El amor en la oscuridad. Cuentos cortos románticos


El amor en la oscuridad

Autor: Katheryn cubillos

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Cuento publicado el 04 de Mayo de 2013


En Alemania alrededor de 1939, donde el movimiento nazi estaba en su cúspide y el símbolo era una figura suástica, en el cual su objetivo era el de limpiar la raza, por tal motivo reclutaron a muchos judíos en los campos de concentración, para hacer diferentes experimentos con ellos; Existió un medico muy conocido llamado Albert Helms, él era una persona muy amargada y adusta, ceñuda y siempre conseguía lo que quería, hasta que un día llego a su despacho un judío con malas noticias, que en el transcurso del viaje de Alemania a los campos de concentración, en la mayoría de los camiones las personas habían llegado muertas y con marcas extrañas en la piel y que solo había logrado sobrevivir una persona, cuando el médico se entero de esto mando a quemar todos los cuerpos al horno, y solo dio orden de dejar entrar a la joven que no le había ocurrido nada, cuando la bajaron del camión el doctor se quedo sorprendido al ver a la joven, debido a que esta no tenía ninguna malformación en la piel como los otros, ni se le notaba nada malo, a pesar de haber estado en ese camión todo ese tiempo, cuando la joven lo vio lo miro con una cara de odio que nunca había visto, sus ojos eran oscuros como la niebla no dejaban ver y pasar nada, este se quedo sorprendido, mando inmediatamente a que la llevaran a su laboratorio, pero que primero la desinfectaran, porque le daba asco tocarla y podría estar infectada, cuando la llevaron, ella se encontraba en mejor estado, mando a los guardias del reich a que la ataran a la camilla, cuando todo estuvo listo tomo muestras de sangre de la joven ella le dijo sabes cuando uno va al médico normalmente te pregunta tu nombre, él la miro con cara de interrogación y le dijo con malicia, pero creo que sabes muy bien que esto no es una cita con tu medico, ya te imaginaras que aquí viniste a morir, él le dijo deberías haberte muerto en ese camión, ella lo miro y le dijo por algo no morí, y creo que esa es la razón por la cual me estas examinando, él le dijo con voz seria no me mires directamente a los ojos las únicas personas que me pueden mirar a los ojos son los de mi misma raza no una sangre sucia como tú, ella rio y dijo de todas formas voy a morir y lo único cierto es que no me consideró una sangre sucia como tú dices, si eso fuera real entonces para mí tu serias la sangre sucia, porque sola mente un animal se atrevería a hacer lo que ustedes hacen y eso que la palabra animal no les llega, lo dijo con tono de soberbia, él dijo será mejor que te tape la boca o prefieres que no y si me vuelves a decir eso, le señalo un bisturí y le dijo te imaginas que te empezaran a cortar lentamente y a arrancarte todos los órganos estando viva, así que pienso que no será necesario taparte la boca ¿cierto?, ella dijo no, no será necesario, no diré nada más, Albert le dijo entonces sigamos con todos los exámenes, cuando terminaron ella quedo en muy mal estado, la llevaron a los establos con todos los demás, cuando llego los otros la acomodaron, a la mañana siguiente los guardias los despertaron a todos, cuando se levanto todos corrían ya que sabían que si no se apuraban los castigarían, una joven que estaba a su lado le dijo deberías moverte, tenemos que salir ya, ella salió con la joven mientras los guardias las vigilaban, la joven le dijo me llamo Abigail, es un gusto tener una nueva compañera, ella le dijo yo me llamo Sara, le pregunto ¿Cuánto llevas en este lugar? Abigail le dijo creo que 2 meses, pero sabes al final te acostumbras, Sara le dijo gracias por sacarme de ahí, Abigail le dijo tranquila hay que apoyarnos, si nos quitan la esperanza lo perdemos todo, Sara le pregunto ¿a dónde vamos?, Abigail le respondió vamos a sembrar, pero camina rápido entre más rápido lleguemos mejor, cuando llegaron a sembrar se dio cuenta del trabajo tan forzado que tenían que hacer, cuando empezó a anochecer los encerraron otra vez en el establo, Abigail le paso un bono y le dijo llévalo a la cocina te darán un plato de avena y creo que por tu cara lo necesitas más que yo, Sarah le dio las gracias, y se dirigió hacia uno de los guardias, él la llevo a la cocina donde le dieron el plato de avena, mientras se lo comía, a la cocina entro el doctor Albert, la quedo mirando por un instante y le dijo al cocinero que le diera un cuchillo, ella pensó que él le podría hacer daño, Albert se le acerco y le dijo, por cierto no hay nada extraño en tu sangra, giro y salió, ella se quedo sorprendida por lo que, Sarah sabía muy bien que ellos no hablaban a menos de que fuera necesario, cuando salió de la cocina la llevaron al establo y cuando llego se acostó, al transcurrir las semanas siguientes Sarah se acostumbró a todo, hacia lo mismo todo los días , pero trataba de que no fuera una monotonía, pero en sus noches solitarias lo único que la acompañaba eran sus pensamientos y uno que otro comentario de Abigail, después de pasar un mes, la vida parecía que no tenia fin, algunos de las personas que conocía se habían arrojado a los cables en los cuales morían electrocutados, muchas veces pensó en hacer lo mismo, pero siempre se acordaba de que estaba viva por alguna razón, una tarde de un día cualquiera en el campo de concentración, los uniformados se llevaron a Sarah, pensó que había llegado su hora de morir, pero se dio cuenta de que la llevaban a los laboratorios, cuando entro Albert se encontraba ahí, sentado e impávido, les hizo una seña para que los guardias se retiraran, cuando salieron le pregunto ¿Por qué a pesar de estar aquí sonríes?, ella le dijo tal vez a causa de que creo que no por el simple hecho de que la vida te maltrate y te quiera transformar en un monstro, no significa que no puedas aferrarte a los únicos momentos de felicidad que has tenido, él dijo eso quiere decir que los guardias no están haciendo bien su labor, debería decirles, ella rio y le pregunto ¿Por qué me has llamado?, él le respondió puesto que quería darte la información de tus exámenes y por cierto tengo que hacerte más pruebas, ella dijo me imaginaba que no debían estar bien, él le dijo no es eso tan solo que tu cuerpo logro contrarrestar el virus que ataco a tus acompañantes de viaje, y si tu sangre puede hacer eso, podríamos encontrar una cura para diferentes enfermedades, ella dijo esta bien, hagan lo que sea necesario, él la miro y le dijo me dieron la orden de extraer toda tu sangre, ella quedo impávida y dijo entonces moriré, él dijo pero logre convencerlos de que si morías los agente de tu sangre perderían la cualidad de placebo, ella le dio las gracias, y dijo hubiera sido mejor que hubiera sido hipocondriaca, él le dijo no te preocupes, pero de todas formas te hare unas pruebas, él le dijo y por cierto mi nombre es Albert Helms, ella dijo y él mío es Sarah Grien, él dijo por hoy eso es todo, cuando ella salió, el se quedo inmóvil y se dio cuenta de que le gustaba, pero prefirió mantener eso en secreto, ya que la sola idea era repugnante, cuando ella salió por alguna razón se sentía feliz; Los días siguiente ella mantenía en el laboratorio con él y poco a poco se fueron acercando mas, y sin darse cuenta el amor había florecido en un campo de guerra como en romeo y Julieta, pero se sabía que solo podría haber un ganador.

Un día la llamaron a la oficina de Albert, cuando llego él la estaba esperando y le dijo prepárate hoy saldrás un rato, ella no entendía da, él le dijo no te preocupes no es para nada malo, cuando lograron salir, ella le pregunto ¿Cómo lograste sacarme?, él le dijo tuve que decir que era por motivos de ver tu desarrollo en un ambiente diferente, ella sonrió y se rio, cuando llegaron a un bosque, el saco de su maletín un mantel, ella dijo, me sorprendes cada día, él la miro y dijo te imaginaras que no voy a hacerte pruebas, ella dijo claro que si, él acomodo todo para el picnic, y comieron y conversaron como nunca, de repente empezó a llover y tuvieron que correr hacia un árbol, cuando él la vio mojada , noto un brillo que en sus ojos no había notado, algo que lo atraía demasiada, ella lo abrazo a causa de que tenia frio, él la miro y tomo su cabeza entre sus dedos y la bezo delicadamente, ella lo siguió besando, y mientras eso ocurría la tormenta aumentaba, él la empezó a tomar cada vez con más fuerza, y mientras sus corazones se unían en un incendio fatal, sus cuerpos estaban más unidos que nunca, al cabo de la tormenta todo termino, pero el incendio que había comenzado la tormenta apenas comenzaba, al concluir todo él se levanto y se vistió, mientras ella lo observaba detenidamente, ella también se paro y se arreglo, él en dado momento la abrazo y le dijo, hare lo que sea para no perder, porque sin ti mi vida no tendría ningún sentido, ella le dijo gracias por darme una razón para vivir, el sonrío, la soltó y arreglo todo, tomaron el carro y regresaron al campo de concentración, cuando llegaron notaron que los hornos habían sido encendidos, y salió humo de ellos, ella salió casi corriendo del carro entro a su establo y se dio cuenta de que había sido desocupado, se tiro al suelo y lloro, nunca había llorado estando ahí, y cuando subió a su cama, vio que había una carta para ella de Abigail, no lograba entenderlo, ella salto de su cama con la carta en sus manos se dirigió hacia Albert y le dijo tu lo sabías por eso me sacaste, ¡cómo pudiste!, ella era mi única miga, tu lo sabías ¿Por qué?, lo decía mientras lloraba, él hizo que se la llevaran, él sabía que lo tenía que hacer a causa de que si notaban que había algo entre ellos los matarían a los dos. 1 mes después ella se empezó a sentir mal, tenia mareos, mandaron a que la examinaran, Albert tomo una muestra de sangre y se dio cuenta de que estaba en embarazo, él le dijo y ella dijo mátalo de una vez igual ese será su fin, él dijo claro que no es mi hijo, y preferiría matarme a mí mismo antes de hacer algo, pero lo único seguro es que ahora todo cambiara, pediré un cuarto solo para ti, nadie puede notarlo, tu tendrás a ese bebé, ella salió en shock, no lo podía creer, pero a pesar de todo él niño logro nacer, entre todos sus amigos lo cuidaban (gente del campo de concentración), a los pocos días Albert recibió una carta donde daban la orden de matar a Sarah, ya que los estudios habían sido realizados con gran éxito, Albert entro en una gran depresión, pensó que todo lo que habían vivido para nada, estaba al tanto de que los hornos serian encendidos en dos días y que su amor terminaría ahí, en ese lugar sombrío y oscuro donde solo hay cabida para la muerte, aquella noche él la logro llevar a su consultorio y le entrego la carta que le habían enviado, él le dijo todo estará bien, mientras ella sollozaba en su hombro, y dijo acaso no valió de nada la tormenta que provocamos, él le dijo claro que si valió la pena, él le dijo no lo permitiré, al día siguiente ella ya estaba preparada, siempre supo que por algina razón ilógica había sobrevivido y era para conocer el amor, a la madrugada encendieron los hornos, e hicieron entrar a todos, pero ella no estaba ahí, Albert la había mandado en un camión antes con el bebé, pero antes de enviarla la abrazo y beso a su bebé y le entrego una carta y le dijo ábrela después de salir de aquí, cuando tu corazón sienta que está seguro, él la beso y la abrazo tan fuerte , cuando ella ya estaña a 500 metros del campo la abrió y decía:

14 de abril de 1940
Querida Sarah:
Tal vez te cueste leer esto porque tal vez cuando lo leas yo ya no estaré aquí, y aunque no lo sepas fuiste el único amor de mi vida me enseñaste a amar, a ver el mundo de una manera diferente, sabes nunca pude hablar con alguien como lo hice contigo, ti irreverencia y tu orgullo me hipnotizaron y a pesar de que me conociste en el peor lugar espero que hayas sido feliz y perdóname si te lastime, nunca fue mi intención , amar es duro y no sabes cuánto, tal vez algún día ya no te acuerdes de mi y estas palabras no serán más que tinta en un papel sin ningún significado, para ti, y aunque sé que no tengo derecho me tomare el atrevimiento de pedirte que a nuestro hijo le coloques Albert, sé que no es el mejor nombre y no espero que hagas lo que te pido y si aun no entiendes lo que te quiero decir, es que esta es mi ultime petición, cuando traicionas a tu país la única forma de pagarlo es con la muerte, y sabes no me da pena tal vez lo merezco, realice cosas inimaginables, torture y mata, pero cuando llegaste tú fuiste como un viento limpiador que se llevo todo, arraso con las espinas que había en mi corazón y eso tal vez me hizo convertirme en alguien que valía la pena y te acuerdas que me dijiste si este amor valía la tormenta que había provocado, sabes mi respuesta es sí, el amor es la fuente de todo, y sabes porque sobreviviste, fue para vivir lo que nunca viviste y para hacerte fuerte y más grande cada día, y gracias por todo amor mío.
Siempre tuyo Albert
Cuando termino de leerla escucho un tiro a la distancia y lloro ya que supo que era él, siempre se juzgo a si misma por eso pero entiendo que lo que vivieron fue más allá de ellos, un amor que siempre perduraría por toda la eternidad, mientras sostenía al bebe en sus manos le dijo tienes lo ojos de tu padre, azules como el mar, mi querido Albert.

//alex


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