El chico de la banda

Autor: Andrea Gomez

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Cuento publicado el 02 de Febrero de 2016


Por fin iré a Irlanda, este era mi sueño desde hace 3 años. Mi mama me había prometido que iría yo sola a Irlanda cuando cumpliera los 17 años. Y aquí estoy en el aeropuerto de Nueva York, esperando a que salga el vuelo 5 a Mullingar, Westmeath, Irlanda para conocer sus museos, paisajes y su deliciosa comida.

Pasaron dos días desde que llegue al hotel, era un día lluvioso en la ciudad y vi pasar por la ventana del lobbie un chico de pelo güero y alto. Lo vi entrar a una cafetería que estaba enfrente del hotel. Rápidamente me arregle y fui corriendo a la cafetería.
Cuando llegue a la entrada había un cartel enorme que decía Nando’s; me imagine que ese era el nombre de la cafetería. Cuando entre me asombre de la elegancia, que me tropecé con alguien, pero no sabía quién era; cuando abrí mis ojos vi que era amor a primera vista, él era el chico que vi pasar por la ventana el tenia sus ojos azules como el mar del Caribe. Me ayudo a levantarme, me dijo unas palabras en irlandés pero como vio que no le entendía me hablo en español.
--¿Estás bien?—me preguntó.
--Si, gracias por ayudarme—le conteste.
--¿No eres de por aquí verdad? ¿Cómo te llamas? — el me preguntó.
Yo le conteste: -- Me llamo Brianda y no, yo soy de Nueva York, Nueva York—
–-Ok mucho gusto Brianda mi nombre es Niall, ¿Vienes de vacaciones?—
Yo le conteste –Si, mi mama me pago el viaje por mi cumpleaños, pero no he conocido mucho porque ha estado lloviendo—
El –-Te quieres sentar un rato a beber café—
Yo emocionada –Me encantaría—
Pasamos dos horas platicando y bebiendo café y chocolate caliente pero en ese rato llegaron cuatro chicos a la mesa donde estábamos Niall y yo platicando. Los saludaron y me presento con sus cuatro amigos Liam, Harry, Zayn y Louis ellos formaban una banda.
Ellos se presentaban todas las tardes en Nando’s, --El restaurante favorito de Niall dijeron todos sus amigos—se empezaron a reír. Niall se puso rojo y me sonrió.
Después de un rato llamaron a su banda al escenario para que cantaran. Niall me llevo al frente para que viera como cantaban. Cantaron como cinco canciones.
Cuando terminaron de cantar Niall estaba hablando con tres de sus amigos y se me acerco Liam y me dijo:
--No lastimes a Niall, él tiene un corazón muy frágil, le caes muy bien y a todos los demás--
Yo le conteste –-Claro que no lo lastimaría el me gusta cómo podría hacer eso—
--Está bien te creo, pero esta conversación no la sabrá Niall, ok—Él me dijo serio.
Cuando Niall llego a donde estábamos, me tomo de la mano y me pregunto en que hotel me estaba quedando y yo le dije que, es el que está aquí en frente. El me llevo tomado de mi mano hasta el lobbie y me dio un beso en el cachete. Me dio su número de teléfono y me dijo que le marcara a las 9:00 de la mañana si quería que, el me llevara a la ciudad a conocer.
Al siguiente día lo llame y me dijo que iría por mí en media hora; ¡MEDIA HORA! Tenía para vestirme, peinarme y maquillarme.

Pasó la media hora y ya estaba casi lista, nada más me faltaban mis zapatos, pero de repente sonó el teléfono y me dijeron que un chico me estaba esperando en el lobee; me apresure más y estaba abriendo la puerta para ir al elevador. Pero cuando la estaba abriendo estaba Niall con un ramo de rosas gigantes y me dice que nos valláramos a desayunar a un restaurante que estaba cerca de ahí.
Cuando estábamos saliendo del lobee había un carro deportivo y me dijo el que no era suyo que era de Harry. Los dos nos empezamos a reír.
Cuando llegamos al restaurante el abrió mi puerta y durante todo el desayuno se comporto como un caballero. Pero luego recordé que no le pregunte una cosa.
--Niall, ¿Cuántos años tienes?—
Niall puso una cara de asustado, yo me asuste no vaya tener 24 años porque si no mis padres me matan; pero luego me contesto. –Tu edad, 17 años—
Pasamos el rato platicando y riendo y cuando acabamos me llevo a un parque cerca de la zona, me tomo de la mano me miro directamente a los ojos y me trato de besar pero yo moví mi cabeza y le dije.
--Niall, ya sabes que me voy en dos días más y que tal vez nunca te vuelva a ver en toda mi vida—
Niall se entristeció y seguimos caminando por el parque. La pasamos bien pero no hablo mucho desde que lo rechace.
Cuando fue a dejarme hasta mi habitación me dijo.
--Ya sé, que te vas a ir en pocos días; pero desde que te vi desde la ventana del lobee me enamore de ti con tu cabello castaño y ondulado, tu sonrisa y tus ojos color almendra—
En ese momento Niall se fue al elevador, cerré la puerta me fui a la cama pero no pude dormir en toda la noche.
Al siguiente día, me fui a desayunar al restaurante que está en el hotel, pero cuando estaba llegando al vestíbulo me encontré con Louis, Harry, Zayn y Liam. Me estaban esperando y creo que sabia porque.
Harry –Niall está muy triste no ha comido nada desde que regreso a su casa y eso es muy raro de el.-
–Le rompiste el corazón, pero le habías dicho la verdad ¿Enserio te vas mañana?— dijo Liam.
--Si, por eso hice lo que hice para no romper su corazón y mi corazón pero creo que no funciono para ninguno de los dos—Dije mientras que lloraba.
Pase el rato platicando con los amigos de Niall, tanto que se hizo de noche. Ya me tenía que ir a dormir por que mañana seria un día pesado.
Desperté ya era el día de irme a Nueva York. Llegue al aeropuerto; estaba esperando a que llegara el avión para irme a mi casa.
Paso un año desde que me fui a Irlanda y conocí a Niall. Toda mi familia me había dicho que desde que llegue del viaje había cambiado, pero no les hacía caso.
Un día estaba caminando hacia la escuela y había visto de reojo a un chico güero, pero no le hice caso. Luego escuche una voz que gritaba mi nombre.
--¡BRIANDA!--
Voltie haber quien era. Era el ese chico de ojos azules como el Caribe, ese chico güero del que me enamore en esas vacaciones, esas inolvidables vacaciones, empecé a llorar nos encontrábamos uno enfrente del otro.
--¡Niall! ¿Qué haces aquí?—
--Una disquera nos escucho tocar en Nando’s y les encanto, pero nos teníamos que mudar aquí—
Los dos empezamos a llorar. Ese día falte a clases porque era mi turno de enseñar le a Niall, Nueva York.
Desde ese entonces vivimos felices para siempre.





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