Descansa. Cuentos cortos románticos


Descansa

Autor: Sergio Martínez

(3.15/5)
(41 puntos / 13 votos)


Cuento publicado el 19 de Junio de 2013


Ennio descansa su mirada dejándola caer en las pupilas de Vesta. Encuentra en ellas un mundo incorruptible, donde puede permitirse el privilegio de ser el mismo, de forjar un hogar en los albores de esos ojos grisáceos. Ella sin embargo, prefiere la sonrisa de Ennio. Una sonrisa tímida, sincera, capaz de desenmascarar su rostro y olvidar la tristeza sembrada en sus ojos, pero cómo definir una sonrisa cuando desde que uno nace hasta que muere, siempre nos visita en los mejores momentos y no podemos permitirnos el privilegio de abrazarla para agradecérselo.
Ennio descansa su mirada dejándola caer en las pupilas de Vesta. Encuentra en ellas un mundo incorruptible, donde puede permitirse el privilegio de ser el mismo, de forjar un hogar en los albores de esos ojos grisáceos. Ella sin embargo, prefiere la sonrisa de Ennio. Una sonrisa tímida, sincera, capaz de desenmascarar su rostro y olvidar la tristeza sembrada en sus ojos, pero cómo definir una sonrisa cuando desde que uno nace hasta que muere, siempre nos visita en los mejores momentos y no podemos permitirnos el privilegio de abrazarla para agradecérselo.

Sus pensamientos quedan sumidos bajo una tormenta de ideas, no importa que el sol presuma de rayos vistiendo Agosto. La pareja pasea inmersa en el tacto de sus manos, una prolongación de ambos cuerpos que si se separa, muere el juego de caricias traviesas, dando paso al nacimiento de la vida solitaria del que sólo se divierte con el aire. Viven donde muere la eternidad de un amor efímero.

Meses después, los nervios de invierno apuñalan la ternura del verano. Ennio no sonríe, su mirada ya no descansa en los ojos de Vesta. Ella ya no prefiere la sonrisa de Ennio sino sus ojos. Echó raíces en un terreno árido y la flor del amor nunca floreció. Diciembre desviste flores, pétalo por pétalo, dejándolas en manos del aire. El aire que sólo se divierte con la vida solitaria, del que descansa.

//alex


¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contraseña de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento