Soy docente del norte de la provincia de Santa Fe, Argentina, y uno de mis pasatiempos es escribir cuentos, poesías y otros textos. Mi sueño es publicar por escrito algún día.
Perdido en el mar...
Se hallaba perdido en medio del inmenso mar, solo, lastimado, no sabía bien por qué. Sentía su cuerpo pesado, helado por el agua salada y fría, que le congelaba hasta los huesos. Sus compañeros lo habían dejado atrás, librándolo a su suerte.
Muy arriba, nubes inmensas empezaban a cubrir el cielo, tendiendo un manto gris sobre su cuerpo.
Sus fuerzas lo estaban abandonando y un escalofrío lo recorría por momentos, estremeciéndolo y dejándolo tembloroso y desvalido.
De pronto, a lo lejos, apareció un barco que se acercaba velozmente. A medida que pasaba cubría el agua con una estela oscura y siniestra.
Percibió un olor extraño y penetrante. A su alrededor una mancha negra lo iba cubriendo y un miedo aterrador empezaba a cercarlo.
Trató de moverse, pero el líquido aquél, espeso y aceitoso, le dificultaba el movimiento.
La rápida embarcación se había perdido en el horizonte. El tiempo parecía haberse detenido. Mientras se encontraba en esa molesta y angustiante situación, comenzó a caer una fina y suave llovizna.
Todas las demás criaturas vivientes habían desaparecido salvo él, atrapado y manchado por esa sustancia pegajosa.
Pero de pronto, un ruido lo aturdió. Manos fuertes y ágiles al mismo tiempo, enfundadas en unos abrigados guantes, lo levantaron en el aire. Se halló envuelto en algo tibio y protector. Entonces escuchó una voz, como en un sueño, que le decía:
-No temas, ¡ya estás a salvo, pingüinito!
Otra voz dijo:
-Creo que éste es el último.
La embarcación lo llevó lejos de aquel infierno, junto con otros animales de su especie, que también fueron salvados. Algunos no pudieron resistir y quedaron en el camino, perdiendo la vida.
Allí quedaba el petróleo, derramado por accidente, pero que había causado una tremenda catástrofe ecológica. Cientos de peces habían muerto y sus cuerpos flotaban en el agua salada.
Gracias a Dios, hay personas generosas que brindan su tiempo, su esfuerzo y hasta su vida, por salvar otras, sin importar la especie o raza a la que pertenezcan. Cuánto sacrificio y entrega...
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Últimos comentarios sobre este cuento
Fecha: 2008-10-14 23:20:10 Nombre: EstterCyytta email: q_chukys@hotmail.com Comentario: esta muy bueno el cuento he.. de lo mejor.. esta muy bien hecho..bye Fecha: 2008-06-27 12:26:54 Nombre: Abril Bidegain email: Abrilreina @ hotmial.com Comentario: Me encantó el cuento sos muy creativo. Fecha: 2008-06-27 12:00:39 Nombre: Paulina email: lapauli1999@hotmail.com Comentario: está muy lindo el cuento