Media vida de un poeta. Cuentos cortos románticos


Media vida de un poeta

Autor: Alex Sanchez

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Cuento publicado el 13 de Mayo de 2013


Son las tres de la tarde y un sol abrumador enceguece mi vista, es un alivio no poder ver le a la cara a la multitud alborotada pidiendo a gritos que me corten la cabeza por el simple crimen de aferrarme a mis sueños e ilusiones y no darle la espalda a lo que mas amo. Recobre la vista y al ver la realidad suspiro, pensando en las palabras que me llevaron a iniciar este viaje.

“¡¡tu estas en este mundo para lo que tu madre y yo decidamos, una pluma y una hoja no son suficientes para sustentar a una familia!!”. Con estas simples palabras comprendí lo bello que seria liberarme de las cadenas que aprisionan ese ser creativo que yace dentro de mí.
Emprendí huida mientras mi padre desesperado aun me busca, me duele en el fondo de mi alma y mi corazón dejarlo abandonado, pero, eran tiempos difíciles en mi vida y tenia que decidir entre mi sueño y una vida labrando campos para que la monarquía se llevara gran parte de mis ganancias, así que decidí realizar mi sueño, decidí ser un poeta.
Llegue a Paris con unos cuantos francos en mi bolsillo esperando que en ese lugar la verdadera inspiración llegara a mi, cuando vi lo mas parecido a un ángel, ella era una bella dama en una lujosa carrosa con la mirada alta y porte elegante, fue un momento tan bello y efímero que me parecía como si ella fuera una estrella fugaz, ahí en el firmamento, tan inalcanzable, tan bella, tu serás mi inspiración, mi todo, aunque no te conozca, con simplemente verte a la cara tengo suficiente para escribirte mas de mil versos en prosa y poemas tan magníficos que desafían el simple concepto de belleza.
Este es el quinto año, el quinto largo y tortuoso año sin poder verte, oh fugaz estrella ¿pasare mi vida entera anhelando tu llegada?, la fama y fortuna que ahora tengo me dejan insatisfecho por el hecho de saber que la inspiración de todos mis amorosos y mas románticos versos es solo un espejismo mas de mis mas queridos sueños, pero, alguien toca a mi puerta, un hombre muy bien vestido y de mucha etiqueta, me dice que el monarca quiere que le escriba un poema tan romántico y hermoso, que asegurara que la mujer de sus sueños terminara en sus brazos. Yo no podía creer que el ser que mas despreciaba me estuviera pidiendo tal cosa, decidí aprovecharme de la situación y le pregunte al elegante hombre “¿cuanto cree el monarca que vale mi trabajo?” con tono soberbio y arrogante, el hombre me dice que el emperador me daría una muy buena cantidad de dinero y un cargo muy alto en la monarquía, si tan solo le consiguiera a la mujer de sus sueños con unos hermosos escritos.
El monarca me ha dado una semana para que realice el poema para su amada pero yo lo tengo preparado ya desde el primer instante en el que llegue a parís, como recuerdo ese ocaso mágico, acababa de ver a mi doncella y me quede pasmado en una banca, vi el ocaso, vi este cielo anaranjado con nubes de un tono rosa, era el paisaje mas hermoso para escribir el verso mas hermoso a la mujer mas hermosa, claro que, nunca lo publique, siempre quise que la primera que leyera este poema fuera ella, pero, ya me he resignado a verle en cara. Al llegar al gran palacio me encontré con el elegante hombre y con el monarca, al cual le di el poema de rodillas (no sobra decir que fue el momento mas vergonzoso y humillante de mi vida), el lo recibió y lo leyó, y no solo le ha gustado, le ha encantado, tanto que no ha esperado a que su mujer lo acepte para darme el pago tal y como acordamos, ordeno a sus hombres que me llevaran a la mas grande, lujosa, y vistosa habitación que se encontrase en el palacio, y que me vistieran con las ropas mas finas y elegantes del lugar.
No supe de el ni de su mujer hasta después de tres meses cuando me llego la invitación a la boda entre el monarca y la hija del mas grande comerciante en toda Europa, acepte la invitación indiferente pero a la hora de llegar a la gran iglesia ahí la veo, esta ella, mi amor inalcanzable, pero, ella esta vestida de novia, no podría ser posible, ella, tan bella, se casara con el monarca, el ser que mas me desagrada, y están unidos por el poema que el le presento, mi poema, ¡¡maldita ironía!!, porque razón la vida resulta tan humillante e injusta?, por que razón el amor tuvo que escupirme en la cara?.

“si existe alguien que se oponga a este matrimonio que hable ahora o calle para siempre”, en ese preciso momento mil palabras rondaban por mi cabeza, mil cosas que le podría decir a mi bella dama, mil formas de decirle que la amo, contarle que el verso con el cual se enamoro de este pedante, pomposo era mío, pero no podía, me sentía tan impotente, tan atado, no puedo hacer nada, mi amor, mi doncella, mi estrella fugaz esta con otro hombre.
Estoy realmente decaído, he caído en el alcoholismo, me he hundido en una profunda depresión que me esta matando, la verdad mentiría si dijera que no es lo que quiero, he perdido a mi amada, estoy al servicio de un ser que odio, estoy recorriendo el palacio medio ebrio cabizbajo, cuando tropiezo y golpeo mi cabeza con una puerta y quedo inconsciente,” ¿he muerto?, ¿en donde estoy? ”, “tranquilo, estas bien” esta voz ya la he escuchado, abro mis ojos y ahí esta, ahí esta ella, atendiendo mis heridas, en una figura hermosa, mientras me ha curado hemos hablado mucho, es la primera ves que converso con ella, me ha contado todo acerca de su vida, y yo le he contado todo acerca de la mía, cuando ella me dice “¿tu eres el poeta de este palacio?”, extrañado contesto que si, ella calla un momento y me dice me gusto mucho tu poema, aun mas extrañado le digo que yo no he escrito poema alguno, la cobardía y el miedo me invadían, ella me dijo dulcemente que en el tiempo que lleva casada con el monarca, se ha dado cuenta de que el nunca seria capaz de escribir algo de tal belleza como lo he escrito yo.
El monarca ha salido de viaje de negocios, yo he aprovechado el momento para hablar con ella, hoy pienso decirle que el poema lo he escrito yo, me acerco a hablarle y ella me saluda amablemente y con una sonrisa no espero mas y le digo, ella, impresionada sale corriendo de la habitación, ¿Qué habré hecho mal?, ”me temo que tienes un inconveniente, amigo mío”, volteo la cabeza y veo a el hermano menor del monarca, mi piel se torna color pálido y sudo mas de lo normal, “tranquilo, no le voy a decir, de hecho, quiero que me ayudes”, “¿Qué te ayude?, ¿en que podría servirle?”, “de hecho mi hermano siempre ha sido falso, prepotente y malévolo, no me parece que deba estar a cargo, quiero proponerte un trato, tu quieres a la mujer de mi hermano y yo quiero su lugar, tengo un plan que nos podría ayudar a ambos”, no lo puedo creer, realmente estoy pensando en aceptar su oferta, estoy pensando en asesinar a el monarca.
Ha llegado el, mi objetivo, el plan esta totalmente elaborado, cada minuto es preciado para mi, entro a la habitación del monarca con pretexto de enseñarle un nuevo poema que le daría el a su mujer, cuando se lo di inmediatamente su hermano mando a llamar a toda la guardia alborotado, en ese preciso instante introduje el veneno letal en la bebida y comida de el, y me retiro sigilosamente.
“¡¡el señor monarca ha muerto!!”, escucho los gritos desde mi alcoba, me dirijo a la sala principal con el único objetivo de consolar a la viuda, pero antes de llegar tres guardias junto con el hermano del monarca, me detienen y el les dice que todo ha sido mi idea, que yo lo he hecho, porque traicionarme, porque razón hacerlo, me he intentado defender, pero no he podido hacer nada, después de todo es la palabra de el nuevo monarca contra la mía, y así, así termine aquí, postrado ante una guillotina, viendo en un balcón justo al frente de donde me encuentro a el nuevo señor monarca con mi amada, por esa razón me traiciono, el, también la amaba, ahora comprendo el famoso decir “vi mi vida pasar frente a mis ojos”, he visto todas mis emociones amarguras y traiciones en tan solo un momento, y ahora aquí postrado ante la hoja afilada del destino, lo único que puedo hacer antes de morir, es ver a mi amada a lo lejos, viéndola a los ojos tan profundamente, adiós amada mía, adiós para siempre.




//alex


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