Despertar. Cuentos cortos románticos


Despertar

Autor: Marcela

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Cuento publicado el 02 de Agosto de 2015


Gracias a Dios me desperté y seguías ahí, a mi lado, en la cama, me levanté, te miré tan hermoso, dormido, me inspiraste una tranquilidad, a pesar de saber que no te iba a ver más, sino hasta la noche… pero ese día fue tan distinto a los otros que estoy empezando a aprender a vivir, porque cuando fui a buscar mi desayuno ya estabas sentado a la mesa, con una taza de café, no sé porque no me extrañé al verte tomar café si sé que no te agrada, aún así desayunamos, pero no hablamos, sólo nos mirábamos, con ver tus ojos me bastaba para saber cuán grande es tu amor, me despedí de ti sin dejar de ver tus ojos, entré a la ducha y por alguna razón te bañaste conmigo, deseaba abrazarte, besarte, pero algo me lo impedía, solamente te encontrabas en el mismo lugar que yo, nos deseábamos uno al otro, me excitaba tu mirada… entre nosotros nada pasaba, pero estaba feliz, te sentía cerca, tan cerca como hace tanto no lo estamos.


Mi madre avisó que el almuerzo estaba listo, en la mesa nos encontrábamos todos, tú estabas de pie, no comías, yo te decía con mis ojos que te sentaras a mi lado, pero tu mirada no respondía, mientras almorzábamos parecía que no notaban tu presencia, ni siquiera encontré una mala cara de mi padre que advirtiera que no quería que estuvieras ahí, me sentía triste a pesar de que te sentía a la par mía, era como si no estuvieras ahí.


Luego empecé a leer tus cartas, mientras lo hacía entraste, no te había percibido en la habitación, sino hasta q te sentaste al lado de mi cama, sonreíste y vi cuánto deseabas tocarme, sin embargo te abstuviste… lloré con cada palabra que leí, tú sólo me veías y tus ojos al contemplarme se inundaban de lágrimas, deseabas secar cada lágrima de mi rostro, sentí como tu mano se acercaba a mí, pero la evite, no entendía lo que me sucedía… cada carta la puse en su sitio y fui a ver TV, las veces que hemos estado frente a este aparato no nos importa que película ver, hasta el partido de fútbol ignoras por mí, sólo que esta vez fue tan distinto… elegí mi novela favorita, tú nada dijiste, creo que nada más contemplabas mi cara, me sentía un poco incómoda, recordaba las veces que me habías dicho que mi rostro, mis facciones te excitaban, me dio un poco de risa, al ver los pensamientos que inundaban mi mente tras ese recuerdo, seguí viendo la novela, cuántos besos, caricias, desprecio y dolor en la vida de cada uno de aquellos personajes, tú no quitabas la vista de mí, así transcurrieron dos largas horas de mi vida, con tus recuerdos, con tu mirada.

El día pasaba y tú siempre a mi lado, me deleitaba con tu mirada, anhelaba caminar contigo tomados de la mano.

Llegó la hora de dormir, el momento perfecto para estar solos en la intimidad de mi cuarto, de nuestro cuarto… El momento perfecto para dejar de soñar despierta.

//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2016-08-31 04:49:53
Nombre: blader
Comentario: muy bonito tu cuento felicidades