ÔĽŅ °CORTADLE LA CABEZA!. Cuentos cortos de terror
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¬°CORTADLE LA CABEZA!

Autor: Luis Bermer

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Cuento publicado el 24 de Diciembre de 2006


La plaza era una turba enajenada, sucia y vociferante, un mar embravecido por corrientes de odio. Y en su centro -como una isla de madera- se levantaba el cadalso. La guillotina ya estaba lista para la siguiente ejecución.

-¬°CORTADLE LA CABEZA! ¬°CORTADLE LA CABEZA! ‚Äďse escuchaba como un eco que iba y ven√≠a, entre otros de inhumana ferocidad.


La muchedumbre apenas se abr√≠a para dar paso al carro tirado por caballos que se adentraba en la plaza. Con las manos atadas a la espalda y recostado en un lateral, el noble manten√≠a su mirada en la distancia, indiferente a la ventisca de insultos, frutas y huevos podridos que arreciaba sobre √©l. Los guardianes empujaban con sus lanzas a los exaltados que se acercaban al carro para escupirle en la cara, aunque muchos lo consegu√≠an. Vio en lo alto al verdugo limpiarse las manos con un trapo, como un carnicero. Ten√≠a el honor de ser el √ļltimo ejecutado en este d√≠a de terror. Por el suplicio ya hab√≠an pasado sus cortesanos, sus amigos, sus familiares‚Ķa lo largo de las horas previas.

Le habían obligado a contemplarlo todo.

Lentamente, fue conducido por las escaleras hasta la plataforma de la guillotina. Aquello era un lodazal de sangre y el hedor le produjo arcadas que apenas pudo contener. Desvió la vista del montón de cuerpos amontonados a un lado, donde pronto caería el suyo. La sucia hoja de acero le pareció suspendida a increíble altura. Desde la lejanía se le había antojado más baja.

La negra capucha del verdugo le preguntó:

-¬Ņ√öltimas palabras?

El noble negó con un fugaz movimiento de cabeza; entonces fue cuando el experimentado verdugo le recostó -sin la menor ceremonia- sobre el tablón, para pasar a ajustar las piezas de la máquina que aprisionaron su cuello. Cerró los ojos y el griterío inundó sus oídos, su oscuridad.


Una atmósfera de silencio expectante crecía acallando toda voz por encima del rumor. Quedaban segundos, lo sabía. Imaginaba al corpulento verdugo dirigiendo sus ojos invisibles a la masa, a un lado y luego hacia el otro, esperando el respeto de la mínima dignidad para el condenado y su muerte. El fin había llegado.

Captó el segundo justo. Un crujido en la madera al accionar el mando. Una vibración grave y…

Un clamor de j√ļbilo revent√≥ la plaza.

La cabeza había caído en el cesto ensangrentado, junto a las demás.

Hombres, mujeres y ni√Īos mostraban su obscena alegr√≠a. Hab√≠a sido un d√≠a grande para ellos y, ahora que todo hab√≠a acabado, se resist√≠an a abandonar el lugar. Durante horas celebraron la muerte y las futuras muertes que estaban por llegar. De repente, entre la algarab√≠a general, se alz√≥ un coro de gritos aterrorizados que, desde la zona m√°s pr√≥xima al cadalso, cruz√≥ la plaza como un cuchillo.

El bullicio cesó, y la atención se dirigió hacia el arco de plebe temblorosa que se iba formando en torno a la guillotina. Por el borde del cesto de cabezas habían surgido tres descomunales patas de tarántula. Otras dos salieron para agarrarse por el otro extremo; la gente retrocedió chillando y la masa se desplazó como un campo de trigo azotado por el viento. Poco a poco, la cabeza sangrienta del noble emergió, erguida sobre aquellas patas que nacían en su cuello seccionado.

El terror convulsionó a los presentes de mil maneras, iniciando oleadas de pánico. Muchos corrieron desencajados, implorando al dios misericordioso, otros cayeron desmayados para ser pisoteados por los que huían, mientras algunos quedaron paralizados, movidos sólo por los empujones, observando lívidos como la cabeza descendía sobre la plataforma con un balanceo espasmódico en su cara.

-Os espero abajo... ‚Äďdijo entre espumajos sanguinolentos; su voz era un fuelle rasgado-...todos ten√©is vuestro sitio abajo...TODOS...

El caos inundó la plaza, un pozo de locura.

Nadie recogió aquella cabeza de sonrisa grotesca.
Y sus ocho patas de tar√°ntula.


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//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-01-10 07:23:50
Nombre: estrella
Comentario: Hey ke ondaz.!???
No manches le copiastes
A alicia en el pais de las maravillas
Osea ubicate y pon algo ke si de
Miedo ke yo diga wow no porfaz. ;)


Fecha: 2011-04-27 22:37:42
Nombre: Erzsebet
Comentario: He leído ya varios cuentos tuyos... tienes una excelente narrativa y una descripción de los hechos impecable, insisto con mucho respeto y a manera de alago en que tienes un estilo muy Lovecraftiano, aunque también me recuerda mucho el estilo descriptivo de Robert Bloch. Saludos.


Fecha: 2010-08-27 11:39:00
Nombre: osmar
Comentario: interesante la historia.. me gusto mucho..


Fecha: 2010-02-25 17:19:04
Nombre: steeven
Comentario: este cuento es fabuloso pero asusta nomas a los ni√ɬĪos de 5 a√ɬĪos


Fecha: 2010-02-01 18:39:35
Nombre: cecilia mendiol
Comentario: pues
estuvo
super
interesante
y me
sirvio
para
una
tarea
de
espa√ɬĪol
grasias
bay


Fecha: 2009-11-11 10:50:44
Nombre: melesio
Comentario: Muy buen cuento. Mejor que muchos publicados en compilaciones de terror.


Fecha: 2009-11-03 16:20:09
Nombre: lalo
Comentario: hola no pos buen cuento me encanto chido adios


Fecha: 2009-03-20 13:17:55
Nombre: Jhon
Comentario: Sì què da terror.Y què final, !tan inesperado!.



Fecha: 2009-02-20 20:45:33
Nombre: María Nubia
Comentario: Es un final inesperado, acorde a la calidad literaria del autor. Excelente descipción de los acontecimientos.


Fecha: 2008-12-01 21:16:11
Nombre: diana
Comentario: d verass k grasias es para un proyecto de espa√ɬĪol bery...


grasias kiss


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