención. El evento decía “23:32 – Programa virtual Ratón Pérez ejecutado con éxito.”. Asombrado, contuvo su aliento por un rato hasta que solo su corazón era lo único que escuchaba en la habitación. Trago un poco de saliva y decidió buscar los eventos asociados que incluían los días anteriores cuando su hija había perdido los dientes y encontró el mismo evento en cada uno de ellos. Una idea agobiante le paso por la cabeza, y su sangre se empezó a helar ¿Qué pasaría si buscara en su propio Holo-Cubo? Con las manos temblorosas tomo su Holo-Cubo personal y fijo la fecha en el “15-02-2037”. Era el día que había nacido su hija. Un evento llamado “10:15 – Programa virtual ser humano digital Romina iniciado” le puso la piel de gallina. Abrumado por la desesperación empezó a fijar fechas de eventos importantes de su vida; su casamiento, su primer día en Drone Corp, el fallecimiento de su padre, el nacimiento de su hijo. Todo estaba logueado y catalogado:
01-03-2028 – “09:50 – Programa virtual casamiento ejecutado”
01-05-2031 – “09:00 – Programa virtual simulación trabajo Drone Corp ejecutado”
13-07-2039 – “03:00 – Programa virtual ser humano digital Rodolfo finalizado con éxito”
26-07-2041 “15:01 – Programa virtual ser humano digital Alejandro iniciado”

Los pensamientos se les mesclaban en la cabeza como si estuviera dando vuelta en un carrusel a toda velocidad sin poder detenerse. La más oscura de las ideas se le vino encima. Fijo la fecha de su Holo-Cubo personal al último evento disponible. Allí encontró una fecha “29-08-2080” y un evento “01:01 – Programa virtual ser humano digital Maximiliano finalizado con éxito”. Una mezcla entre miedo y vacío lo abrazaron. Obviamente esa fecha era en un futuro no muy cercano, pero le dio la sensación de haber dado con algo que supuestamente no tendría que haber encontrado. Algo oscuro y escurridizo. Con las ideas todavía volando por su cabeza miro por un segundo la puerta entreabierta del estudio y vio a su gato Campanita pasando casi trotando. Cuando se dio cuenta volvió a mirar por la puerta entreabierta del estudio y vio a su gato Campanita pasando casi trotando. “Deja-vu” volvió a decir para sí mismo. Cuando volvió su cabeza a la pantalla sus ojos no podían creer lo que estaban viendo. El último evento había sido actualizado. Fecha “15-11-2044”, hora “00:01 –Programa virtual ser humano digital Maximiliano finalizado con éxito”, y como es de esperarse su cuerpo sin vida se desplomo en el piso.

Fin

//alex


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