Buscando suerte. Cuentos cortos fantásticos


Buscando suerte

Autor: Mª Carmen Llorens

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Cuento publicado el 04 de Diciembre de 2011


En un pueblecito llamado Soto de la provincia de Cantabria, vivía un matrimonio con cuatro hijos, todos con edades muy tempranas, el padre (Miguel) trabajaba desde muy joven en una de las minas de cobre de dicho pueblo y la madre ( Donatila) de cocinera de un hostal.El sueldo era muy justo para subsistir dicha familia, pero la constancia, día a día hacía que pudieran salir de apuros.

Un día se encontraban los obreros trabajando en una de las minas a 450 m. de profundidad, cuando de repente una de las galerías se vino abajo. Se pudo salvar parte de la plantilla pero otros no tuvieron la misma suerte, entre ellos se encontraba Miguel.
SEIS MESES DESPUES.- Ernesto el mayor de los hermanos tuvo de dejar la escuela, para ayudar a su madre, que aunque era una mujer muy sufrida y luchadora,él se daba cuenta de las penurias que había en la casa, ya que sus otros hermanos íban creciendo y a la vez íban aumentando los gastos.
Al día siguiente decidió partir a otras tierra lejanas a probar suerte.
A la madrugada se levantó sigilosamente y sentado en su mesa-escritorio le escribió unas líneas a su madre que decían así: Madre querida, cuando leas esta carta, yo estaré lejos de aquí, no te preocupes por mí, tendrás notícias mías y algún día regresaré para estar de nuevo junto a tí.Despídeme de mis hermanos. Recibid besos y abrazos de Ernesto.A continuación dejó dicha carta junto al jarrón de flores que adornaba la mesa del comedor.
Partía que aún era de noche, después de hacer una pequeña maleta con las pocas pertinencias y algún dinerillo que tenía ahorrado.
Se dirigió al embarcadero que quedaba a unos pocos metros de su casa, esperando que zarpara por la mañana el primer barco.No sabía el destino que tomaría pero ya se lo había propuesto y seguiría adelante, iría a ¡ buscar suerte !.
No le fué fácil abrirse camino, recorrió toda la costa cántabra para labrarse un porvenir, ya que tuvo que pasar por varias visicitudes.
Encontró una triste pensión en la Coruña, empezando a buscar algún que otro empleo, lo cual podía vivir muy humildemente.
Nada más llegar a dicha provincia entró a trabajar en una carbonería, repartiendo el carbón por varias fábricas del contorno, en una de ellas encontró un buen amigo, Fermín, un chico de su misma edad, hijo del propietario de la fábrica de papel. Allí pasaba varios ratos viendo el proceso de la fabricación del papel.Fermín le facilitaba el papel para escribir a su madre.

Pasado un tiempo, Ernesto se había ganado el cariño y la confianza del padre de Fermín, y éste le propuso entrar a trabajar a dicha fábrica.
CINCO AÑOS DESPUES.- Año 1936, estalló la Guerra civil española y tuvo que alistarse al ejército. Fué bastante duro para él, ya que no podría mandar cartas a su madre como había estado haciendo periódicamente, sin saber nada de ella , ni de sus hermanos. El entró en el ejército de Tierra y su amigo Fermín en el de Aire.
Una vez terminada la guerra volvió a la Coruña, y recorrió barrios donde él había estado; todo estaba irreconocible(las casas en ruínas dañadas por los bombardeos, las calles solitarias). Andando, andando, llegó a la vieja iglesia donde había ído a rezar en momentos difíciles. Solamente permanecía en pié la parte trasera de la sacristía y el Altar Mayor ¡ una tristeza le invadió !.
Se daría prisa en ir a la fábrica de papel a visitar al padre de Fermín, ya que hacía tiempo que había perdido el contacto.
Traspasó la gran puerta de la misma, allí estaba ( Mariano ), rodeado de unos cuantos empleados.Se acercó despacio y pudo comprobar que tenía en sus manos una notificación que había recibido pocos minutos antes, le comunicaban que su hijo había fallecido en combate, en un avión bombardero, había sído reducido cubierto en llamas.
UN AÑO MAS TARDE.- Mariano le había dado la dirección de la fábrica a Fermín, dado que él no
gozaba de buena salud y los años tampoco pasaban en valde.
Al cabo de unos meses Mariano enfermó, una mañana hizo llamar a Fermín. Le comentó que dado su estado de salud, había estado haciendo repaso de su vida.
Después de la muerte de su hijo, donde había dejado un gran vacío en aquella familia, Fermín, lo había llenado de nuevo y le estaba muy agradecido, así pues le hizo entrega de un sobre que contenía una carta notarial, había dejado escrito su última voluntad.
Al día siguiente se produjo el fatal desenlace.
La carta notarial decía: Yo Mariano.... nombro a Fermín heredero de todosmis bienes existentes.
TIEMPO DESPUES.- Fermín se puso en contacto con su madre, le mandó una carta en la que decía: Madre,te he echado mucho de menos, todo este tiempo no he sabido nada de tí, pero las circunstancias lo quisieron así. Ha llegado el momento en que volveré a verte y abrazarte. Muy pronto me reuniré contigo, tendrás noticias de mi llegada y ya nunca nos separaremos.
DOS MESES MAS TARDE.- Una mañana de primavera, llegaba de nuevo al pueblo de Soto en busca de su madre y de sus hermanos.









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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2011-12-04 18:17:06
Nombre: Rafael Gracia
Comentario: Ma. Carmen, el final se podra dar con un mayor nfasis, tal vez el abrazo el beso y el eterno te quiero hacia su madre.