Lentamente el atardecer iba esculpiendo sombras en el campo; perezoso el sol ya se había despedido del día.
Un último ladrido se apagaba junto al molino exánime...
Ese lugar recóndito y oscuro, era donde se daban citas los amantes. Ese lugar conocía el nombre de la que había sido su amada y testigo del amor sin límites que lo condujo a la temible soledad de hoy.
Sólo una rama seca golpea el aspa que gira, pareciendo el eco del corazón del hombre aquel, que no conoce olvido.
Per el tiempo pasa y el alma cura las grietas, aun cuando cueste tanto!
Sí, es el mismo hombre, reinventándose... El mismo sol, el que se esconde tras el mismo muro del horizonte. Es el mismo molino, aun mas estridente... Pero es distinto el espacio, es otra ella, es el amor de nuevo, envolviéndoles las manos y perdiéndose en la concavidad del tiempo...
//alex
Otra vez...
Autor: Martha Susana
(3.6/5)
(144 puntos / 40 votos)
Cuento publicado el 04 de Marzo de 2012
Un último ladrido se apagaba junto al molino exánime...
Ese lugar recóndito y oscuro, era donde se daban citas los amantes. Ese lugar conocía el nombre de la que había sido su amada y testigo del amor sin límites que lo condujo a la temible soledad de hoy.
Sólo una rama seca golpea el aspa que gira, pareciendo el eco del corazón del hombre aquel, que no conoce olvido.
Per el tiempo pasa y el alma cura las grietas, aun cuando cueste tanto!
Sí, es el mismo hombre, reinventándose... El mismo sol, el que se esconde tras el mismo muro del horizonte. Es el mismo molino, aun mas estridente... Pero es distinto el espacio, es otra ella, es el amor de nuevo, envolviéndoles las manos y perdiéndose en la concavidad del tiempo...
Otros cuentos románticos que seguro que te gustan:
- Minutos que parecen horas
- Ella... Mi Universo
- El amor bajo la lluvia
- La primer cita ...
- Despertar
¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)
Últimos comentarios sobre este cuento