ÔĽŅ Rže, mono... rže.. Otros cuentos
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Rìe, mono... rìe.

Autor: C√®sar Mu√Īoz(aabad62)

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Cuento publicado el 22 de Junio de 2010


La canoa rìo abajo... un indio y un guacamayo...
cuatro monos y un tucàn...
Se los compraràn baratos... porque en nombre del estado... esa es la ayuda que le dan...
Un guararà un guarao... dènmele un canto a un guarao.
(1)

Selva vìrgen venezolana, profunda y misteriosa, bella y muchas veces aterradora. El Macizo Guayanès alberga el paraje geològico màs antiguo del Planeta, cuna de los tepuyes, el Soberbio Orinoco y el Salto Àngel, el màs alto del mundo.

Ahi, en esa tenebrosa y densa inmensidad vegetal donde la vida y la muerte parecen explotar cada segundo, existen tribus indìgentes (perdòn, quise decir indìgenas) que viven todavìa en la Edad de Piedra. "Mucho bien proporcionados e fermosos, (decìa Colòn en sus crònicas) andàbanse desnudos e inocentes como nuestros padres Adàn y Eva en el Paraìso. He aquì, a mi parecer, que estamos en èl"
En lo m√†s denso del bosque, justo en el l√¨mite natural entre el Macizo y la cuenca del Amazonas habitan los Guaraos, tribu noble y generosa, no obstante practicar algunas costumbres y ritos, tradicionales para ellos, b√†rbaros para nosotros. Tal es el caso de la captura de "araguatos" (Mono Aullador). Originalmente para comer su carne. Ahora para venderlos vivos a los "racionales" (nosotros, los citadinos). Los nativos acosan a los primates con grandes perros "moneros" herencia de los misioneros norteamericanos. Estos c√†nidos resultan del cruce de razas d√≤berman y el resistente perro criollo, m√†s peque√Īo pero feroc√¨simo, ind√≤cil y omn√¨voro. Despu√®s que el simio es atontado con dardos impregnados de barbasco, fuerte narc√≤tico vegetal end√®mico, el perro se lanza inmediatamente hacia √®l, directamente a la entrepierna buscando el paquete genital del cuadrumano, su parte m√†s expuesta y sensible y aunque √®ste es incre√¨blemente fuerte, (capaz de enfrentarse y vencer a cuatro hombres) al estar drogado la lucha es desigual. Es mucho m√†s provechoso capturarlo vivo, as√¨ que los cazadores intervienen r√†pidamente para evitar que uno de los dos animales termine malogrado o quiz√†s muerto, y con gran maestr√¨a, amarran al simio.

En Mamo Abajo, poblaci√≤n minera y pecuaria entre los r√¨os Cuyun√¨ y Yuruari, el cabo Rolando Arrieta hab√¨a sido dado de baja en la instituci√≤n militar donde sirvi√≤ durante once a√Īos. Apol√¨neo y de gran corpulencia, Arrieta era el pr√¨ncipe azul de las chicas del poblado. Arrogante y autoritario, (armado... adem√†s) paseaba su estatura por las calles del pueblo provocando suspiros y maldiciones. Los ni√Īos, adulantes y reverentes lo saludaban: ¬°Ah, mi cabo!. Quiz√†s su engreimiento provoc√≤ en el Destacamento de Fusileros de la Selva, animadversiones que llevaron a su destituci√≤n.
¬°Pobre Arrieta! a sus 31 a√Īos lo √Ļnico que sab√¨a era manejar las armas.

Bajado violentamente de su pedestal, desorientado, con varios hijos regados y sin hogar, el ex-cabo Rolando Arrieta, se internò en la selva.
Allà va Arrieta. Como un ariete. Sus negrìsimos y bien recortados bigotes se abren paso entre las nubes de mosquitos. Sus manazas velludas acostumbradas a sujetar hombros y caderas femeninas, ahora blanden el machete que desvirga matorrales impenetrables.
A por la plata/ a por el oro
a por la caza/ a por los monos.
Y tras el olor de la hembra fàcil, ahì fuè a parar. Las mujeres guarao son bellas, desnudas y ardientes con el civilizado.
La prestancia natural de Rolando junto con su bien aprendida hipocres√¨a militar, fu√® perfectamente acogida por los nativos. Ya antes del a√Īo proliferaron rollizos e hirsutos indiecitos de belleza ex√≤tica. Rolando Arrieta hab√¨a re-descubierto el Para√¨so Terrenal. Resultaba gracioso, por lo menos, divisar en la espesura aquel gigante semi-desnudo con su cohorte de vasallos persiguiendo los araguatos, la fuente de ganancias m√†s abundante y f√†cil.
Esa ma√Īana de julio, mes de enormes chubascos tropicales, la jungla estaba empapada. La exuberancia de fauna y flora desbordaba a raudales y hasta los olores se palpaban. Euquenio, el indio entrenador de los perros y especie de lugarteniente en la tribu descubri√≤ una gran manada de araguatos comiendo guamos silvestres en la confluencia de dos rios cercanos. R√†pidamente Rolando y el indio, √Ļnicos levantados en esa fr√¨a hora buscaron cerbatana y dardos. Euquenio fu√® a buscar su feroz perro monero y el cabo tom√≤ su fusil, √Ļnica arma de fuego que hab√¨a en la tribu y buena provisi√≤n de balas. Casi nunca lo usaba pero lo cuidaba con esmero y s√≤lo √®l y Euquenio ten√¨an acceso al arma (√®ste √Ļltimo, con gran destreza).
Era imposible llegar sin ser avistados, asì que se dividieron por la maleza buscando acorralar la horda contra la confluencia de los rìos. Un gran macho fuè el primero en dar la alarma y al unìsono la selva retumbò con un gran concierto. Euquenio apuntò su cerbatana al vigìa dando en el blanco y mientras la bandada se escapaba aullando, el mono centinela, atontado, se quedò entre las ramas, enredado sin remedio.
-Bueno, (se dijo Rolando) -por lo menos tenemos uno. Ese lo vendo por lo menos en cien mil.- Le pas√≤ el fusil a Euquenio y empez√≤ a subir por la mara√Īa de ramas y bejucos a desenredar al primate. Subi√≤ hasta la propia rama donde estaba √®ste, mas por precauci√≤n, no se acerc√≤ mucho a la bestia. Tom√≤ la rama entre sus poderosos brazos y la sacudi√≤ con todas sus
fuerzas. El simio se bambole√≤ y estuvo a punto de caer, pero se despabil√≤ del todo, se liber√≤ de las ramas, mir√≤ fijamente al cabo y le sonri√≤ ampliamente con esa sonrisa terrible de los monos. A Rolando se le enfri√≤ la columna. Titube√≤ un segundo, resbal√≤ en el follaje mojado y se precipit√≤ de cabeza. Su destreza militar le salv√≤ la vida en el √Ļltimo segundo quedando colgado como moderno Tarz√†n precariamente a unos bejucos
y a diez metros del piso.
-¬°DISPARA, CO√ĎO! ¬°¬°¬°M√ÄTALO!!! -Le grit√≤ a Euquenio.
-¬ŅLE TIRO AL MONO? -contest√≤ el indio.
-¬°AL PERRRO! ¬°MALDITA SEA! ¬°AL PEE-ERROOO!

El alarido se perdiò en la espesura mientras azotaba sus 90 kilos en la fertilidad del suelo.

El guarao compa√Īero/ con flechas y cerbatanas/
la tierra venezolana/ fuè el primero en defender.

Asì cantaba cojeando el cabo Rolando Arrieta. Con dos dedos menos, barrigòn y abotagado, de Mamo Arriba a Mamo Abajo viene con su carretilla de naranjas. Su pregòn hiere a la intemperie con grito lastimero. Casi un llanto. ¡NARAAANJA DULCE LA NARAANJA!
Los carajitos jodedores ya no lo llaman "Mi cabo". Ahora le dicen... ¬°AH, MI CAPO!
Y èl tristemente sonrìe, con sus bigotes de eunuco.

(1) El Guarao. Letra y m√Ļsica del venezolano Al√¨ Primera.

//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-11-17 14:45:26
Nombre: C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz
Comentario: CON GUSTO. MI CORREO ES:
[email protected]

Todos han sido (y seràn) contestados.


Fecha: 2011-10-21 18:28:57
Nombre: C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz
Comentario: PARA SERGIO21MANUEL Y LOS DEM√ɬÄS AMIGOS QUE ME HAN ESCRITO. Pueden leer todos mis cuentos en este mismo portal bajo los seud√ɬ≤nimos de:---C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz---aabad62---Xuxo-Pereira---Jes√ɬĻs Pereira.
Gracias por los conceptos. Respondo todos los email recibidos.


Fecha: 2010-07-14 13:07:24
Nombre: Pedro Pastor
Comentario: Ruego me disculpes por no haberle leido hasta hoy.
Me ha parecido un relato sagaz y taimado.
Te felicito por él.
Un abrazo


Fecha: 2010-07-10 00:03:46
Nombre: Eustaquio
Comentario: Gracias por venir a ense√ɬĪarnos a todos a escribir, creo que mas nunca se te va a olvidar el nombre del cuento ni el de su autor, mas nunca !!


Fecha: 2010-07-09 12:31:07
Nombre: C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz
Comentario: Estoy complacido con este comentario vizconde. 99% de acuerdo con èl. El restante 1% te lo refuto a tu correo personal para evitar que me vuelvan a cercenar los comentarios. Gracias sinceras.


Fecha: 2010-07-09 07:40:51
Nombre: Antonio
Comentario: Cuando empecé a incursionar en esta página de cuentos, me puse muy contento porque siempre es bueno un sitio más donde los escribas puedan expresarse.
Pero, y ustedes podrán estar de acuerdo o no, lo que yo critico u observo, no es la falta de nivel, sino el desprecio o falta de respeto hacia el lector; porque bien es sabido que lo menos que podemos hacer cuando nos presentamos ante alguien, aunque nuestras ropas estén remendadas, lo importante es que estén limpias y la escritura no escapa a las reglas de la ética.
Cuidar la orografía, que es lo esencial, es lo menos que podemos requerir y una gran mayoría presenta sus trabajos sin siquiera corregirlos, pues queda a la vista que quizá por la emoción, la impronta o el mismo deseo de ser leído lo traiciona, llegando a estas circunstancias.
No escribo ni mejor, ni peor que nadie, pero por respeto a quien pueda leerme, al menos trato que mis textos no tengan errores ortográficos, repeticiones y/o barbarismos que puedan denigrar un texto.
Saber reconocer algo que está mal es todo un comienzo y cuando una crítica se hace presente, por dolorosa que sea o nos resulte, al menos es un motivo para replantearse cómo viene la mano.
En el caso de un cuento que no me acuerdo el título, ni su autor, me referí al modo de expresarse sobre los nativos u originarios de determinado suelo, lo que fue tomado en broma y encima burlado.
En lo personal no me afecta, pues hacer docencia no est√ɬ° mal y escribir mal si lo es, pues se ense√ɬĪa mal a un potencial lector que no tiene formaci√ɬ≥n, como es el caso de un ni√ɬĪo o un adolescente y si para ustedes eso est√ɬ° bien, all√ɬ° ustedes.
Con este comentario cierro mis participaciones, pues considero que mi misi√ɬ≥n est√ɬ° cumplida y debo emigrar a otros lugares, donde mi siembra no sea pisoteada, repiti√ɬ©ndoles lo que les dije en mi √ɬļltimo comentario: Mi iron√ɬ≠a no le llega a los talones a vuestra necedad y le agregar√ɬ≠a a una obsecuente y malicioso malentender de lo que llamamos amistad, pues un verdadero amigo, nos hace ver cuando erramos y un mal amigo siempre nos palmear√ɬ° la espalda haci√ɬ©ndonos ver que todo va sobre rieles.
Les deseo lo mejor. Elvizcondedemediado
NOTA: Por cierto, les recomiendo leer la novela El Vizcondedemediado de magnífico Italo Calvino.



Fecha: 2010-07-04 10:36:20
Nombre: C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz
Comentario: Para Carlos Alfonzo y Manuel Ibarra:
Mi producciòn se ha incrementado amigos. Pero ya no publicarè en este sitio. Me dirijo a vuestros correos personales. Gracias por el apoyo.


Fecha: 2010-07-01 07:22:21
Nombre: Carlos Alfonso
Comentario: Hermano respecto tu concepto de apreciacion, pero te invito a reflexionar, de hecho un rango de 4.4 de calificacion de este cuento tuyo ya es un aliciente de tu esfuerzo literario...debes de seguir


Fecha: 2010-06-25 09:02:24
Nombre: Manuel Ibarra
Comentario: Hola amigo C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz, es as√ɬ¨ como lo he conocido desde que escribes en este portal, admito t√ɬĻ talento para escribir cuentos cortos, s√ɬ¨ te retiras lamento esa decisi√ɬ≤n pero la respeto, s√ɬ≤lo quer√ɬ¨a felicitarlo por su excelente relato (r√ɬ¨e..mono, r√ɬ¨e) hasta luego y suerte.


Fecha: 2010-06-25 08:28:51
Nombre: C√ɬ®sar Mu√ɬĪoz.
Comentario: ADIOS. RECONOZCO QUE PERD√É¬Ć LA ESCARAMUZA Y NO PUBLICAR√ɬą MAS EN ESTE SITIO. HOY, TODOS MIS TRABAJOS AMANECIERON SISTEM√ɬÄTICAMENTE DESTROZADOS. NO ES POSIBLE REMONTAR √ā¬°27! CEROS SIMULT√ɬÄNEOS, TRES POR CADA UNO DE MIS CUENTOS. PARA REVERTIR LA DERROTA BUSCAR√ɬą NUEVAS IDEAS Y LAS QUE APORTEN UDS. -LOS DIGNOS-. POR FAVOR, ESCR√ɬĆBANME A MI CORREO Y PLANTEEN SUS PROPUESTAS. TODOS LOS MAILES SER√ɬÄN CONTESTADOS. LOS CREADORES DEL PORTAL TENDR√ɬÄN QUE ENCONTRAR NUEVOS M√ɬąTODOS DE PUNTAJE PARA FRENAR EL DESHONOR. GRACIAS POR EL APOYO.


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