ÔĽŅ °Annabel!. Cuentos cortos rom√°nticos
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¬°Annabel!

Autor: Rupert Enríquez

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Cuento publicado el 28 de Junio de 2018


Eran las 21:35 del 4 de abril de 1997, cuando su primo Michael fue a verlo. Esa noche Alex cumpl√≠a 25 a√Īos. Su madre hab√≠a organizado una comida con los mejores amigos de su unig√©nito hijo. Entre ellos se pod√≠a ver a Juan, Joseph y Mary. Aquella noche, la principal preocupaci√≥n del cumplea√Īero fue saber si su novia iba a ir a su casa para cantar juntos el ¬ďFeliz Cumplea√Īos¬Ē. √öltimamente ella se hab√≠a portado extra√Īo y no era seguro contar con su presencia.

Michael mientras destapaba una cerveza Club, camin√≥ en direcci√≥n a su primo, estaba sentado en un amplio mueble frente al televisor, con la cabeza gacha y los ojos llenos de l√°grimas. Michael, pensando que la tristeza que embargaba su coraz√≥n, era porque hoy se festejaba su cumplea√Īos, lo abraz√≥ y le dijo que todos en alg√ļn momento de su vida cumplir√≠an 25 a√Īos y que eso no era nada. Tambi√©n le dijo que hay personas que han triplicado esa edad y al contrario se sienten muy contentas y positivas por sumar cada vez m√°s a√Īos y vivir m√°s la vida. ¬°Vamos an√≠mate! ¬°Ya mismo, salimos a dar una vuelta! Expresaba esas palabras mientras beb√≠a de la botella e invitaba al resto de amigos a tomar cerveza.
Sin embargo ese no era el motivo por el cual Alex se sent√≠a triste. Te voy a contar algo para que formes un criterio m√°s consecuente con la realidad y no confundas las cosas dici√©ndome tantas palabras sin fundamentos. Haber dime, por qu√© estas con cara de moribundo. Lo que sucede, expresaba suavemente, mientras tomaba aire en sus pulmones, es que mi novia hace cuatro meses que la noto muy distinta a lo que era antes. En qu√© sentido, preguntaba Michael. Alex contestaba, en el sentido de que la siento distante y fr√≠a, a veces la noto estresada, de mal genio. Ha de ser por el trabajo, sabes primo que trabajar en instituciones p√ļblicas es cosa seria. No puedes ni tomarte un respiro, porque estas cien por ciento controlado por la inspector√≠a de trabajo, los agentes te visitan filtr√°ndose de ciudadanos comunes, aprop√≥sito te entretienen amigablemente con conversas interesantes, para que pierdas el tiempo y no trabajes, luego hacen un informe de lo que han observado, a la siguiente semana, te mandan una advertencia y luego si cometes otra m√≠nima falla, tu cabeza rueda por el despe√Īadero y te quedas sin trabajo.
Mientras le daba otro largo sorbo a la botella de cerveza, Michael escuchaba a su primo de forma atenta. Es la verdad, yo comprendo que trabajar en una instituci√≥n p√ļblica es dif√≠cil, Alex razonaba, pero hay altos funcionarios que ya conocen el sistema y saben c√≥mo jugar con √©l. Trabajan poco y ganan bastante. Esa es la burocracia dorada que gana miles de d√≥lares, agregaba una vez m√°s su primo, asimilando el efecto de la cebada en su cerebro.
Que es lo positivo que ella ha hecho durante estos √ļltimos cuatro meses como para sostener la relaci√≥n. Creo que muy poco. Siempre le vivo diciendo que si ya no siente lo mismo por m√≠, que nos demos un tiempo, aunque se lo digo de los dientes para afuera. No soy lo suficientemente hombre para tomar una decisi√≥n como esa. Pues mira, en que problemas est√°s metido, ya son las 23:00 y tu querida Annabel no asoma su trasero en esta casa.
La comida ya estaba puesta en la mesa, la torta, los bombones, las colas y las cervezas completaban el banquete. Mary de aspecto amigable abraz√≥ fuertemente al cumplea√Īero y lo bes√≥ en la boca. Todos los presentes aplaudieron por lo sucedido, ya que el beso se trataba de pura amistad. Siempre se hab√≠a llevado muy bien con su amiga, incluso la hab√≠a considerado como miembro de la familia. Despu√©s de lo ocurrido, Alex expres√≥: pareciese como si me hubiese besado mi madre, y todo el mundo ech√≥ a re√≠r.
Despu√©s de comer, cantaron el feliz cumplea√Īos y Alex se puso a llorar, su coraz√≥n embargaba nostalgia y resentimiento por la ausencia de su ingrato amor.
Pero es importante saber en esta historia qui√©n era Annabel. En lo que se sab√≠a de su vida, aquella muchacha era muy inteligente, responsable con sus tareas, era muy social y amigable, respetable y de una reputaci√≥n inigualable. Cuando sal√≠a con su novio Alex a los bailes, fiestas o discotecas de la ciudad, ning√ļn hombre se le pod√≠a acercar, porque ella con la misma viada que se le acercaban los iba despachando. Nunca aceptaba bailar con otra persona mientras estaba con su gran amor. Le era m√°s que suficiente y estaba completamente enamorada de dicho hombre.
Sin embargo, aquella noche no se sab√≠a el comportamiento tan extra√Īo de Annabel. Por la tarde hab√≠a llamado a Alex para felicitarlo, no le envi√≥ un mensaje de texto, ni le regal√≥ nada en espec√≠fico, pero s√≠ lo llam√≥ para desearle lo mejor. Le dijo que lo amaba y que pasar√≠an juntos el resto de la vida. Pero ya era media noche y no hab√≠a hecho acto de presencia. Hab√≠a pr√°cticamente desaparecido. Alex no se decidi√≥ a llamarla, ya que no era su compromiso, pero en cambio ella s√≠ ten√≠a que estar con su novio, sobre todo cuando cumpl√≠a sus 25. Eso es lo incomprensible de muchas mujeres. A veces regalan a los hombres lo mejor de la vida, los complacen en todo. Incluso con sus caricias y ternuras, elevan la pasi√≥n del amor a lo m√°s sublime del alma, pero otras veces no se entiende por qu√© act√ļan de tal forma, son fr√≠as como hielo. Aunque todo acto humano tiene una raz√≥n de ser. !Cuando rio suena piedras trae¬°.
Las mujeres han sido la mejor idea que Dios pudo tener sobre la tierra, se las ama, respeta, venera y sin ellas ning√ļn hombre puede vivir. ¬°Bien dicho, Joseph! contest√≥ Mary. Me gusta la forma como piensas de las mujeres. Sin embargo. Habl√≥ Michael, es importante reconocer que Annabel no ha actuado con justicia. Cuando fue su cumple a√Īo n√ļmero 22, Alex se port√≥ de maravilla, ustedes saben, le regal√≥ de todo. Y no importa tanto las cosas materiales, siempre estuvo presente para complacerle en lo que ella quer√≠a.

Se levant√≥ Juan de la mesa con el objetivo de hablar a favor de Annabel. Escuchen muchachos, pensemos con cabeza fr√≠a, hasta ahora no sabemos con certeza cu√°l es el motivo de la ausencia de Annabel. Nadie le ha llamado por tel√©fono, ni le hemos ido a buscar, no sabemos si le ha pasado alg√ļn accidente, o si enferm√≥ y est√° en el hospital. Pr√°cticamente estamos especulando sobre su actitud y no sabemos, vuelvo y repito, con certeza donde estar√°.
Después que terminó la candorosa y efusiva intervención de Juan. Michael habló, miren, resolvamos esto de la mejor manera. Yo opino que mejor salgamos en mi auto y vámonos a dar una vuelta y a bailar a la discoteca. Y qué hacemos con Annabel, preguntó Mary. Pues nada contestó Michael. Que no se dan cuenta, que si hubiese pasado algo malo, la madre de Annabel no hubiese llamado primero al novio. Es la verdad contestó Joseph, alistémonos y vámonos a bailar, como dice la canción borrachos hasta el amanecer.
Mientras todos decid√≠an que hacer y pr√°cticamente manejaban a sus ansias la relaci√≥n de Alex con Annabel. Se trepaban al auto y destapaban cervezas, subiendo el volumen de un ritmo electr√≥nico, cantaban y bailaban alegremente. El cumplea√Īero todav√≠a estaba en la casa, d√°ndole explicaci√≥n a su madre a donde se iba y que pronto regresar√≠a, que no se preocupara y que duerma tranquila.
En el auto, Joseph dec√≠a, creo que Alex le falta ser due√Īo de s√≠ mismo y tomar las dediciones con m√°s independencia, no esperar que nosotros le demos haciendo todo. Es mi amigo pero ya est√° grandecito como para tomarle la mano y cruzar la calle. Es la verdad dijo Juan, pero tambi√©n hay que comprender que su novia no se ha portado bien. Y √©l ha perdido las esperanzas de vivir aut√≥nomamente. Recuerden que Annabel era su todo. En otras palabras √©l no tiene vida propia.
Mientras escuchaba hablar a sus amigos Mary miraba fijamente al cielo y veía como las gotas de lluvia se aproximaban. ¡Va llover muchachos! ¡Vámonos rápido! Después de unos instantes, Alex por fin estuvo listo para salir con sus amigos.
¬ŅA qui√©n estaban criticando? pregunt√≥ Alex, porque ustedes son campeones para ese trabajo. Lo dijo en forma de broma. Todos se quedaron estupefactos y rieron por la extrema coincidencia. ¬ŅA qu√© discoteca vamos? Pregunt√≥ Mary. Nos vamos a Bismark, respondi√≥ Michael. Bismark era una de las mejores discotecas de la ciudad, donde acud√≠an la mayor√≠a de famosos deportistas, escritores, actores y cantantes. Solo personas de exclusividad pod√≠an entrar. Uno que otro ricach√≥n que sol√≠a ahogar sus penas y cubrir sus infidelidades. Sin embargo, Michael era muy amigo del due√Īo, por lo que era siempre bienvenido y aceptado en dicho lugar.
Una vez dentro, el grupo de amigos pidieron una botella de Whisky, agua mineral y mucho hielo. Luego de varios minutos que hab√≠an transcurrido. Alex se dirigi√≥ al ba√Īo. En el trayecto, mientras se mesclaba con la gente que estaba bailando en la pista. Los ojos y el coraz√≥n de Alex se quedaron perplejos ante lo que ve√≠an y sent√≠an. No cre√≠a lo que estaba observando. Era un par de labios, comi√©ndose a besos, era el beso de la traici√≥n, era la dulce boca de Annabel, que se juntaba con la lengua de un sujeto que jam√°s en la vida hab√≠a visto nadie. Sus cuerpos se juntaban como queriendo hacer el amor en frente de todos. ¬°Maldita traidora! Ese fue el primer pensamiento de Alex.
Despu√©s de lo sucedido Alex se retir√≥ de la discoteca, sin avisarles a sus amigos. Sali√≥ corriendo como alma que lleva el diablo, con l√°grimas en sus ojos. Llor√≥ como nunca lo hab√≠a hecho. Mientras corr√≠a, tropez√≥ en un adoqu√≠n que estaba sobresalido. Cay√≥ al suelo, su cabeza golpe√≥ contra el filo de una vereda h√ļmeda y resbaladiza por la lluvia y no supo quien era ni en donde estaba, qued√≥ so√Īado, acostado como un miserable mendigo. Las gruesas gotas de lluvia y la fr√≠a noche fulmin√≥ en desgracia al amante infortunado.
Muy temprano en la ma√Īana a las 5:00, la madre de Alex llam√≥ a Michael y creyendo que su hijo se encontraba all√≠ le dijo: querido sobrino, av√≠sale a tu primo que venga a la casa porque voy a salir al mercado temprano. Pero t√≠a que est√° diciendo, Alex no est√° conmigo, anoche abandon√≥ la discoteca y yo cre√≠ que estaba en su casa, lo llam√© a su tel√©fono celular pero nunca contest√≥.
La madre se puso a llorar y le dijo que le ayude a llamar a los otros muchachos para ver el paradero de su hijo. As√≠ sucedi√≥, durante la siguiente hora. Pero los resultados fueron negativos. Luego la polic√≠a se pronunci√≥ y he inform√≥ que un joven de aproximadamente 25 a√Īos hab√≠an encontrado inconsciente en un callej√≥n de la urbe.
Annabel cuando se enteró de lo sucedido, se disculpó con la madre de Alex y con los amigos. Fue muy sincera al decir que ya no estaba enamorada de Alex, que ya no le amaba. Sin embargo, fue al hospital para verlo, lo encontró en circunstancias miserables. Estaba en coma, por el fuerte golpe en el cerebro.
Pasó mucho tiempo y Annabel, se le ocurrió un día en ir a la casa de Alex y visitarle, pero se encontró con la sorpresa de que el joven estaba enfermo e internado en un lugar donde nunca las personas se sanan. Se armó de valor para no sentir pena ni lástima por aquel desgraciado y se fue a buscarle. Al lugar que llegó minutos más tarde era un lugar donde ardía la pena y melancolía…
Estaba sentado en una silla de rueda con la cabeza hacia abajo, le hab√≠an puesto una camisa de fuerza, su cara estaba aru√Īada ferozmente, los ojos hundidos y muy p√°lidos, su piel marm√≥rea, seca y maltratada por los f√°rmacos fuertes que se le administraba. Parec√≠a un pobre y decr√©pito esqueleto, pr√°cticamente este sujeto estaba muerto en vida. Un m√©dico siquiatra se le acerc√≥ a la joven y le extendi√≥ un papel, era una carta que hab√≠a escrito Alex. Esa carta era muy extra√Īa, estaba escrita de manera coherente y l√≥gica, su redacci√≥n no mostraba ning√ļn signo de locura. Mientras Annabel le√≠a la carta sus l√°grimas mojaban las siguientes letras:
La noche del 4 de abril de 1997, fue mi cumplea√Īos n√ļmero 25. Ahora es el a√Īo 2013, dicen que tengo 41 a√Īos. Desde el accidente de aquella noche, jam√°s volv√≠ a ser consciente de mis actos y perd√≠ la cordura. Cuando sal√≠ del coma el 27 junio de 2001, me dieron el alta pero no pude regresar a la casa, porque el golpe hab√≠a lesionado mi memoria. Sufro de trastorno de la personalidad y estoy declarado como enfermo psicopatol√≥gico cr√≥nico. El resto de mis d√≠as los pasar√© en un Sanatorio Mental¬Ö




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