Un sueño de verano. Cuentos cortos románticos


Un sueño de verano

Autor: Loredana Michael

(0/5)
(0 puntos / 0 votos)


Cuento publicado el 03 de Mayo de 2021


Recordando otra vez en una noche de invierno, donde las gotas de lluvia caen fuerte golpeando todo a su paso, puedo sentir la furia en el viento que se burla de mi soledad en estas cuatro paredes, esta fría y oscura habitación donde los sentimientos florecen cada noche pensando en aquello, ¡Sí! Aquello que me tortura siempre al pensar en ti, eso que hace a mi corazón latir con tal fuerza que hace que los músculos que están alrededor de él se estrechen y duela, ¡Tú! el que me provoca aquello que la gente suele llamar ‘’mariposas en el estómago’’, el que con la mirada me desviste el alma, el que utiliza su voz para calmar mis demonios internos y eres tu incondicionalmente la persona que a veces creo que no existe, que sólo estoy loca he invento una fantasía dentro de mí.

Aún te recuerdo en aquellas noches de verano donde tu aliento era el silbido más emocionante, donde tus labios era lo más suave que podría probar alguna vez, mis manos aun recuerdan lo emocionante que era recorrer tu cara, la suavidad de tus mejillas y el roce que deleitaban nuestras narices .
Debo admitir que esto era sólo un juego de lujuria donde las reglas estaban marcadas, pero ya sabes las reglas se rompen aunque uno no lo desee, a veces los pequeños detalles hacen pequeñas marcas desde las perspectivas del corazón y así fue como de repente caímos en amor… un profundo y prohibido amor.
Intentamos probarnos de una manera completa, las necesidades carnales las mezclamos con emociones y sentimientos múltiples, del odio al amor, del amor al odio. Sabíamos que era una pérdida de tiempo pero esto era más grande que el tiempo que podríamos necesitar alguna vez o tal vez es eso lo que yo pensé. Todo iba bien, éramos como dos pajaritos a pesar de estar enjaulados en problemas podíamos sonreír y sentirnos libres dentro de la jaula.
¿Recuerdas las risas del día, las bromas y los pequeños golpes? Pues, era divertido estar contigo, digamos que cuando una persona viene a tu vida te deja marcas, grandes huellas con historias y me refiero a historias con mayúscula, ya que dentro de mi cada persona te enseña algo nuevo y te da distintas perspectivas de la vida. Sé que tu perspectiva se basa en la falta de amor, nunca fuiste una persona que mostrara pétalos de color amor, pero si eras frío y tus espinas lastimaban demasiado, me arriesgue a buscarte la felicidad, me di cuenta que tus sonrisas eran demasiado sinceras, y que tu mirada decía todo lo que necesitaba, que esos ojos tristes y cansados me sonreían al sentir nuestros labios.
Siempre fuimos como las brazas del fuego, ardíamos cada vez que nos veíamos, prendíamos de distintas maneras, estábamos juntos pero tan distantes de una cruda y fría realidad, nunca tuve miedo de salir quemada, jamás me importo, estaba dispuesta a todo sin importar nada y todo iba excelente hasta que se acerco Febrero, yo debería volver y todo se acabo. Tal vez de la peor manera posible o simplemente yo lo sentí así.

Como la brisa del mar, las malas noticias venían de una manera desgarradora y cruel a asesinar esto que habíamos construido, una y otra vez tan monótonamente que ya estaba acabada, me dejaste de un día para otro, sin decir nada, sólo te alejaste, te fuiste, me abandonaste en tu soledad. Extrañaba esos besos, necesitaba esos abrazos y entendí de repente todo. Tu actitud era de pena, estabas pensativo últimamente, los abrazos demostraban ese cariño de apego tan fuerte, todo era más intenso… te estabas despidiendo.
Pero, ¿Era necesario irte con otra mujer? Aquel día en que te marchaste tus labios fueron inmediatamente de otra mujer, ella era simplemente tu mujer del pasado a la que le temías tanto, a la que más de alguna vez me ocasionaba problemas dentro de esto, la madre de tu pequeña hija…
¿Donde quedo todo? ¿Fui tan fácil de olvidar? ¿Por qué nunca dijiste nada? ¿Por qué no me dejaste una explicación? Tal vez no hubiera dolido tanto, tal vez no estaría aun torturándome con esto, pero sea como sea, no me arrepiento de nada a pesar de todo me hiciste feliz con tu manía de confundir la cosas, con tus problemas, con tus risas, con todo tu mundo… yo era simplemente feliz, aprendí tanto de ti y de los amores pequeños. Como por ejemplo, la lujuria solo es eso nada más es satisfacer los deseos del cuerpo pero no los del alma, y que cuando mezclas el amor en tu vida puede ser lo más sorprendente y emocionante que puede pasar, sentir que tenemos alma, sentirnos libres como los pájaros aunque estábamos encerrados en problemas, podíamos seguir luchando, quizás fue la mejor decisión pero aún así, te marchaste está bien, pero sé que te volveré a ver y sé que volveremos a caer en la tentación del cuerpo, sólo espero que estos sentimientos de aquel verano los enterremos en un sueño y sólo disfrutemos de aquellos momentos, como amantes… sólo como amantes y si algún día quieres volver a quererme solo te pido que seamos sinceros con nuestra realidad, porque ahora somos muy jóvenes como para a ver pensado en lo que realmente realizábamos y la manera en que hacíamos esto.
Ahora dudo si esto fue verdad, desde que te fuiste mi manera de pensar y todo en mi cambio. Espero que esto haya sido real y no algo ficticio, sé que lo es, pero con el tiempo sólo queda como algo lejano como un sueño… un dulce y triste sueño de verano, donde dos almas cálidas buscaban encontrarse y jugar a amarse en una pequeña posibilidad de infinitos en el tiempo, en el universo de lo imposible.

//alex


¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contraseña de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento