No soy bueno en describir los recuerdos en que uno puede estar sumergido, esos recuerdos que cada vez se vuelven mas reales, y que me han dejado en estado paranoico; y como es que llegue a tal estado; fue el día en que decidí tener una vida fácil. Obsesionado por los relatos de los tesoros enterrados, bastaba desenterrar uno de ellos para solucionar mi vida; pero quien iba a pensar que seria la solución incorrecta.
No soy bueno en describir los recuerdos en que uno puede estar sumergido, esos recuerdos que cada vez se vuelven mas reales, y que me han dejado en estado paranoico; y como es que llegue a tal estado; fue el día en que decidí tener una vida fácil. Obsesionado por los relatos de los tesoros enterrados, bastaba desenterrar uno de ellos para solucionar mi vida; pero quien iba a pensar que seria la solución incorrecta.
Era un día soleado cuando decidí buscar uno de los tesoros, había recopilado mucha información y con la maquina de detector de metales estaba 100% seguro que lo encontraría, me dirigí al este, según los relatos debía de encontrar un bosque rodeado de agua; no se cuanto camine que el día paso a ser noche, y el sol dejo paso a la luna resplandeciente; y todavía no encontraba el lugar, desorientado seguí caminando; pero nunca perdí la esperanza, cuando de pronto sentí humedecerse mis pies, y es cuando uno siente muy dentro de sí que ese es el lugar, me temblaba el cuerpo; y me tropecé en un árbol, luego observe a mi alrededor y me di cuenta que estaba rodeado de arboles, pues la luna ya no me daba su resplandor; inmediatamente saque el detector y comencé a caminar lentamente escuchando el sonido del aparato, cuando tal sonido se volvió muy intenso; de nuevo el presentimiento; este era el lugar; saque el pico y la lampa y comencé a escarbar con furia y emoción, imaginándome en las caras que pondrían tales incrédulos; no fue cuando escuche el sonido de varias monedas y una voz de trueno que rompía mis oídos, preguntándome mil veces ¿Cuál es tu peor miedo?, no lo resistía y deje de escarbar, no se si mis ojos me engañan, pero vi salir del hoyo una inmensa araña que me dejo petrificado, y en ella el oro; no tuve el valor de poder detenerla, mi miedo me había consumido a tal punto de dejarme loco; y vi desaparecer mi peor miedo en la oscuridad.
Ahora me sumerjo en estos recuerdos, y me doy cuenta de que cualquier vida que uno tome, siempre será difícil, y si vences tus miedos obtendrás el tesoro de la vida.
//alex
Cazador de tesoros
Autor: Herick Izaak
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Cuento publicado el 26 de Abril de 2011
Era un día soleado cuando decidí buscar uno de los tesoros, había recopilado mucha información y con la maquina de detector de metales estaba 100% seguro que lo encontraría, me dirigí al este, según los relatos debía de encontrar un bosque rodeado de agua; no se cuanto camine que el día paso a ser noche, y el sol dejo paso a la luna resplandeciente; y todavía no encontraba el lugar, desorientado seguí caminando; pero nunca perdí la esperanza, cuando de pronto sentí humedecerse mis pies, y es cuando uno siente muy dentro de sí que ese es el lugar, me temblaba el cuerpo; y me tropecé en un árbol, luego observe a mi alrededor y me di cuenta que estaba rodeado de arboles, pues la luna ya no me daba su resplandor; inmediatamente saque el detector y comencé a caminar lentamente escuchando el sonido del aparato, cuando tal sonido se volvió muy intenso; de nuevo el presentimiento; este era el lugar; saque el pico y la lampa y comencé a escarbar con furia y emoción, imaginándome en las caras que pondrían tales incrédulos; no fue cuando escuche el sonido de varias monedas y una voz de trueno que rompía mis oídos, preguntándome mil veces ¿Cuál es tu peor miedo?, no lo resistía y deje de escarbar, no se si mis ojos me engañan, pero vi salir del hoyo una inmensa araña que me dejo petrificado, y en ella el oro; no tuve el valor de poder detenerla, mi miedo me había consumido a tal punto de dejarme loco; y vi desaparecer mi peor miedo en la oscuridad.
Ahora me sumerjo en estos recuerdos, y me doy cuenta de que cualquier vida que uno tome, siempre será difícil, y si vences tus miedos obtendrás el tesoro de la vida.
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