Muchacha te recuerdo muy bien.. Cuentos cortos románticos


Muchacha te recuerdo muy bien.

Autor: Alcides

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Cuento publicado el 04 de Mayo de 2013


Seis días a la semana debía trabajar en la huerta y yo estaba descontento con los seis días, con el trabajo, con mis padres y con todo, tenía ganas de abandonar todo e irme.
Estaba haciendo mi trabajo de mal grado cuando la vi pasar, iba camino al almacén y me quede mirando hasta que se perdió en la cuesta. Al rato la vi pasar, de vuelta del almacén y me quede mirando hasta que se perdió en el bajo.

Días después sabía qué día pasaba y qué día no pasaba. Un día la saludé y al otro ya conversábamos. Al principio la acompañaba cuando venía de regreso del almacén, pero enseguida comencé acompañarla hasta subir la cuesta, no iba más adelante por miedo a mis padres. Me quedaba aguardando arriba de la cuesta, sabía que ella se iba a dar prisa en volver, porque yo la estaba esperando.
Ahora en la huerta tenía el trabajo organizado, trabajaba con ahínco para poder disponer de tiempo para estar con ella y que mis padres no lo notasen. Pero cada vez estábamos más tiempo juntos, así que todo el mundo se enteró. A mí, mis padres no me podían decir nada, porque el tiempo que perdía de trabajar en la huerta siempre lo reponía de alguna forma, incluso la huerta estaba mejor cuidada y hasta me estaba gustando hacer ese trabajo. Veía con asombro que las cosas que antes me molestaban, ahora las miraba con agrado. Era indudable que la relación con la muchacha me estaba cambiando la forma de ver y de sentir.
No duró para siempre como nos habíamos prometido, razones más allá de nuestras posibilidades nos separó. Es otra historia que no quiero recordar. Pero recuerdo muy bien los hermosos momentos que pasamos juntos, algunos con mucha nitidez:

Como aquel día, día que el sol pintó de oro, para nosotros
mientras que las acacias, con sus blancos pámpanos,
como testigos mudos, nos envolvía con su dulzón aroma.
A nuestros deseosos cuerpos los recibía el suelo,
amortiguados por trébol y por gramilla, lo recuerdo muy bien.
Muchacha convertiste lo lacerante, en mágica ternura de vivir.
Su hermoso rostro, sus manos suaves, su delicado cuerpo irradiaba alma.
Ella puso hermosa tregua a esa parte de mi vida,
Quisiera saber comó me recuerda Ella, quisiera haber significado lo que Ella
significo para mí.
Nostalgia, recuerdo con dolor, según los griegos. Pero debo agregar a todos esos sentimientos, la alegría de ha haber vivido esos momentos. Entre tantos fríos vendavales, fue como un abrazo gigante que rescató a mi alma acobardada, nutriéndola de mágica tibieza.







//alex


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