El hombre y el olvido. Otros cuentos


El hombre y el olvido

Autor: Jesús Óscar Molina Salces

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Cuento publicado el 09 de Enero de 2013


Dentro de una calle, en el clímax de la noche, donde la obscuridad se llama peligro, a lo lejos de ella, se logra distinguir una silueta, una pequeña y borrosa silueta de un hombre sin dirección. Camina entre el peligro sin importancia, dando pequeños y arrastrados pasos entre esta calle de piedras como si le doliera caminar, como si su cuerpo estuviese encogido. Parecía perdido en su mente, porque su cabeza inclinada hacia el suelo, viéndose las puntas de sus zapatos y sus manos perdidas en sus bolsillos, sus hombros abajo. Incapaz de reaccionar al peligro, camina de lado a lado, sin un motivo, sin un por qué.

Al encontrar una luz, se detiene en medio de ella y grita "¿Por qué lo hiciste, dónde te puedo encotrar para ya no estar así?", al exclamar tan fuerte estas palabras, los vecinos le responden gritos y uno que otro objeto que se le puede aventar a este pobre hombre; otros simplemente le dicen que ya es tarde para gritar porque quieren descansar. Pero él no quiere estas respuestas inútiles, él busca la respuesta de una mujer, de la persona amada, pero no la encuentra. Vuelve a gritar este loco hombre "¿Por qué? Quiero que me respondas, ¿Qué me pasó, qué te pasó? Gracias a ti estoy así", pero sólo vuelve a encontrar las mismas respuestas: gritos y golpes de cosas aventadas por los vecinos.
El hombre se sienta en el suelo a esperar algo, la respuesta, que se acabe esta noche; aunque ya sabe que nada pasará, él espera. Se vuelve a perder en su mente, no sabe qué hacer y de repente aparece una voz que escucha:
-¿Qué te pasa, te acuerdas de mí? -pregunta la voz con tono preocupado-. Que yo recuerde tú no eres así.

-Sí me acuerdo, eres el olvido, ¿cómo olvidarte? - contesta sarcásticamente el hombre- ¡Todo por esta mujer!
-¿Qué hizo? Recuerda soy el olvido, yo borro las cosas...
-Pero, nada se olvida completamente.
-En eso tienes razón -contesta el olvido-. Cuéntame lo que te hizo esta mujer.
-Gracias a ella estoy así, borrado del mundo, de la historia. Ella era mi amada, la quería, teníamos algo especial, pero no entiendo por qué lo hizo...
-¿Hacer qué?-. interrumpe el olvido
-Ignorar lo nuestro, irse con otro, romper un amor por una fantasía.
-Creo que empiezo a recordarla...
En ese momento, se acerca una luz, otra silueta, pero de una mujer, el hombre asombrado la ve y la reconoce:
-¡Es ella!- grita de emoción- Mírala, para que la recuerdes.
-No, no sé quién es.
-Iré por ella para que observes su rostro.
El hombre corre tras ella, pero no la alcanza, va muy rápido, no la puede tocar. "¡Ven aquí, por favor! ¡Te quiero, te amo, ven aquí!", pero no puede hacer nada, grita entre llanto, pero la mujer no lo escucha. Por un momento esta luz se detiene (un golpe de suerte para el hombre), él se topa con ella, la quizo tocar, pero no pudo, la traspasa como si ella fuese un fantastma. "¡Te quiero tocar, quiero que me veas" arrepentido le dice al olvido.
-Hice mal al hacer esto, pero mírala, admira su rostro, reconócela.
-¿Hacer qué?- pregunta el olvido con curiosidad.
-Nada, no tiene importancia- Contesta el hombre desilusionado.
-Bueno, cuéntame más de ella.
-Ya te dije, ella me engañó -contesta molesto el hombre-. Ella era todo para mí: sus besos, su cuerpo, su todo influía en mí.
-¡Ah! -Exclama el olvido- Ya sé quién es, ahora ya recuerdo la razón por la que te suicidaste.

//alex


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