Telaraña. Otros cuentos


Telaraña

Autor: Sandro Rey

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Cuento publicado el 21 de Enero de 2011


Caí al boliche como todas las noches y acodé en la punta del mostrador, unos wiskys serían el precio a pagar por presenciar en primerísima fila a un enbaucador en desgracia intentar envolver en su telaraña de mentiras a su víctima casual.
¿La victima? Un paisano grandote y desconfiado. ¿El victimario? La araña, un hombrecillo cincuentón con "fama" de "jodedor" ganada en buena ley.

Los dos hombres tomaban y entre vuelta y vuelta hablaban de "negocios". -¿cuanto pide por la moto?-
-No estÁ en venta, la preciso pa´ ir al trabajo.-
-Todo esta a la venta compañero, el tema es dar con el precio. ¡Tire un número!.-
-Le agradezco el interés pero no, no la vendo, no me puedo quedar a pata.-
-Bolichero, sirva otra vuelta que es mía.-
Entre vuelta y vuelta el tema paso de ser la negativa del paisano a vender, al precio a percibir por la operación, -que fijese que la moto anda como bala, que el motor esta recién hecho, que con esa plata después no compro nada...-
A la cuarta o quinta vuelta las dos partes acordaron el precio.
De repende la voz del paisano sono como un trueno:- ¿usté` me `ta agarrando pa la joda?.-
La mano del paisano soltó el vaso y atropelló y solo la rápida acción del bolichero y del resto de los parroquianos evitó lo que para la araña hubiese sido una paliza en fija.
-Uste disculpe cantinero pere este sinverguenza me `ta agarrando pal chijete, `ta bien que uno sea un canario bruto pero a mí de vivo no.-

¿Cuál era el problema si ya se habían puesto de acuerdo con el precio? El tema era que la araña se quería ir en la moto y la plata se la daba al otro día. el paisano se quedaba de a pie sin moto y sin unn peso y las copas no le impidieron darse cuenta que el otro lo quería "matar".
Los forcejeos y los embates del paisano se repetian con cada intento de la araña de aclarar la situación y esto fue agotando la paciencia del bolichero: -bueno, lio en el boliche no, a pelear afuera sino voy a tener que llamar los milicos.-
-Araña quedate acá, no salgas que este hombre te va a moler.-
-Dejame que la gente hablando se entiende.-
Y salió la araña adelante y atrás salió el paisano como pa` comerselo crudo.
-Y bueno, que se joda, si el canario lo cascotea le va servir para no hacerse el vivillo con la gente
Por un lado por más que la araña tenía la virtud de caer simpatico por otro lado se había mandado muchas cagadas y había jodido a mucha gente, así que no sin un poquito de culpa hubo concenso entre todos para dejarlo marchar al matadero.
Los ventanales empañados no dejaban ver con claridad como se desarrollaban los hechos afuera del boliche.
Un wisky después el canario prendió la moto y salió escarbando.
Dejamos el mostrador y rumbeamos presurosos y preocupados para la puerta,- pobre araña, ¿le habrá pegado?-
No dimos ni tres pasos cuando la figura del paisano traspaso la puerta.- bolichero, tiene teléfono? necesito llamar un taxi.-

//alex


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