Erick y la ciudad mágica. Cuentos cortos infantiles


Erick y la ciudad mágica

Autor: Bianca Blázquez Ferri

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Cuento publicado el 23 de Abril de 2021


Había una vez un niño llamado Erick, era un niño muy alto y muy guapo, para sólo tener 6 añitos, pero no tenía amigos, porque con 4 años tuvo un accidente de coche y se quedó cojo de la pierna izquierda, y los demás niños se burlaban de él. Faltaba una semana para su cumpleaños, para que hiciera 7 años, aunque no tenía ganas de celebrar nada, ni de que le regalaran cosas, ya que él decía que no tenía con quien jugar.


El día de su cumpleaños fueron a casa sus tíos y sus primos, pero el tampoco quería jugar con sus primos, porque también se burlaban de él, y sólo jugaban a fútbol, que era a lo único que no podía jugar. Cuando iba a soplar la velas de la tarta su mamá le dijo que pidiese un deseo, pero que no se lo dijera a nadie porque si no, no se le cumpliría.

Cuando ya se fueron todos, como ya era bastante tarde Erick se fue a la cama a dormir, pero aquella vez no lo hizo como siempre, se sentía distinto, se sentía feliz, el deseo que había pedido, se dio cuenta de que se estaba cumpliendo, pues había deseado que los protagonistas de todos sus cuentos favoritos cobrasen vida y jugasen con él. Al ir a la habitación vio que todos aquellos cuentos estaban tirados en el suelo junto a su cama, los que había deseado.
El libro de la selva, el rey león, Hansel y Gretel, y los tres cerditos. Erick estaba que no se lo creía, pero dentro de él, sabía que aquel día todo iba a cambiar.

A media noche Erick se despertó porque notó mucho frío y se levantó a cerrar la ventana, cuando de pronto vio a una pantera negra sentada sobre la ventana, se asustó y fue a la cama y se tapó hasta la cabeza, cuando de pronto sintió un cosquilleo en los pies, no pudo evitar reírse, asomó la cabeza y vio a un oso, estaban ahí los tres, el pequeño Mowgli, la pantera Bagheera y el oso Baloo.
No se lo podía creer, su deseo se había cumplido, Erick estaba muy contento, pero tenía un poco de miedo, pero pronto sus nuevos amigos hicieron que se le fuese. Sus amigos, eran muy aventureros, y entonces se llevaron a Erick a vivir una gran aventura. Salieron a la calle, en la oscuridad de la noche de la ciudad de Erick, pero fueron por un camino que él desconocía, un camino que los llevaron a una ciudad mágica, pero había un problema, Erick se había dejado la muleta en casa, y sin ella no podía andar, y se dio la vuelta para regresar a casa, pero en ese momento Mowgli le pasó una pelota de fútbol, tan fuerte que Erick la chutó, cuando de pronto se dio cuenta de que su cojera no estaba, había desaparecido, y los 4 empezaron a jugar un partido de fútbol, se lo estaban pasando tan bien que olvidaron que Erick estaba cansado y tenía que dormir un poco.


Al despertar, Erick se dio cuenta de que no había sido un sueño, aquello era real, pero sintió un poco de miedo, ya que no sabía donde estaba, pero de pronto escuchó hablar a sus 3 nuevos amigos, pero había una cuarta voz que no reconocía, así que decidió bajar abajo a ver de quien era la nueva voz, y se llevó otra sorpresa al descubrir que la nueva voz era de Simba, el rey león, pero no traía buenas noticias, y es que resulta que unos amigos de Simba habían desaparecido, y los tenía secuestrados una malvada bruja en su casa de chocolate. Eran Hansel y Gretel, a Erick siempre le hubiese gustado estar en aquella casa y comerse todo el chocolate, pero le daba miedo la bruja.


No se podían quedar quietos, tenían que ayudar a los dos hermanos a escapar de la bruja y se pusieron en marcha, estuvieron horas y horas caminando en busca de la casa de chocolate, pero como ya se hizo muy tarde y necesitaban más gente para ayudar decidieron pasarse por las casas de tres hermanos que viven también en el bosque, los tres cerditos, pero se encontraron con otro nuevo problema, el lobo feroz, había destrozado las casas de dos de los cerditos, sólo quedaba una en pie, pero era muy pequeña para tanta gente. Como a Erick siempre le habían gustado mucho los tres cerditos decidió plantarle cara al lobo feroz, cosa que nadie había hecho jamás, y entonces en un par de horas el lobo construyó una casa lo suficientemente grande y buena para que descansaran todos unas horas, y finalmente el lobo feroz accedió a ayudar a encontrar a Hansel y Gretel, ya que la bruja tampoco le caía muy bien.

No sabían como llegar a la casita de chocolate, estaban perdidos, y no sabían que hacer, había estado horas y horas caminando y no tenían donde quedarse a descansar, hasta que Erick se dio cuenta de que en el suelo había un caminito hecho de migas de pan, y entonces supo que aquel camino les llevaría a la casita de chocolate. Tardaron una media hora en llegar a la casa de chocolate, y Erick lo primero que hizo fue arrancar un trozo de pared y comérselo, lo cual fue mala idea porque la bruja se dio cuenta y salió a por Erick y lo llevó dentro de la casa, lo que no sabía la bruja es que Erick se había leído el cuento y sabía lo que hacer, y en un momento metió a la malvada bruja al horno y cerró para que se quemara, tal y como hicieron en el cuento.
A ojos de todos Erick quedó como el héroe, salvó a la ciudad mágica de la horrible bruja, y fueron todos juntos a jugar un partido de fútbol, pero esta vez Erick no pudo jugar, le dolía mucho la pierna, y volvía a cojear, no sabía que le estaba pasando, y se dio cuenta de que en su reloj marcaban las 9 de la mañana, tenía que volver a casa, porque si no, su madre se asustaría al no encontrarlo en la cama.



Erick estaba triste, porque ya no era su cumpleaños, y su deseo se estaba terminando, pero Mowgli, le dijo que en la ciudad mágica todo era posible, y le señaló el reloj del campanario, todavía eran las 5 de la tarde, su cumpleaños no había terminado, y le concedieron dos deseos más, uno por su cumpleaños y otro por haber salvado a Hansel y a Gretel y habérselo hecho pasar tan bien a sus nuevos amigos, y Erick deseó volver a casa y tener nuevos amigos que le quisieran y no se burlaran de él.
Al despertar, Erick se sintió perdido, no despertó en su habitación, al rato se dio cuenta de que estaba en la habitación de un hospital, le habían operado, ya no hacían falta las muletas, le habían curado.
Estaba tan contento que le contó a su mamá la aventura que había vivido con sus nuevos amigos, pero vio que su madre no le creyó mucho, aunque él sabía que había vivido la aventura más mágica de su vida, y para su sorpresa se encontró una nota que decía:

´´Erick, puedes venir a nuestro mundo mágico siempre que quieras, sólo tienes que desearlo´´.

Esa nota era de todos los nuevos amigos que había hecho, de Bagheera, Mowgli, Baloo, Hansel, Gretel, los tres cerditos e incluso el lobo feroz.

De pronto llamó su madre a la puerta, y entró con una niña de su edad, se había mudado con sus padres y no conocía a nadie, pero Erick no quería conocerla, ya que pensaba que no iba a querer ser amiga de un cojo, pero para sorpresa de Erick, la niña tenía algo en común con él, ella también iba en muletas porque hacía un mes se cayó y tenía la pierna escayolada, y se puso muy contento, y desde ese momento se hicieron muy amigos, y cuando querían divertirse, Erick la cogía de la mano, y deseaban muy fuerte ir a a la ciudad mágica y vivían los dos miles de aventuras con los amigos mágicos de Erick.

//alex


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