La soledad me priva de ser quien soy, de demostrar qué puedo hacer. Siempre sola, sin compañía, sin nadie que me escuche, sin nadie que sepa de lo que soy capaz. Estoy tan sola que hasta mis pensamientos me dejan. Voy a la deriva, sin rumbo, sin nadie, sin alma, sin vida. Soy una pequeña estatua solitaria en un rincón del museo, la estatua que nadie visita, la estatua que no tiene un propósito, sólo está ahí para ser vista, pero nunca tomada en cuenta. Siempre abandonada por aquellos que no conocen de historia, de cultura y de soledad. Porque para los solitarios la soledad es una costumbre
//alex
Soledad
Autor: Dolly
(4/5)
(4 puntos / 1 votos)
Cuento publicado el 01 de Mayo de 2021
Otros cuentos que seguro que te gustan:
- Los anteojos del abuelo
- Locura de amor infiel
- El hombre, la montaña y el tesoro
- Un pueblo fantasma más
- La niña del colegio
¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)
Últimos comentarios sobre este cuento