Augusto Cesar Caskariyo. Cuentos cortos de ciencia ficción


Augusto Cesar Caskariyo

Autor: Damian Nottario

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Cuento publicado el 10 de Mayo de 2016


PROLOGO


En la vida de todo joven hay una persona especial, que súbitamente se le aparece en la primavera de la vida, que transforma su soledad en momentos felices, y que llena el silencio de sus noches........ con música,
capás de producir esa extraña sensación, cuyo recuerdo transforma sus más profundos sentimientos y le da tanta felicidad al alma, a pesar de toda la amargura de su intenso misterio.



Por aquella época estaba él......... envuelto en profundos pensamientos y contemplaciones, que trataba de entender el significado de la naturaleza, la revelación de los libros y de las escrituras, cuando oyó al amor susurrando en sus oídos a través de sus labios.
Involuntariamente, lo hizo entrar en el Paraíso del amor puro, de la virtud y de la dulzura; pero lo que le ocurrió al primer hombre también le sucedió a él, y la espada de fuego que expulsó a Adán fue la misma que lo atemorizó con su filo resplandeciente y lo obligó a apartarse del paraíso, sin haber desobedecido ningún mandato y sin haber probado el fruto del árbol prohibido.

Una parte de su vida era vacía, y trato de llenar ese frío vacío muchas veces, pero en el momento que volvió la cara y estaba ahí de pie, ante él, como una columna, se dió cuenta que no tenía que llenar ningún vacío porque en realidad siempre estaba ahí cuando necesitaban no estar solos, ese vacío se lleno de hermosos recuerdos, secretos y maravillas que le hizo comprender de otra forma el significado de la vida.-

Por eso da gracias por haber tenido ese toque, por haber convertido su vida en algo más, por darle esperanzas y por sobre todo dejarle este sentimiento que fue nuevo para él.-

Hoy, después de haber transcurrido muchos años, no le queda mucho de aquel hermoso sueño sino un cúmulo de recuerdos que aletean con alas invisibles, que llenan de historias, alegrías y tristezas y que al mismo tiempo llenan de felicidad las profundidades de su corazón, y que llevan lágrimas a sus ojos;

Acá les presento una historia, un cuento imaginario que nació de muy pocas palabras y un simple dibujo, hoy ha cambiado un poco de aquella versión original,
Tengo que darle las gracias a un excelente artista que aún no sale de su capullo de tremendo talento quien incorporo sus dibujos a la historia y que de apoco fue tomando forma y se convirtió en esto, este es solo el principio y lo quiero compartir.

AUGUSTO CESAR CASKARIYO
Parte 1



Esta es la historia de augusto, un adolescente normal de un pequeño y hermoso pueblo, curioso, vivas, liberal y rebelde, donde la gente no lo entendía y lo señalaban con el dedo apuntándole a su cuello como si fuera un 32, quien cometió el error de pensar con el corazón.


Su itinerario… siempre el mismo, la rutina era su vida. Todos los días, despertaba muy temprano, preparaba su mate con yerba hasta el borde y dos hoja de menta para que le de sabor, y salía a recorrer los caminos de tierra de su querido pueblo, con veredas rotas y cordones altos, compromisos con la vida tenía pocos, vivía con muy poco, le alcanzaba con lo que vendía, alguna artesanía que con sus manos elaboraba, solo el destino era su guía y así era feliz. Pero había alguien especial para él, a quien buscaba solo con la ilusión de verla.



Se conformaba solo con eso porque siempre, siempre que la tuvo a la alcance de la mano, su cuerpo se paralizaba.

Sus manos sudorosas temblaban, su mirada se perdía fija hacia ningún lugar y su boca sellada, inmóvil; callaba.



Callaba lo que el pensamiento hablaba, callaba lo que en papeles blancos inmortalizaba con tintas de lágrimas y jamás le dijo una sola palabra y ella solamente continuaba con su camino.


Uno de esos tantos días ella toma la iniciativa y lo invita a acompañarla, lado a lado hasta donde el destino los guíe, y sumiso a ella forjaron una amistad de silencios y dudas, pero amistad en fin.

Vivieron muchas aventuras juntos pero él jamás le dijo lo que sentía, de repente sus miradas se soldaron y ninguno de los dos pudo romper esa línea invisible que unían sus ojos, lentamente se le acerco y un beso calla aún más el silencio que en su cabeza gritaba, una suave caricia y su mirada fija demostraba que ella al fin sintió algo mas por él, algo más que una hermosa amistad que aún perdura.



La vida los llevo por el mundo, forjando nuevas amistades pero solo 6 días a la semana.
Los domingos eran especiales, mas para ella que para él, así es que paso lo que paso.



Era domingo y sabe que no puede estar con ella, que ese día es especial pero no sabe porqué, nunca habían estado juntos un domingo y su curiosidad aumentaba. Pero éste era distinto.
Se encontraron por casualidad en un estrecho sendero al que juntos recorren hasta llegar a un monte donde ella le pide que no la siga que vuelva por otro camino y el accede sin dudar.
Pero no fue así, la curiosidad pudo más y entre árboles y arbustos la sigue hasta lo que parecía ser un aquelarre donde había otras 6 chicas mas.



El sol se escondía en el horizonte y una luna llena comenzaba a asomar entre nubes oscuras.

Los preparativos comienzan, se juntan las ramas y se acomodan en forma de pirámide en un claro dentro del monte. Paso un par de horas y era casi medianoche, el silencio del lugar era inquietante solo unos pocos grillos se escuchaban, algún quejido de un eucaliptus viejo, movido por la brisa de la noche, y se veía en lo alto un grupo de luciérnagas gigantes que destellaban en sus copas.


El escuchaba todo detrás de los matorrales donde se pudo esconder, hasta su respiración era casi imperceptible. El silencio se rompió y el fuego se hizo más fuerte y junto a la luna iluminaban el lugar. El canto de los grillos desapareció, los destellos de las luciérnagas y la brisa de la noche ya no estaban.

Desde los arbustos se podía escuchar que decían…..

- lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado……… lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado

y así continuaban y el muy atento escuchaba.

El ritual seguía lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado hasta que un momento augusto, sin querer llamar la atención, pronuncia la palabra domingo.

Las chicas se miraron y miraron a su alrededor y ahí estaba augusto quien había delatado su escondite y desenmascarado su secreto.

Inmediatamente se lanzaron sobre él, para que no escape, pero estaba inmóvil, su cabeza no era capas de ordenarle que escape y el temor que sentía era muy fuerte, más fuerte que él.



Fue capturado y sin oponer resistencia alguna se entrego a ellas, lentamente lo llevaron al lugar donde estaban reunidas, él, aterrado, no podría dejar de mirar a los ojos de su amada, y en su rostro se notaba el miedo que sentía y el de ella también.


Así fue que perdió el conocimiento y se desvaneció lentamente sobre un lecho de hojas muertas y ramas secas..


- Debemos hacer algo!!!!
- Si pero que hacemos
Con un timbre muy débil y temeroso su pequeña amada dijo

- Dejémoslo ir

- No podemos y porque debemos dejarlo ir, no es nadie respondieron las demás
- Debemos sacrificarlo por nuestro bien
- No, no lo sacrifiquemos. Usemos nuestro poder y transfórmenlo en algo mas, algo que no pueda hablar, algo que no pueda ser visto y así seguirá viviendo solo como una leyenda, como algo que algunas vez alguien vio y no supo describir o nadie le creyó, entonces nosotras no tendremos esa pesada carga en nuestras vidas

Las demás compañeras de aquelarre no sabían lo que había pasado entre ellos y acceden a dejarlo vivir y darle otro destino lejano a ellas

- transformémoslo en gato

- no, mejor en gallo

- no, en un cóndor para que vuelve lejos de nosotras

- SI, dijo la bruja que mayor poder tenía en el grupo, será convertido en eso.


- En que dijeron las demás

- En todo lo que dijeron, tendrá patas de gato, cuerpo de gallo, cuello de cóndor y a la cabeza de quien sabe que.



- Poderes de viento, agua, tierra y fuego conviertan este hombre en todo esto.


El cielo oscureció, un rayo ilumino el lugar, y a la lluvia no se hizo esperar…………………..


Augusto despierta con los primero rayos del sol y nota que está solo, que lo dejaron tirado y empapado, en aquel monte de árboles y arbustos, pero ya no era el mismo, sus movimientos eran lentos y se sentía torpe, sentía que algo no andaba bien, con su mirada perdida y su vista borrosa busco sus manos y ya no estaban, toco su cuerpo y no era el mismo, quiso gritar por ayuda y no pudo.


Sobre un charco de agua que quedo de la lluvia de la noche anterior ve su reflejo y el miedo invadió su cuerpo, aterrado y si saber que hacer decide detenerse y pensar.



Ya no era el mismo, ya no tenía el futuro con el que soñó, y todo su mundo se derrumbo.



Lo único que quedo intacto era el recuerdo de su vida anterior, de su música y sus viajes, el recuerdo de esa persona tan especial que lo había incorporado en su vida y en la de los demás, pero por dentro sabía que gracias a ella estaba vivo, entonces comenzó esta eterna búsqueda de aquella chica a quien amó.

Augusto Cesar Caskariyo ahora es un viajero eterno, viajero del tiempo, quien recorre el mundo entre árboles y arbustos buscándola,
Para que deshaga su maldición, porque sabe que en el fondo ella también lo quiso.

En algunas noches de luna llena después de la tormenta, en aquel lugar dónde alguna vez se reunieron, dónde alguna vez el recorrió sus estrechos senderos, se puede escuchar un sonido, un murmullo que pronuncia su nombre, que pide a gritos que vuelva para poder ser un nuevamente aquel adolescente, normal, curioso e introvertido de aquel pueblo, donde alguna vez recorrió sus caminos de polvo, veredas rotas y cordones altos en busca de su destino.





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