No quiero separarme de ti . Cuentos cortos románticos


No quiero separarme de ti

Autor: Luis A. P. C

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Cuento publicado el 09 de Septiembre de 2018


Son las 3 y 00 minutos de una tarde de agosto, fecha: día 21, sábado.
Mateo se apresura, tiene prisa, no puede llegar tarde. Sale de la universidad, cruza la calle como puede. Un auto por poco y lo atropella, parece no importarle. Llega a la pensión en donde vivirá los últimos cinco años que dura su carrera, sube las escaleras, llega al cuarto, se quita la ropa como puede y se mete a la ducha. No le ha tomado mucho tiempo, ya está listo para ir al encuentro, al cual no puede faltar ¿qué será? Saca su teléfono, se dispone a llamar, parece que se ha hecho tarde… Un transeúnte distraído choca con él y le hace tirar el teléfono a la pista; ¡qué mala suerte! El auto lo ha destrozado. Se apresura y recoge el teléfono destrozado como puede pero… ya no le sirve para llamar. Ve a media cuadra un teléfono público, camina rápido, casi trotando hacia dicho teléfono, busca en el bolsillo de atrás, del pantalón y, ¡mala suerte otra vez!, con el apuro olvido su billetera sobre la cama. Mira al suelo y hecha un manotazo al aire, agacha la cabeza, luego de un momento levanta la mirada y se dispone a correr.

Después de 20 minutos de correr y correr sin parar llega a un parque, mira a todos lados, está buscando a alguien pero parece no encontrar lo que busca, da vuelta al parque pero no encuentra a nadie, agacha la cabeza y se dispone a regresar. De pronto una voz dulce grita su nombre - ¡Mateo!.. Se acerca y moviendo las manos le reclama:
-Pensé que no vendrías, estuve esperando casi media hora, me pasó por la cabeza la idea de irme pero quería verte, necesitaba verte. Me alegra que estés aquí...
Me alegra que estés aquí.
Mateo intenta explicar lo que le pasó en el camino pero de pronto la chica se acerca lo abraza y besa diciéndole muy quedito - TE AMO, no quiero separarme de ti - mateo acariciándole la cara suavemente le dice - cree amor que si por mi fuese ya estaríamos casados hace mucho tiempo, todos estos días sin verte, todo este tiempo lejos, solo fue una prueba para nuestro amor, desde ahora nadie nos separará ¿de acuerdo? - ¡de acuerdo! responde la chica mirándolo con un brillo inmenso de felicidad en los ojos. Se toman de la mano y caminan juntos a no sé dónde.
Ya es muy tarde y no es seguro estar en la calle hasta altas horas, Mateo para un taxi, habla con el chofer, pacta el trato y asintiendo con la cabeza le explica a la chica - Iremos a la pensión en donde me quedo, ya es tarde y tenemos que descansar. Abre la puerta del taxi y la invita a subir-sube Isabel - le dice sonriéndole, no está muy lejos, llegaremos rápido, le explica.
El chofer enrumba camino con destino a la pensión.
Algo malo ocurre con el chofer, ¿esta borracho? ¿Estuvo bebiendo? pues sí, al parecer no hay duda, en la cajuela del taxi hay unas botellas de cerveza.
De pronto el chofer se pasa la luz roja. Isabel y mateo no se percatan que un camión está a punto de impactarles por la parte derecha del taxi. El golpe es muy fuerte los vidrios revientan y se esparcen los pedazos por la pista. Los transeúntes y taxistas asustados se acercan a donde yace el taxi o lo que queda de él.

El taxi destrozado yace en la pista, dentro del mismo, mateo se encuentra atrapado entre los fierros retorcidos, no logro ver más, no sé cómo está la chica. Los transeúntes asustados y con ganas de averiguar qué ha pasado se acercan hasta el taxi, uno de ellos llama a los bomberos – un poco asustado y en voz alta dice– ne…necesitamos una ambulancia – Dentro de poco suenan las sirenas. La ambulancia ha llegado, todos se retiran para dar espacio a los bomberos. Después de mucho trabajo logran sacar los cuerpos, se escucha murmullos de la gente diciendo – dicen que el chofer se recuperará pero el chico a muerto y la chica probablemente no resista mucho, es una pena, son muy jóvenes aun pero bueno así es la vida – mientras tanto los cuerpos son subidos a la ambulancia y llevados al hospital.
Ha pasado un mes desde el accidente.
Es de mañana, el sol aparece entre las montañas, su calor en la ciudad traspasa los vidrios de las ventanas y de pronto junto con el brillo del sol, después de estar un mes en coma, Isabel abre los ojos. Está bien, ha despertado, la familia aún no se entera pero ya no tarda en llegar, la madre ha ido a verla cada uno de los días que ha estado ahí. De pronto sin pasar mucho tiempo siente que la puerta se abre. Es mamá, Isabel la mira con lágrimas en los ojos, su madre nota que ha despertado, corre hacia ella y la abraza con todas sus fuerzas diciéndole al oído – te amo mi niña, te amo – y yo a ti mamá te amo, responde Isabel – La madre le explica todo lo que paso y cuánto tiempo lleva en el hospital, también le contó que Mateo está bien lo cual la puso muy feliz.
Después de un momento de silencio, Isabel pregunta – Mamá, ¿Mateo ha venido a verme todo el tiempo que estoy en el hospital? ¿Lo puedes llamar por favor? Y por favor dile que ya estoy bien ? que pronto lo veré, o mejor aún ¿puede venir a verme? Mientras decía esto se pudo notar en la cara de Isabel mucha felicidad, mientras la madre se tornaba nerviosa, parece que algo malo ocurre, ¿no sabe qué decir? ¿Acaso ocurre algo malo? Isabel al ver que no responde, insiste – ¿qué pasa Mamá? Te pedí un favor, ¿estás bien mamá? La madre responde – No, no es eso, no te preocupes no me pasa nada – Entonces Isabel, sonriendo, pide otra vez lo mismo – La madre intentando disimular su nerviosismo responde – si mi amor, mateo vino cada día después de que el saliera también del hospital. Es más, estuvo en este mismo cuarto contigo hasta que se recuperó y pudo ir a casa y déjame decirte que quiso quedarse aquí contigo pues al parecer tú llevaste la peor parte – si mamá pero estoy bien, responde Isabel con una sonrisa en la cara, entonces mamá ¿me haces el favor de llamar a Mateo y contarle que ya estoy bien? – está bien llamare a su casa y le contare la buena noticia mi niña, responde la madre con algo de tristeza en la cara, a mi amor lo olvidaba, ayer cuando Mateo vino a verte me dijo que hoy no podría venir; bueno mi amor te dejo descansar – La madre se despide dándole un beso en la frente.
Isabel ya sola en el cuarto siente sueño y en muy poco tiempo se queda dormida.
Mientras duerme, Mateo abre la puerta e ingresa muy despacio para no hacer ruido y despertarla, Mateo se sienta junto a ella y se queda mirando el rostro de Isabel mientras duerme.

Meses después…

Sueño…
En mi sueño Mateo vivía, yo era muy feliz y él también lo era. Pues nos encontrábamos juntos, parecía que nadie nos podía separar hasta que desperté y tuve que enterarme que mamá me mintió pero… eso no fue malo, lo malo fue enterarme que Mateo murió en ese accidente que ya no podría verlo más, pues aun lo amo y es que cada noche al dormir hablo con él. Puede parecer algo loco pero es cierto.




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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2018-09-10 02:32:44
Nombre: Martha Alicia
Comentario: Cuento romántico muy fresco. Escrito con gran ternura.