Triste navidad. Cuentos cortos infantiles


Triste navidad

Autor: Beno Silence

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Cuento publicado el 30 de Enero de 2019


Un día helado, navidad para ser exacto, con el olor del chocolate de la abuela y las risas de los niños por sus nuevos juguetes, la paz y la alegría dominaba el panorama y no solo el ambiente, también el pensamiento de los adultos, pues como ellos se pasan todo el día trabajando se merecen un día de descanso o al menos eso pensaba mi cerebro. No había silencio pero tantas cosas que aumentaban la calidad del clima te hacia sentir que había silencio y tranquilidad.

El estaba recostado en su cama, solo salio a echar un vistazo, no era un día muy feliz para el, y con sus ojos aun dominados por el sueño me miraba con una gran mueca de interrogación como preguntándose - ¿Que esta pasando allá afuera? tal vez sera que hay una fiesta o es halloween pero la gente no actúa así en halloween ¿que estará tramando esa bola de humanos?- pensaba.
-Bueno no importa iré a almorzar y después investigare que estan haciendo esos que gritan y bailan de felicidad- decidió.
Lo observe salir y en un abrir y cerrar de ojos lo perdí de vista. Escuche un grito de dolor que venia de esa criaturita, pues acababa de ser arrollado por dos pares de llantas sucias que rodaban a gran velocidad.

Se levanto y corrió a lo lejos y ya nadie lo pudo alcanzar... - pobre de el ¿Donde estará?¿donde se encuentra? ¿que le va a pasar?- pensé desesperado.
Sentí como si me estuviera paralizado de el cuello para arriba, como si alguna parte de mi cerebro se hubiera echado a dormir.
No estaba listo para perder una parte de mi vida en un solo segundo, rápidamente fui por mi bicicleta para buscarlo incluso debajo de las hormigas.
Todo el camino paresia eterno lleno de autos, soledad y tristeza de un segundo a otro todo cambio... el clima frío se volvió caliente la felicidad se convirtió en lagrimas y gestos de dolor, no en el físico si no en el corazón..... anduve por todas las calles de la colonia que no había mirado ni una sola vez en mi vida y cuando estaba apunto de caer al suelo ahí estaba el con su mirada triste, sus orejitas inclinadas y el cuello hinchado de fatiga .
Corrí a abrazarlo sentí que tenia entre mis brazos al universo y 2/4 de galaxia..... nunca mas dejare a mi perro sin cadena.




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