La hija del sol.. Cuentos cortos románticos


La hija del sol.

Autor: Yara Yessenia Peréz Goméz

(4.25/5)
(272 puntos / 64 votos)


Cuento publicado el 16 de Febrero de 2011


Los últimos rayos de sol anunciaban la muerte del día y la llegada de la noche, los pajarillos cantaban escandalosamente por todas partes, mientras buscaban don de poder dormir, las ranas empezaban a salir, y los grillos daban su canto. El atardecer era hermoso, al menos eso percibía nube azul la hija del jefe de la tribu, quien estaba embarazada y en sus últimos días.

Ella contemplaba la hermosa tarde cuando de repente empezó a temblar la tierra, no era algo normal así que asustada corrió a los fuertes brazos de su amado, quien desesperadamente la buscaba - ¿qué está pasando?- pregunta la hermosa doncella.
Su padre, el jefe de la tribu le pidió a pluma blanca que mantuviera a salvo a su hija mientras él corría a buscar a los viejos más sabios de la tribu, los hechiceros.
Al asomarse a la ventana, vieron la enorme montaña con la que siempre habían vivido echando nubes grandes de humo, salieron de la carpa y empezaron a subir aquella montaña gigantesca. Al llegar lo más cerca que pudieron, los brujos empezaron a hacer extraños movimientos después de un rato bajaron y todos tenían la misma decisión.
El dios de aquella montaña necesitaba un sacrificio, quería que le diera una doncella la más hermosa de la tribu y que fuera pura, el jefe no sabía qué hacer pero tras agravarse la situación, buscó la chica más linda y habló con ella.
Al amanecer iba ser arrojada al volcán. La vistieron de hermosas ropas y la adornaron con las más olorosas flores. La noche, para ella trascurría lenta cada vez sentía la agonía más cerca, su vida en un par de horas terminaría.
Y llegó lo que tanto se temía, los primeros rayos del sol brotaban. Empezaron a subir la montaña, los tambores sonaban mientras bailaban en ronda alrededor del volcán cuando se diera la señal tenían que arrojarla, sus inútiles esfuerzos desesperados por soltarse no pudieron salvarla.
Al instante el volcán ceso dejó de tirar humo y cenizas, todos bajaron con el rostro muy triste. Al llegar guardaron silencio, parecía un desierto, nadie quería hablar de lo que acababa de ocurrir.
De repente un gran escándalo -¡yaba nacer! ¡Yaba nacer!- Dijo nube azul, algo bueno estaba ocurriendo después de la terrible tragedia, el papá de nube corrió a avisarle a pluma blanca, ambos esperaban impacientes por saber si era un lindo niño o una hermosa nena.
Pero algo raro empezó a suceder, algo se complicaba en el parto; las mujeres más viejas y sabias de la tribu estaban ahí pero algo ocurría, nube al hacer los últimos esfuerzos ya agotada vio nacer a su bebé, era una niña hermosa pero ella se sentía desvanecer.
-¡no, nooooo!!-
Gritó pluma blanca tras ver morir a su hermosa amada, era una doble tragedia para el pueblo, parecía ser un luto interminable.
Era el día de la tragedia, la niña quedó sola con su padre, quien estaba muy dolido por la muerte de su amada esposa, aún no era capaz de superarlo y en su afán de olvidar se refugió en su hermosa hijita.
Ella iba creciendo más y más; era hermosa, tenía sus ojitos azules, parecidos a los luceros, sus labios eran de un color cereza, su piel pálida y aterciopelada y tenía una larga y hermosa cabellera rubia, parecía que de su lindo cabello colgaba diamantes, perlas y brillaban con el sol como lo dorado del oro.
Año tras año el volcán amenazaba con hacer erupción y cada vez que eso ocurría una linda y hermosa doncella tenía que morir arrojada al volcán.
Sol creció hasta cumplir 8 años, era una niña sumamente inteligente y muy curiosa como cualquier otra niña de su edad, explorando subió a la gran montaña y sin darse cuenta resbalo por una rampa que la llevo al interior de esa montaña, todo allí dentro era oscuro húmedo y se podía escuchar un silencio ensordecedor ella empezó a adentrarse,
De repente, vio un resplandor, corrió a ver qué era y sus pequeños ojitos quedaron maravillados al ver a muchas doncellas vestidas de blanco, la luz lastimaba lo azul de sus ojos, se agarró sobre una roca cuando resbaló y una tabla quedó en sus manos.
La luz era más fuerte y pudo ver en medio de todas las doncellas a una en especial era bellísima, sumamente hermosa, no tenia palabras porque era indescriptible.
De repente todo se desvaneció ante sus ojos y en la mano solo le quedó una tabla la tomó y salió de la cueva como pudo, al ver el pedazo de roca que llevaba consigo notó algo raro en la parte de atrás, había una pintura era lo que acababa de ver, muchas doncellas adorando a una en especial pero el cuadro no mostraba el rostro de la estrella principal, esto lo guardó como un secreto, a nadie le dijo.
Y pasaron 10 largos años.
Todo estaba en silencio solo se escuchaba el riachuelo al pasar y las aves al cantar se podía sentir la suave brisa del aire y ver lo colorido de las flores, las copas de los arboles meciéndose y las mariposas revoloteando por todas partes el día era perfecto, en el que sol se baña en las ricas aguas cristalinas de bajo de una cascada que quedaba a los pies de aquel gigantesco volcán.
De repente es cucho un extraño ruido, se escondió tras una roca tomo su ropa y se vistió tan rápido como pudo, escondiéndose de aquello fue muy calladita hasta donde estaba el ruido, al buscar sus ojos se posaron en un hermoso rostro era un apuesto joven, parecía ser un guerrero solo que se veía cansado, hambriento y sediento, sin darse cuenta al querer correr resbalo y fue a dar a los pies de aquel hermoso hombre, al verla el quedo maravillado ante tanta belleza, la hermosura de sol lo impacto pero él estaba muy débil sus rodillas ya no aguantaron más y cayó al suelo desmallado.
Sol corrió lo más rápido que pudo a la aldea con la tribu y le contó a su padre lo que había visto, barios hombres lo acompañaron y al ver al guerrero tirado lo recogieron y se lo llevaron con ellos, traía una herida muy profunda y la fiebre lo mataba los ancianos hicieron lo posible por sacar al mal espíritu de su cuerpo, tras varios días de intensa lucha y de limpiar sus heridas el abrió los ojos y lo primero que vio fue, una bella dama observándole tenía unos hermosos ojos azules un cabello rubio resplandeciente y unos labios muy lindos.

_ Papá, papá ya despertó; dijo sol al oírla su padre corrió haber, hablo largamente con el joven y después salió de ay.
Efectiva mente era un guerrero, al ver a sol quedo enamorado de ella,
Al paso de los días sol y relámpago empezaron a salir era la parejas más, hermosa de la tribu, el estaba muy enamorado de ella y sol de él.
Siempre salían juntos a montar caballos, paseaban por la pradera y él cortaba miles de flores para ella.
Podían ver cerca de la montaña el atardecer y el trinar de los pajarillos y como poco a poco el día, iba muriendo y llegaba lentamente la noche, para ellos todo era hermoso a relámpago le gustaba observar bañar a sol era tan hermosa que no podía dejar de verla, era todo lo que existía para él. Realmente la amaba estaba muy enamorado de ella.
Ese día aparentemente era como cualquier otro, salieron a caminar juntos la tomo de la mano mi entras le decía cuanto la amaba, sol sonreía era realmente feliz, el atardecer nuevamente estaba llegando a su fin se sentaron a contemplarlo.
Podían oír el ruido escandaloso de las aves el viento acariciando su cabellos era todo perfecto, los últimos rallos del sol le llegaron a sus rostros se miraron a los ojos y él se fue acercando a ella el panorama eran tan romántico todo parecía estar de acuerdo en ese primer beso y cuando estaba a punto de rosar sus labios.
Algo empezó a suceder, la tierra empezó a temblar!!!
Eso ya avía pasado antes, él guerrero tomo a sol entre sus brazos y corrió con ella para preguntarle a su padre el jefe de la tribu lo que estaba pasando, no hubo chance de que el respondiera pues la situación se agravaba mas y mas el volcán no solo tiraba nubes intensas de humo y cenizas si no que también empezó a tirar lava.
Los brujos asustados sabían lo que tenía que hacer escoger una linda doncella, y arrojarla al volcán, fueron cerca del gran cerro como antes lo avían echo y echaron suerte sobre las pocas doncellas que habían.
Y para su sorpresa este callo a sol, ella era la próxima víctima, el padre no lo quería aceptar desesperado busco a su hija.
los brujos le ofrecieron otra doncella al volcán y empezaron a ser extraños movimientos pero estos fueron en vano el dios del volcán se avía enamorado de la hija del sol, y la quería como sacrificio para él entonces les dijo a los brujos que si sacrificaban a sol el dejaría de hacer erupción por siempre y que en su pueblo reinaría la paz y nunca más volverían a sacrificar a una doncella y si no lo asían todos sus cultivos de maíz, cacao, frijoles, cebada, café es de sir todo lo que se encontrara cerca de su tierra sería completamente destruida por la lava.
El padre de sol no sabía qué hacer era imposible ofrecer a su propia hija en sacrificio, era una locura antes prefería morir y así con el todo su pueblo nadie lo quería aceptar, cuando sol se entero ella muy amable y gentil mente acepto morir por su tribu era todo un honor para ella, pero su novio sintió morirse.
No! Eso era imposible de aceptar para él.
Corrió desesperado no sabía qué hacer pero sol ya había tomado su decisión y nadie al parecer la aria cambiar de opinión, ni aun el amor tan infinito que sentía por relámpago su valiente guerrero.
Al amanecer seria sacrificada hasta ahorita era la única doncella que no se resistía a morir por su pueblo.
La noche transcurría lenta, el pueblo estaba más triste que la ocasión de la doble tragedia, los primeros rallos del sol empezaron aparecer, había llegado la hora.
Todos iban sin querer mencionar palabra alguna subieron la montaña, los tambores empezaron a tocar, todos bailaban alrededor del gigantesco volcán y de la más hermosa doncella el valiente guerrero por primera vez fue el mas devil de todos.
Llegada la hora todos guardaron silencio, apunto ya de aventarse a la lava hirviendo relámpago apareció y agarro a sol aferrándose fuerte mente a ella.
No la quería ver morir, la amaba y frente a todos le dijo.
_ Por favor no lo agás, yo te amo no puedo estar sin ti, si tu mueres moriré contigo.
Con sus ojitos tiernos y azules sol le contesto.
_te amo a ti al igual que a mi pueblo pero esto es para que ningún hombre o mujer sufra tanto como tú y yo ahora estamos sufriendo.
Se acerco a él y tímidamente le dio un beso un único beso que jamás podría olvidar.
Fuertemente lo abraso _te amo, fueron estas sus últimas palabras y se arrojo al volcán.
Los guerreros de la tribu agarraron rápida y fuertemente a relámpago porque él quería tirarse con ella, el ver morir a sol le abrió una terrible herida en el corazón.
Todo finalmente había cavado el volcán estaba como si nada hubiese ocurrido todo era normal pero en el corazón del pueblo lloraba arduamente por aquel ser al que todos amaban.
Relámpago entro en una profunda depresión, y todos los días iba a la cascada donde veía bañar a sol.
Lloraba amargamente por ella a los pies del gigantesco volcán y le reclamaba el habérsela quitado, era tanto el dolor que él sentía que el dios del volcán le dio pena el ver como sufría.
Un día que llegaba a lamentar, la muerte de su amada en aquel lugar vio brotar muchas burbujas de aquella hermosa cascada y de repente sol fue arrojada a los brazos de relámpago estaba intacta tan hermosa como si nada le hubiese pasado era sorprendente aquello, el sin pronunciar palabras la tomo en sus brazos y cela llevó, y nunca más supieron de ellos.
Pero ese día el volcán también quedo muy triste y empezó arrojar lava era algo extraño porque nunca llego a los cultivos ni al pueblo, el volcán estaba herido por haber dejado ir a sol pero el amor de aquel simpático guerrero era más fuerte que la muerte tanto que ni el dios del volcán pudo romper.
Pasaron barios años la tribu vivía en armonía y en paz reinaba la felicidad y el amor ese era un día muy especial todos celebraban ser tan felices estaban a la orilla de aquella hermosa cascada todos reían y los niños correteaban por la orilla las hermosas doncellas cortaban las coloridas flores de repente de la cascada empezó a salir un deslumbrante resplandor todos quedaron viendo. era algo extraordinario y frente a los ojos de todos aparecieron muchas doncellas eran todas aquellas que habían sido arrojadas al volcán pero más mágico fue aquello cuando en medio de ellas apareció una mujer divinamente hermosa todos quedaron sumamente impresionados cuando reconocieron que aquella hermosa mujer era la hija del sol, de repente ella desapareció y mas allá pudieron notar que un hombre muy apuesto la esperaba la tomo de la mano y desaparecieron juntos y después todas las demás .
Todos quedaron impresionados, pero aun más el padre de sol cuando la fiesta termino llego a su casa y busco aquella tabla que sol guardaba como un tesoro al encontrarla aquella mujer que estaba en el centro tenía un rostro el de su adorada hija sol, pero había algo extraño algo nuevo en la tabla una figura más, una que nunca había estado ahí el rostro de un joven junto a sol.
El viejo jefe de la tribu con los ojos bañados en lágrimas sonrió al ver que su hija no estaba sola, el amor de sol y relámpago seria por siempre si no se pudo en la tierra se aria en al mas allá en el mundo de los espíritus donde serian felices y así las tragedias se terminaron cuando Los últimos rayos de sol anunciaban la muerte del día y la llegada de la noche, los pajarillos cantaban escandalosamente por todas partes, mientras buscaban don de poder dormir, las ranas empezaban a salir, y los grillos daban su canto y atrás de todo eso un gigantesco volcán estaba profundamente dormido y nunca más volvería a despertar.


//alex


¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contraseña de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2011-06-08 21:32:45
Nombre: koko czorny
Comentario: Me encanto lo leey para un trabajo de estudio de literatura y me facino. Un Diezz!!


Fecha: 2011-02-16 16:53:26
Nombre: Byron
Comentario: Muy linda tu historia...


Fecha: 2011-02-16 07:07:41
Nombre: abrahamsaul
Comentario: Me pareció muy linda la historia, solo le corregiría los errores de ortografía...
Te felicito Yara...