El Llanto De Las Tablas. Otros cuentos


El Llanto De Las Tablas

Autor: Mónica L. Urieta Delgado

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Cuento publicado el 07 de Julio de 2010




En una bella ciudad llena de lujos y encantos avía una hermosa e inmensa casa en la cual se celebraba una velada familiar cerca de la chimenea, mientras los adultos platicaban, bebían y reían y los niños jugaban en el jardín, Carlitos un niño de 8 años, el nieto menor de la familia Peterson se encontraba cerca de la chimenea, cuando de pronto escuchó un llanto el cuál parecía provenir de un lugar cerca de fuego, al oír esto se fue acercando lentamente para ver que era, para su sorpresa al llegar a la chimenea vio que el llanto provenía de un montón de tablas las cuales utilizaban para que no se apagara el fuego, asombrado Carlitos les pregunto ¿por qué lloran? a lo que las tablas le contestaron: por la vida tan triste que hemos llevado. Al ver Carlitos que las tablas no paraban de llorar les pidió que le contaran su historia y a lo mejor él podía hacer algo por ellas, y las tablas estuvieron de acuerdo y empezaron a contarle su historia.
Yo vivía en una verde y hermosa pradera rodeada por abundantes especies de animales, arboles y coloridas flores. Me encontraba yo un bello y enorme roble, el cual era inmensamente feliz, porque en mi sombra descasaba el hambriento león y mis ramas eran el hogar del hermoso ruiseñor, me fascinaba como corrían por mis ramas las juguetonas e inquietas ardillas, todo era maravilloso, en el día se escuchaban el trinar de las aves, el sonido que formaban las inmensas cascadas al chocar contra las rocas; y, por las noches ni se diga, era una hermosa armónica que provenía gracias a los cantos de los grillos. Desde el lugar donde yo había nacido tenía una vista hermosa hacia toda la pradera, se veían muchos árboles, y muy, pero muy a lo lejos, se observaban el humo del las chimeneas de unas que otras casas.
Pero una tarde ocurrió algo muy extraño, no hubo trinar ni armónica, si no todo lo contrarío había un silencio abrumador el cual minutos después fue interrumpido por gritos, lamentos y llantos que me pusieron a temblar porque provenían de mi familia, otros árboles entre los cuales resaltaban los pinos y los robles. Fue terrible ver como unas maquinas manejadas por los humanos los cortaban en pedazos. Esos horrendos dientes filosos de las moto sierra se clavaban dentro de los pinos y veía escurrir la sangre o como ustedes la llaman la sabia que se expandía por toda la pradera. En ese momento pensé que había visto lo peor y que ese dolor que sentí al ver a mi familia destruida era el máximo dolor que podía sentir, mientras pensaba en todo lo que estaba ocurriendo escuche voces muy cerca de mí y para mi asombro eran ellos, las personas que habían matado y terminado con mi familia. Y ahora yo les estaba sirviendo para darles sombra y refugio de su cansancio, y en esos momentos sentí que un rio de agua fría fluía por todo mi cuerpo y así estuve por barias horas, de pronto algo me pincho a un costado y sentí como un hombre me marcaba como de su propiedad y tan solo unos minutos después encendió su moto sierra y me empezó a cortar y fue entonces cuando sentí el verdadero dolor. Sentía mi sangre escurrir formando un pequeño riachuelo mientras yo les gritaba que no lo hicieran, que vieran que no solo me estaban matando a mí y a mi familia sino que gracias a eso desaparecería la mayor parte de la flora y la fauna de sus alrededores y además iban a sufrir muchos cambios climáticos. Que no lo hicieran por mí ni por ellos, sino por sus hijos que son los que iban a sufrir el daño que nos estaban causando. Pero fue inútil, mira en lo que me han convertido y ahora tú querido amigo en tan solo unos cuantos años más vas a sufrir todos estos cambios. Y, ¿ahora entiendes porque lloro? aun así, ¿crees que puedas ayudarme?
Claro que si puedo ayudarte contesto el Carlitos, aunque se bien que no te hare ser ese hermoso roble que un día fuiste, pero lo que yo puedo hacer por ti es ir y plantar mas arboles; para que cuando alguien destruya a uno de ustedes, esa sabia que corre como un riachuelo se convierta en una cadena de arboles, y que bajos sus sombras vuelvan a dormir esos hambrientos leones y sus ramas vuelvan a ser el hogar de los ruiseñores. Porque yo quiero que en un futuro, cuando tenga hijos, ellos puedan conocer la flora y fauna que tenemos en nuestro ecosistema y que no solo los hermosos robles y pinos sean quienes escuchen esos bellos trínales y armónicas producidas gracias a nuestra madre naturaleza.

Al escuchar eso las tablas se pusieron muy felices y le dieron las gracias al niño porque ellos sabían que a su familia les esperaría un futuro mejor y además el ser humano ya no iba a sufrir tanto por el cambio climático. De esa manera las tablas pudieron volver a sentir esa tranquilidad que tenían en la pradera y además estaban listas para ser echadas al fuego sin ningún resentimiento para la humanidad porque sabían que avía por lo menos una persona que se preocupaba por ellos. Y fue de esa manera que ese bello roble termino sus días en una chimenea.
Ahora a ti querido amigo y amiga que estás escuchando esto, te invito a que me ayudes a plantar mas arboles a nuestro alrededor y que si en un momento dado tienes la necesidad de cortar uno de ellos, planta no solo uno más sino dos, tres o los que puedas. Porque recuerda que gracias a que ellos limpian nuestro el aire, estamos respirando y tenemos asta horita un clima agradable. Por favor no te esperes hasta ver cambios climáticos más drásticos, hagamos algo por nosotros, por nuestra naturaleza, porque ambos somos uno mismo.



//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2010-07-09 23:47:59
Nombre: spyblack
Comentario: Mas nunca en tu vida se te va a olvidar el titulo ni el nombre de su autor.


Fecha: 2010-07-09 18:05:31
Nombre: Lenìn
Comentario: Hombre, Antonio, no seais suceptible. Seguid leyèndonos y dejaos de cosas. Recordaos que somos escribas nòveles y se nos pasan gazapillos. Seguid criticando pero reflexionad un poco y moderaos.


Fecha: 2010-07-09 07:46:04
Nombre: Antonio
Comentario: Cuando empecé a incursionar en esta página de cuentos, me puse muy contento porque siempre es bueno un sitio más donde los escribas puedan expresarse.
Pero, y ustedes podrán estar de acuerdo o no, lo que yo critico u observo, no es la falta de nivel, sino el desprecio o falta de respeto hacia el lector; porque bien es sabido que lo menos que podemos hacer cuando nos presentamos ante alguien, aunque nuestras ropas estén remendadas, lo importante es que estén limpias y la escritura no escapa a las reglas de la ética.
Cuidar la orografía, que es lo esencial, es lo menos que podemos requerir y una gran mayoría presenta sus trabajos sin siquiera corregirlos, pues queda a la vista que quizá por la emoción, la impronta o el mismo deseo de ser leído lo traiciona, llegando a estas circunstancias.
No escribo ni mejor, ni peor que nadie, pero por respeto a quien pueda leerme, al menos trato que mis textos no tengan errores ortográficos, repeticiones y/o barbarismos que puedan denigrar un texto.
Saber reconocer algo que está mal es todo un comienzo y cuando una crítica se hace presente, por dolorosa que sea o nos resulte, al menos es un motivo para replantearse cómo viene la mano.
En el caso de un cuento que no me acuerdo el título, ni su autor, me referí al modo de expresarse sobre los nativos u originarios de determinado suelo, lo que fue tomado en broma y encima burlado.
En lo personal no me afecta, pues hacer docencia no está mal y escribir mal si lo es, pues se enseña mal a un potencial lector que no tiene formación, como es el caso de un niño o un adolescente y si para ustedes eso está bien, allá ustedes.
Con este comentario cierro mis participaciones, pues considero que mi misión está cumplida y debo emigrar a otros lugares, donde mi siembra no sea pisoteada, repitiéndoles lo que les dije en mi último comentario: Mi ironía no le llega a los talones a vuestra necedad y le agregaría a una obsecuente y malicioso malentender de lo que llamamos amistad, pues un verdadero amigo, nos hace ver cuando erramos y un mal amigo siempre nos palmeará la espalda haciéndonos ver que todo va sobre rieles.
Les deseo lo mejor. Elvizcondedemediado
NOTA: Por cierto, les recomiendo leer la novela El Vizcondedemediado de magnífico Italo Calvino.



Fecha: 2010-07-07 09:41:36
Nombre: Lenìn
Comentario: ¿Sitio NO apetecible? Nada de eso. Sòlo con leer los comentarios de "Antonio Linares" quedamos màs que complacidos, arrobados. Es cierto que èl ha sido incapaz de escribir ni un silabario, pero sus crìticas constructivas son un portento. ¡Sigue vizconde, sigue! que las esperamos extasiados.


Fecha: 2010-07-07 07:23:55
Nombre: Antonio
Comentario: Cuando comencé a leer el texto me encuentro con la palabra avía por había.
Por favor, hagan corregir los textos antes de publicarlos. Asi no dan ganas de leer y este sitio se está transformando en algo no apetecible.