A pesar de los años tu sonrisa seguía intacta. Tu rostro había perdido la jovialidad, tu cabello, vitalidad y por tu cuerpo cada vez era más visible el paso de los años.
Pensé, tu rostro mostraba seriedad, pero se disipaba por completo cuando sonreías, los años se detenían y tu jovialidad de antaño regresaba.
El verte ahora tan tranquilo me entristece, porque debo despedirme, aunque no lo hago pensando en que nunca más te veré.
Si debo despedirme quiero que sea con tu sonrisa.
Abres los ojos, sonríes. Tomo tus manos y te digo sutilmente….
-Adiós-
Suelto tus manos, y tú vuelves a cerrar los ojos, aunque lamentablemente con una sonrisa en tus labios.
//alex
Adiós
Autor: Francisca Arias
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Cuento publicado el 09 de Febrero de 2011
Pensé, tu rostro mostraba seriedad, pero se disipaba por completo cuando sonreías, los años se detenían y tu jovialidad de antaño regresaba.
El verte ahora tan tranquilo me entristece, porque debo despedirme, aunque no lo hago pensando en que nunca más te veré.
Si debo despedirme quiero que sea con tu sonrisa.
Abres los ojos, sonríes. Tomo tus manos y te digo sutilmente….
-Adiós-
Suelto tus manos, y tú vuelves a cerrar los ojos, aunque lamentablemente con una sonrisa en tus labios.
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