ÔĽŅ ŕltimas palabras. Cuentos cortos rom√°nticos
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√öltimas palabras

Autor: Mayra Hernandez

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Cuento publicado el 19 de Agosto de 2019


Me sent√© junto a √©l pensando en el amor que podr√≠a florecer y en la vida que podr√≠amos tener. Pero como siempre, me ilusione muy pronto. El brillo de sus ojos se hab√≠a oscurecido y el calor de su cuerpo se hab√≠a enfriado. Cerr√© los ojos en la esperanza que solamente fuera el miedo de perderlo, pero al abrirlos nada cambio. Me abrazo con una debilidad como nunca antes lo ha hecho. Me dio el beso mas profundo en la frente que si podr√≠a hablar ese beso se estuviera despidiendo. Sintiendo la distancia de su coraz√≥n, tome su mano entreg√°ndole mis √ļltimas palabras. Sin ninguna invitaci√≥n, lo bese como siempre lo he hecho pero esta vez con una tristeza inmensa. Los labios que siempre me daban vida solamente me daban angustia, faltaba la pasi√≥n que me enloquec√≠an y el amor que deseaba. Soy la culpable, eso lo se. Se que nunca me perdonara, pero aun espero que se quede a mi lado. No le puedo pedir por lo que deseo, porque lo que √©l desea nunca se lo podr√© cumplir. Afortunadamente la mujer que √©l necesitaba no se encuentra en la mujer en frente. Yo lo sab√≠a pero √©l no. √Čl me culpaba, esto lo sent√≠a, pero la verdad nunca la sabr√° porque siempre se quedara conmigo. Alejarme de √©l es la √ļnica soluci√≥n porque cuidando su coraz√≥n es mi √ļltima misi√≥n. Un d√≠a me entender√° pero por hoy sufrir√°. Siento un dolor, el dolor que ahoga, pero aun me quedo callada. Volte√© hacia √©l esperando una reacci√≥n, pero lo √ļnico que vi en su rostro fue una mirada p√°lida hacia el frente, sin ninguna expresi√≥n y ni si quiera un rastro de alg√ļn pensamiento. Lo siguiente que ocurri√≥ me agarro de sorpresa, vi como el color regresaba a su cara. Sus cachetes rosas porque sus tiernos ojos se empezaban a llenar de l√°grimas que poco a poco derramaban sobre su rostro. Mire sus labios con la intenci√≥n de reclamarme lo sucedido, pero lo √ļnico que salio fue un aliento devastador. Fue en ese mismo momento cuando me di cuenta que nuestro tiempo juntos desafortunadamente hab√≠a llegado a su final. Me acerque hacia √©l tomando su cara entre mis manos bes√°ndolo por √ļltima vez. Sin alargar mas lo ocurrido, nos levantamos y cada quien se fue por su camino. Sab√≠a que no me quedaba mucho tiempo, y fue por eso que nuestra relaci√≥n no pudo continuar. Como lo hab√≠a esperado, a los siguientes d√≠as mi salud se empeoro. Sent√≠a que mis √ļltimos d√≠as estaban por venir. Cuando menos lo esperaba llegaron las enfermeras a decirme que hab√≠a llegado alguien a visitarme. Les dije que lo dejaran pasar al quien hab√≠a llegado a verme. En un corto momento, sent√≠ una mano fuerte, calida, y dura sosteniendo la m√≠a. En mi coraz√≥n deseaba que fuera √©l, quien en mis pensamientos nunca se hab√≠a alejado, quien tuvo y tendr√° m√≠ amor incondicional. Al levantar la mirada, volv√≠ a ver esos ojos brillosos adornando aquel hombre a quien mi coraz√≥n le pertenec√≠a. Sent√≠ su calor, su ternura, y su amor igual a aquellos d√≠as que nunca se me olvidar√≠an. Me beso con la pasi√≥n que me enloqueci√≥ nuevamente como de principios lo hac√≠a. Me miro a los ojos atentamente, y en ese instante me satisfac√≠a ese amor que yo tanto deseaba. Con las mismas palabras con cuales yo lo hab√≠a dejado, tiernamente √©l me recito, ¬ďLo nuestro ser√° por siempre mi mayor anhelo.¬Ē
Me sent√© junto a √©l pensando en el amor que podr√≠a florecer y en la vida que podr√≠amos tener. Pero como siempre, me ilusione muy pronto. El brillo de sus ojos se hab√≠a oscurecido y el calor de su cuerpo se hab√≠a enfriado. Cerr√© los ojos en la esperanza que solamente fuera el miedo de perderlo, pero al abrirlos nada cambio. Me abrazo con una debilidad como nunca antes lo ha hecho. Me dio el beso mas profundo en la frente que si podr√≠a hablar ese beso se estuviera despidiendo. Sintiendo la distancia de su coraz√≥n, tome su mano entreg√°ndole mis √ļltimas palabras. Sin ninguna invitaci√≥n, lo bese como siempre lo he hecho pero esta vez con una tristeza inmensa. Los labios que siempre me daban vida solamente me daban angustia, faltaba la pasi√≥n que me enloquec√≠an y el amor que deseaba. Soy la culpable, eso lo se. Se que nunca me perdonara, pero aun espero que se quede a mi lado. No le puedo pedir por lo que deseo, porque lo que √©l desea nunca se lo podr√© cumplir. Afortunadamente la mujer que √©l necesitaba no se encuentra en la mujer en frente. Yo lo sab√≠a pero √©l no. √Čl me culpaba, esto lo sent√≠a, pero la verdad nunca la sabr√° porque siempre se quedara conmigo. Alejarme de √©l es la √ļnica soluci√≥n porque cuidando su coraz√≥n es mi √ļltima misi√≥n. Un d√≠a me entender√° pero por hoy sufrir√°. Siento un dolor, el dolor que ahoga, pero aun me quedo callada. Volte√© hacia √©l esperando una reacci√≥n, pero lo √ļnico que vi en su rostro fue una mirada p√°lida hacia el frente, sin ninguna expresi√≥n y ni si quiera un rastro de alg√ļn pensamiento. Lo siguiente que ocurri√≥ me agarro de sorpresa, vi como el color regresaba a su cara. Sus cachetes rosas porque sus tiernos ojos se empezaban a llenar de l√°grimas que poco a poco derramaban sobre su rostro. Mire sus labios con la intenci√≥n de reclamarme lo sucedido, pero lo √ļnico que salio fue un aliento devastador. Fue en ese mismo momento cuando me di cuenta que nuestro tiempo juntos desafortunadamente hab√≠a llegado a su final. Me acerque hacia √©l tomando su cara entre mis manos bes√°ndolo por √ļltima vez. Sin alargar mas lo ocurrido, nos levantamos y cada quien se fue por su camino. Sab√≠a que no me quedaba mucho tiempo, y fue por eso que nuestra relaci√≥n no pudo continuar. Como lo hab√≠a esperado, a los siguientes d√≠as mi salud se empeoro. Sent√≠a que mis √ļltimos d√≠as estaban por venir. Cuando menos lo esperaba llegaron las enfermeras a decirme que hab√≠a llegado alguien a visitarme. Les dije que lo dejaran pasar al quien hab√≠a llegado a verme. En un corto momento, sent√≠ una mano fuerte, calida, y dura sosteniendo la m√≠a. En mi coraz√≥n deseaba que fuera √©l, quien en mis pensamientos nunca se hab√≠a alejado, quien tuvo y tendr√° m√≠ amor incondicional. Al levantar la mirada, volv√≠ a ver esos ojos brillosos adornando aquel hombre a quien mi coraz√≥n le pertenec√≠a. Sent√≠ su calor, su ternura, y su amor igual a aquellos d√≠as que nunca se me olvidar√≠an. Me beso con la pasi√≥n que me enloqueci√≥ nuevamente como de principios lo hac√≠a. Me miro a los ojos atentamente, y en ese instante me satisfac√≠a ese amor que yo tanto deseaba. Con las mismas palabras con cuales yo lo hab√≠a dejado, tiernamente √©l me recito, ¬ďLo nuestro ser√° por siempre mi mayor anhelo.¬Ē




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