Allí siempre estaré.. Cuentos cortos románticos


Allí siempre estaré.

Autor: Eliane

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Cuento publicado el 21 de Julio de 2012


Me encuentro allí parada frente al mar, aun esperando tu regreso. No comprendo si esto es correcto o si realmente volverás, pero no puedo evitar pensar en verte de nuevo. Siento un enorme vacío en mi corazón que dudo pueda volver a llenar. De repente comienzo a hundirme en mis pensamientos y desde muy dentro de mí ser un estallido de mil sentimientos brota repentino, producto de recuerdos que ya no puedo contener. Todo hoy es memoria de ti, más que nunca, todo se hace intenso, todo se vuelve vehemente. El azul profundo del cielo me trae el recuerdo de tus ojos, el sonido de las olas golpeando sobre la arena, delirante y ardiente, me recuerda tu gemir en las noches de placer, y la suave brisa que roza sensualmente mi piel, sin dudas, me recuerda tus delicadas y traviesas caricias que me hacían enloquecer.

Miro a mí alrededor, no veo a nadie en la bastedad de esta playa solitaria rodeada de suntuosos peñascos, entonces, dejo caer mi delicado vestido sobre la húmeda arena blanca.
Ciento que me tocas, siento que me besas, siento que me amas….Tus manos me recorren por completo y mis manos te guían…
Recorres mis pechos dibujando pequeños círculos alrededor de mis pezones; bajas lenta, muy lentamente hasta un pequeño abismo de perdición y allí te pierdes en el fondo de mí existir. Gozas conmigo de estos carnales recuerdos aunque aquí no estés. El sol quema mi piel, no distingo si este fuego que me quema por dentro es producto de los rayos que tocan mi cuerpo o son efecto de tanto placer, entonces decido meterme al mar, procurando que sus frías aguas calmen por fin este ardor que sofoca mi alma. Se hunden mis pies en la orilla y un escalofrió recorre mi cuerpo y sin mas me estremezco por completo. Sigo adelante, sin volver la vista atrás, camino pausadamente y tal cual un volcán en extinción, toda mi intimidad en principio parece perecer, pero, de pronto comprendo que aquello no iría a suceder. Aun estas aquí conmigo y presiento que no puedo hacerte huir, pues es tal el deseo que tenemos de ver una vez mas nuestros cuerpos danzar sin piedad que ni el mismísimo frió del mar nos logra aplacar. Y continúo mi marcha, y no dejo de perderme en este sueño lujurioso que cuanto mas intenso es, mas eterno se hace, y vislumbro un lejano final.
De pronto, un silencio sepulcral, profunda oscuridad, y, un vacío que ya no era de angustiosa ansiedad, sino de eterna felicidad; y tu, por fin tu. Y entonces comprendí que todos aquellos recuerdos que no me quisieron dejar, eran míos; todo aquel placer que quemaba mi piel, ahora era mió; todo tu ser, también era mío…y el acto carnal que devora mi piel, que llevó mi alma y mi ser a un éxtasis infernal, me guió hacia ti, sin mas…y hoy se que ya el mar no me devolverá, pero, que a tu lado podré estar por el resto de la eternidad y así los dos eternamente gozar y nunca acabar…


//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2013-09-09 20:53:26
Nombre: debora rivera v
Comentario: wuuao este cuento me trae muxos recuerdos hermosos esta pagina me encanta