|
Cuando adán abrió sus ojos y vio el paraíso
se cuestionó la existencia de dios
un ciervo que pastaba pacíficamente,
levantó la vista hacia adán y exclamó:
¨De todo árbol del huerto podrás comer;
mas del árbol de la ciencia del bien y del mal
no comerás; porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás.
Las dudas de adán se disiparon
y puesto que tenía mucho apetito,
se precipitó sobre el animal, le dio muerte y
lo devoró.
|