El Proyecto . Cuentos cortos de ciencia ficción


El Proyecto

Autor: D. Gallher

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Cuento publicado el 07 de Noviembre de 2014


Cuando el frigorífico se abrió, todo el mundo contuvo la respiración. Aquello que íbamos a ver era algo fuera de lo normal, desconocido para nosotros. Tras una densa nube de gas inofensiva, él apareció.
-¿ese es?
-Dios, no puedo verlo.
-¡pero mira que pequeño es! Esos ingenieros son unos vagos.
De no más de 1.60 metros, con la complexión esbelta y una extraña piel grisácea con tonos azulados, la invención más grande del mundo saltó a la vista. Mis pupilas se abrieron como mariposas con peyote. Mi boca era la de un pez fuera del agua.

-¿está dormido?
Sus ojos estaban cerrados. Me recordó a mis sobrinos después de las 10 de la noche. Sin embargo, esa cosa no era un niño.
-¿Cómo lo llamarán?
-Uma Letal Karuna.
-¿Disculpen?
-como Uma Thurman.
Los ingenieros se acercaron a él y lo cubrieron con una toalla. Lo alejaron de nuestra vista y el espectáculo a través de la pantalla de cristal expiró. Jamás en mi vida había visto algo así y me dio la sensación de que esa noche tendría pesadillas. Ni cuando a Robert le explotó la cabeza me sentí tan asustado. Puede ser que era un cobarde. De niño temía a los gatos y a los peces. Un perro me hacía orinarme en los pantalones. El tema de los extraterrestres me erizaba la piel.
-joder, ¿entonces porque trabajas en ese departamento?
-porque pagan bien. Muy bien.
El martes nos llevaron a conocer a Uma Letal Karuna. El segundo nombre estaba en español y significaba que era mortal, mientras que los otros dos pertenecían a una actriz famosa y a todos en el departamento nos gustaban las películas de Kill Bill.
-¿sabes lo que dicen, Thompson?
-¿qué?
-que el niño no es hombre ni mujer.
-¿es hermafrodita?
-no, idiota. Significa que no tiene pene ni vagina, sólo un orificio por dónde expulsa sus desechos, como esas muñecas mágicas que anuncian en la televisión.
-entonces, ¿cómo rayos va a tener sexo?
-es asexual- respondí, sin que me preguntaran.
-¡Behn!- Wilkinson pareció feliz de verme -¿Se te hizo tarde?
-aún faltan quince minutos, no es tarde.
-pero tu siempre llegas una hora antes.
-¡hey! No soy una maldita máquina, ¿ok? A veces tengo que equivocarme.
-tienes razón. Los hombres perfectos generalmente no están bien de la cabeza.
-¿lo dices por Malory?
-No me recuerdes a ese cretino. Algún día lo mataré, pero antes arreglaré todo para que parezca una simple baja en acción.
-tienes grandes ideas, Wilkinson.
Aunque nos citaron a las ocho de la mañana, nos hicieron esperar hasta casi el medio día. Fue tan gracioso ver que el muñequito ni siquiera estaba despierto cuando nos lo llevaron en silla de ruedas. Estaba vestido con un traje azul cielo de franjas azul marino, como si fuera un pijama, y algún chistoso le había colocado un oso de peluche entre las manos, para que se viera como un verdadero niñito. Sus facciones eran finas y su cabello era de un tono blanco casi transparente. Verlo así, vestido como un ser humano y no emergiendo de una cámara de gases, me permitió perderle el miedo y verlo como algo normal. No me gustaría que alguien en el departamento se enterara de la turbación que me provocó al principio.
-caballeros…
El jefe del departamento nos soltó el discurso de siempre, solo que añadió un larguísimo agradecimiento al verdadero esfuerzo que los científicos hacen por mejorar la seguridad de nuestro país, dando detalles que no venían al caso (puesto que ya nos habían entregado un folleto) sobre el desarrollo de Uma Letal Karuna y lo costoso que había resultado su creación. Me recordó a cuando en la primaria una compañía de jabones donó secadores para el baño. La directora casi nos dejaba ciegos amenazándonos con su lapicero de plata para que juráramos que los protegeríamos incluso con nuestra vida.
-y, siendo las 12 del día con 45 minutos, me honra darle la bienvenida al departamento a… ¿quién rayos eligió este jodido nombre?
-nosotros votamos, señor- dijo Breton.
-Suena asqueroso, maduren, por Dios, es un proyecto científico muy importante para este país, no el bar de desnudistas dónde acostumbran tirar el dinero de la nación.
-la Dra. King nos dijo que eligiéramos algo que nos gustase a todos, señor, para que no nos costara trabajo familiarizarnos. Es como cuando encontraron a ese fósil y lo llamaron Lucy. Nadie olvida a Lucy y usted no puede negar que Tarantino es sublime, señor.
-¡sublime!-dijeron todos al mismo tiempo.
-bueno, bueno, pero si parece que todavía están en la preparatoria. Me siento como si lidiara con un montón de adolescentes y no hombres hechos y derechos, ¡por Dios!, algunos de ustedes ya tienen familia.
-yo sigo soltero- dijo Lozano con una sonrisa.

-y nos alegramos muchos por usted - dijo el jefe –pero, bueno, dejémonos de tonterías y enfoquémonos en lo que ahora nos preocupa: echar a andar por fin a este chiquitín.
Los ingenieros se acomodaron a cada lado del Gran Experimento y lo estrecharon de los hombros. Eso me hizo sentir nervioso, parecía peligroso. El jefe miró la hora de su reloj y por fin finalizó con el discurso. La tensión fue demasiada para mí.
-siendo las 12 horas con 50 minutos del día martes del mes y año en curso, me honra darle la bienvenida a nuestro departamento al nuevo agente activo, Uma Letal Karuna Butler.
-¿Butler?
Karuna abrió los ojos casi al mismo tiempo de nuestra unísona indignación. Todos callaron. Si no hubiera sido por esas delgadas líneas que dibujaban un círculo alrededor de sus pupilas, todo mundo hubiera creído que el fenómeno carecía de iris. Lo más terrorífico de todo era que nos miraba fijamente.
-esos ingenieros son unos holgazanes, ¡holgazanes!- Wilkinson rompió el hielo -¿por qué no le pusieron color a sus ojos, eh? ¿Qué rayos es esto? Este proyecto costo lo suficiente cómo para comprar México…
-¡oye!- gritó Lozano.
-lo siento, sólo, quiero decir, el gobierno pago muy bien para que nos hicieran a este niño y ni siquiera tiene color en los ojos, ¿qué clase de maldito fraude es este, eh? ¡Encima no tiene órganos sexuales! ¡Nos hicieron un jodido monstruo! ¡Un jodido monstruo! ¡Las barbies son más baratas y las fabrican mejor!
Todos comenzaron a aplaudir ante este honorable discurso, lleno de sentimientos republicanos. Sin embargo, Malory y yo éramos los únicos que no perdíamos atención a Karuna, el cuál no parecía inmutarse sobre nada. Ni siquiera parpadeaba.
-¡basta, Wilkinson, si no se calla lo suspenderé!- el jefe por fin puso orden en la estancia. Los ingenieros, con un verdadero temple de acero ante todas las majaderías que Wilkinson despotricó en contra suya, esperaron a que todo se apaciguara para por fin hablar.
-Uma Letal Karuna Butler es un ser muy especial- empezó el ingeniero más alto, un alemán que, a pesar de lucir más como un modelo de Men’s health que como un hombre de ciencia, tenía fama de ser todo un cerebrito –es un ser ambiguo, más allá de lo humano y de lo animal.
-¿me estás llamando animal?- dijo Wilkinson.
-haré que lo saquen si no se calla- advirtió el jefe.
-la anatomía-continuo el ingeniero alemán –de Karuna fue diseñada especialmente, bueno, ¿han escuchado hablar sobre lo bien que les va a las mujeres la gimnasia?
Todos asentimos.
-pues, bueno, eso mismo intentamos hacer con Karuna: él posee la agilidad de la anatomía femenina, pero toda la fortaleza de la masculina.
-lo mejor de ambos sexos- opinó Malory.
-Exacto. Nosotros fijamos nuestra atención en convertir a Karuna en el asesino perfecto y no en un modelo de pasarela- después miro su reloj y alzó una ceja. Sonrió -Me gustaría enumerarles donde quedaron los millones de euros que el gobierno asignó a esta investigación, pero si lo hiciera sería como revelare a un niño de siete años que su fiesta sorpresa es esta tarde, así que los dejare descubrir todo los secretos de esta pequeña caja de Pandora por si solos.














Antes de irse, el alemán me había dado una palmada en el hombro.
-¡no hay peligro, su mente es como una computadora y esta programado para jamás hacerles daño a ustedes!
No obstante, ese niño era como una nueva versión de la bomba atómica con todo y su Einstein moderno incluido. Era tan extraño verlo después de leer el folleto. Se suponía que debía ser adulto, pero su baja estatura era debida a una descompensación química que no entendí muy bien. Sonaba a algo como: “o era alto o corría rápido”. Y lógico, eligieron que corriera rápido. También decía que no necesitaba alimentos, sólo unas pastillas, aunque si lo requería una misión podría consumir 500 gramos de sólidos y 1.5 litros de líquidos. En general, si lo veías, hubieras pensado que se trataba de un chico de unos 14 años. El único folículo capilar que poseía era el de su cabeza y el de las cejas. El alemán, cuando Wilkinson objetó que esto si era cuestión de estética, respondió que la carencia de cabello y cejas no era factible para las misiones diplomáticas y de espionaje. Cuando alguien más indago porque sus facciones eran perfectas, el alemán respondió que fue más fácil que hacerlo feo: “su cara no es bella, es correcta y sin complicaciones para armar.”
El mejor momento de todos fue cuando Karuna se alzó de la silla y su oso de peluche cayó al suelo. Lo miró, lo recogió y preguntó:
-¿me pertenece?- su voz era suave, ni aguda ni grave, como si suspirara en lugar de evocar palabras. Parecía la voz de un niño adormilado.
El jefe asintió y Karuna pidió una bolsa. Le entregaron la bolsa y Karuna hundió el oso de peluche en ella.
-es importante guardar nuestras pertenencias en bolsas de plástico- nos dijo -Si el recipiente flexible que también manifestamos como nuestro, presenta nuestro nombre inscrito en un lugar visible es mucho mejor. El nombre es la mejor manera de identificarse, una marca, y si la gente ve esta marca sobre algo que te pertenece lo respetarán.
-díganle eso al tipo que le robó su auto a mi hermana el mes pasado- susurró alguien.
-aquellos que no respeten un nombre son personas promoviendo el caos. Mi misión es exterminar a todo aquel que realice acciones como esta. No soy un ser humano, así que no se me puede acusar de asesinato. Yo no promuevo el caos.
-¿o sea que tú si puedes pecar?- preguntó Lozano.
- Nadie puede juzgarme porque mis acciones tienen la misma validez que las de una máquina, sólo que a las mías no las manifiesta un hombre sino son coaccionadas por las mismas razones que provocan el ataque de un gato.
-claro, nadie encarcela a un gato por rasguñarte en la cara o demanda a la lavadora por darte toques, no, cuando esto pasa lo normal es romper o envenenar al objeto, posteriormente incinerarlo y acto seguido y final tirarlo a la basura- dijo Wilkinson.
-Wilkinson, lo suspenderé indefinidamente sin goce de salario si hace una broma más- dijo el jefe.
-no es una broma señor, sólo no me gusta la forma en que este monstruo sin sexo nos habla, como si estuviera por encima del bien y el mal.
-yo no estoy por encima del bien y el mal- dijo Karuna–sólo digo que haré mi trabajo dentro de los límites que se me han impuesto.
-¿estar libre de culpa puede ser un límite?- dijo Lozano. Ese día estaba muy elocuente.
-significa que mi existencia es una contradicción: aniquilo el caos, pero yo soy el caos.








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Comentario: Muy bueno. Mme mantuvo interesado de inicio a fin. Sin embargo me dej la sensacin de que falta undesenlace o un final.


Fecha: 2016-06-03 19:09:45
Nombre: Francisco
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Fecha: 2015-09-11 05:57:00
Nombre: RconR
Comentario: Excelente historia, lo lei mientras escuchaba a AMDUSCIA con la rola :impulso biomecanico