Soñeé que podía comprar el camino al cielo.. Cuentos cortos de ciencia ficción


Soñé que podía comprar el camino al cielo.

Autor: Kathia Rojas Montañez

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Cuento publicado el 11 de Mayo de 2014


Tiene algo que ver de la historia de Gabrielle Joseph, una chica futura modelo que se suicidó, luego de que un chico le aviso que no podría salir con ella esa tarde al cine, ella pensó no ser lo suficientemente bonita.
Aunque la historia no tiene nada que ver con ella, tomamos una frase de las que ella dijo antes de morir “Soñé que podía comprar el camino al cielo”, trata sobre una niña, que al dormir, sueña cosas extraordinarias, de otros mundos, y por noche, mientras ella duerme, se hace realidad, al final, la chica termina suicidándose, porque cree que lo que vive es una farsa, y un mal sueño, que suicidándose, despertaría, pues donde viene la peor parte del sueño, te da por abrir los ojos…

Pero todo tiene una solución. Para saber cuál es, les invito a leer la historia.

Una tarde, Gabrielle y Henry jugaban a ser la princesa y el príncipe, se llegó la noche, y la madre de Henry paso por el, para ir de regreso a casa.
-¡Solo un momento más, mami! Por favor –suplicaba.
-¡Si, señora! … ¿Por qué no lo deja dormir esta noche conmigo? –sonrió.
-¡No! Niños, ya jugaron mucho tiempo, ahora tienen que descansar y reponer energías para mañana.
-¿Mañana podre venir, mami?
-¡claro, mi amor! Ahora, despídete y vámonos.
-¡Ok! Nos vemos mañana Gabrielle,
-Hasta mañana, Henry
-Adiós señor Darío.
-¡Adiós, Henry!
La mama de Henry y él se fueron a casa de nuevo.
Gabrielle solo vivía con su padre, su madre los había abandonado cuando ella nació por lo tanto no conocía el amor de una madre.
-Papi… ¿duermes conmigo hoy?
-Nena, tengo demasiado trabajo.
- ¿puedo acompañarte en la sala?
-Está bien, pero te dormirás.
-¡Claro!
Gabrielle acompaño toda la noche a su padre… pero en sus sueños lo que pasaba era:
-¡Vamos, Gabrielle! ¿Qué te cuesta creer que somos reales?
-¡Sí!, es más, si quieres mañana bajamos a la tierra y nos presentas a ese Henry del que tanto hablas y dices quererlo.
-¡¡Ustedes le harían daño!! ¿Por qué querrían que se los presentase?
Pero en sus sueños, Gabrielle ya era mayor de lo que es en la realidad.
Esos seres eran raros, con 6 ojos en la espalda, manos de 4 dedos y cambiaban de color continuamente.
Luego de 8 años, Gabrielle ya era una hermosa jovencita, inteligente, divertida, fiestera.
-¡Venga, Henry! No tengas miedo, no te pasara nada.
-¿¡Dices nada?! En medio de la sola noche, en un bosque, donde no conocemos a nadie, ¿¡TU Y YO SOLOS?!
-Le puedo decir a papa que venga con nosotros

-¡Definitivamente no! No quiero que nada malo te pase.
-¡Lo que pasa es que eres un gallina!
-¡No lo soy, trato de protegerte!
-¡Se cuidarme sola!
-¡Entonces vete tu sola!
Henry estaba ya muy molesto, y se estaba yendo.
-¡Henry! –se acercó a el- ¡Por favor! ¿Qué es a lo que le temes?
-Está bien, temo a que esas cosas de las que tanto has estado soñando, aparezcan.
-¡Sólo son pesadillas!
-¿Y si fueran reales?
-estarías ahí para cuidarme, ¿no?
-suspiro- está bien, iremos.
-¡Gracias, Henry! Te quiero.
Luego de eso le marco un beso en la mejilla y lo abrazo, el respondió con una sonrisa.
-Yo también.
Fueron a casa de Henry, a preparar maletas, para luego ir a la de Gabrielle.
-Henry, ¿y tú mama?
-Fue al trabajo,
-¿de mañana?
-consiguió otro, no le agrada levantarse tarde.
Ambos rieron.
-Ok, ¿le has dicho sobre el viaje?
-se lo diré cuando llegue.
-¿te dará permiso?
-Sí, estoy seguro.
-Está bien.
Se dirigieron a casa de Gabrielle, a empacar todo, luego tomaron el auto de Henry y fueron a su casa, a pedir permiso, o más bien a rogarle a la señora Estefanía que lo dejara ir.
-¡Vamos, madre! Te he cumplido en todo.
-¡Tu habitación está hecha un desastre, Henry!
-¡Mamá! Siempre la tengo ordenada, ¿hoy no puede ser la excepción?
Ella lo pensó.
-¡Esta bien! ¿Cuándo regresan?
-El Domingo, señora, por la tarde.
-¡Quiero que sean puntuales!
-¡Lo seremos! –Dijeron al unísono-
Y se destinaron a la cabaña que Gabrielle tenía en el Bosque, llegaron en la noche.
-Gabrielle, ¿Por qué no vas a dormir?
-¡no tengo sueño! ¿Por qué no vas tú? Te notas cansado.
-¿Y si un Alien de los que has estado soñando viene y te hace algo?
Ella rio.
-¡Debes preocuparte más por ti que por mí! Pero igual te lo agradezco.
-De nada.
Se escucharon ruidos extraños.
-Espera aquí, iré a ver qué pasa.
-¡Henry! Regresa.
Corrió hacia él, ambos quedaron estupefactos a lo que sus ojos veían.
-¿así eran los que tu soñabas?
-Bueno, solo tenían 4 dedos, no tantos.
-¡Esto debe ser un pulpo!
-¿Qué puede respirar aire?
-¡Sí! o un extraterrestre.
-Empezare a creerme la segunda opción.
Entonces el “extraterrestre” hablo.
-te dije que algún día me habrías que presentar a Henry.
-¿Qué quieren de nosotros?-dijo Henry-
-¡Nada! Queríamos conocerlos.
-Por favor, váyanse, no les he hecho nada, Henry y yo solo venimos a pasarla bien.
-Yo también venia a pasarla bien.
El “Extraterrestre” lanzo una especie de baba hacia Henry, tirándolo y quedando pegado en el suelo.
-¡¡¡GABRIELLE!!! Ayúdame.
Ella intento ayudarle, mas no pudo, cuando ese monstruo la tomo del brazo, susurrándole.
-él no ha sido tan bueno contigo, habla mal de ti junto con Alexis.
Alexis es la chica que tanto envidia a Gabrielle.
-no es cierto, Henry esta todo el tiempo conmigo.
-¿y la vez que supuestamente los encontraste peleando?
-¡Él me estaba defendiendo!
-¿o tal vez hablaban mal de ti y justo cuando llegaste decidieron fingir una pelea?
-¡¡Déjanos ir!!
-¡Eso es cierto, admítelo!
-¡Gabrielle, no le creas, él no es real!
“Él no es real”, daban vueltas por la cabeza de Gabrielle, que logró escaparse y confundida por todo eso, dejo ahí a Henry, llego hasta el final del lugar, donde había una especie de agua roja, parecía lava, o eso era. Ella se lanzó.
-¡¡GABRIELLE!!
Entonces despertó, ella había estado soñando en el auto de Henry.
-¿Qué pasa, Gabrielle?
Dijo bromeando.
-¿acaso ese monstruo te ha avisado que nos vemos en el bosque?
-¡No eres nada gracioso!









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