¡¿Porqué no te callas?!. Otros cuentos


¡¿Porqué no te callas?!

Autor: César Muñoz

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Cuento publicado el 05 de Mayo de 2010


Con la seriedad que me caracteriza...

El convoy de enormes camiones de transporte pesado avanzaba a media velocidad por la vía estatal No. 9 que comunica el complejo militar Apache con los extensos depósitos de material bélico de Fire Stone a 25 Km. de Washington. Aunque sus contenedores exhibían el rótulo "U.S. Navy -TOP SECRET-" los conductores de los cuatro vehículos y la media docena de escoltas acostumbrados a trasladar casi cualquier cosa, lucían relajados, hacían chistes y canturreaban por sus intercomunicadores. En el transporte No. 2, Andrew Stompanato aguzaba la vista para penetrar la densa nevada y pensaba que el sandwich de pernil que comía era razón suficiente para disculpar a Scarlet, su esposa, por la discusión de anoche.

Corría el mes de febrero, tradicionalmente uno de los más comprometidos para los bomberos citadinos. Esa mañana, el capitán John Parker, jefe de la Estación Central, había llegado temprano a su oficina para ordenar los reportes y novedades del día anterior y lidiar con los avatares del que comenzaba. Con el sexto sentido que tienen los veteranos, sabía que iba a ser complicado.
En su casa de los suburbios, Scarlet Stompanato realizaba sus labores caseras mientras miraba la tele. Típico hogar norteamericano.
En el Salón Oval de la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos se preparaba poco antes de realizar una rueda de prensa donde informaría al país sobre la inminente invasión a Pingonistán, díscolo y poderoso enclave en el Cuerno de África. Este país no cooperaba en la lucha antiterrorista y habían amplias evidencias de que conspiraba junto Xudán y Ponga-Ponga, con el fin de formar un peligroso eje del mal empeñados (desobedeciendo las advertencias yankis) en el enriquecimiento del carbón con bitúmen venezolano para luego usarlo como combustible barato a fin de chantajear al mundo industrializado. Además, su líder populista se había burlado recientemente por C.M.M. de las orejas de Obama.
A pocas cuadras de allí, en el Palacio de Justicia se preparaban jueces y fiscales para dar inicio, por fin, al esperado juicio contra Crisanto Godínez, despiadado delincuente de orígen sudamericano con amplio prontuario. Acusado de lascivia, zoofilia y bestialismo,Crisanto fué capturado en flagrancia, de madrugada, en los establos de yeguas finas de un poderoso político. Por no ser anglosajón, Godínez sabía que se enfrentaba a la pena máxima.

A las 10,15 de la mañana sonaron las alarmas simultáneamente con el teléfono verde del capitán Parker. Destinado sólo para eventos catastróficos, esta llamada confirmó las peores inquietudes del capitán. La caravana, que transportaba gas neurotóxico había sido atacada. Las explosiones y posterior incendio de los camiones ameritaban atención bomberil máxima. En medio del barullo general, el jefe se precipitó a su despacho para informarse previamente contra qué lidiaba. Su adusto y siempre ceñudo asistente le gritó desde la oficina contigua -¡Gas hilarante! Al instante apareció en pantalla la primera, extensa y aterradora información: "GAS HILARANTE; neurotóxico producido a partir de un isótopo de plutonio. El desdoblamiento de sus moléculas al contacto con el hidrógeno del aire"... etc. etc.
Pero había algo más. Algo tan ominoso y siniestro que al funcionario le provocó una sensación en el esófago. Desde mediados de los años ´50, en plena Guerra Fría, el cuerpo químico del ejército estadounidense había producido y experimentado con sustancias sico-químicas que crean una situación caótica en los organismos animales. Con la esperanza de una guerra "humanitaria", los fervorosos estrategas crearon una transición atómica que neutraliza al enemigo pero deja incólumes las instalaciones y bienes materiales del lugar, sin tener que enterrar a los muertos, alimentar a los hambrientos ni atender heridos. Los habitantes, una vez recuperados, podrían trabajar para los conquistadores, alimentarse a sí mismos y a sus vencedores. Estaba tan avanzada la investigación militar, que el producto se había convertido en el "Santo Grial" de las armas modernas. Capaz de disgregarse atómicamente, al contacto con el aire se convertía en la "5ta. materia", ondas electromagnéticas similares a las de radio, que atravesaban casi cualquier cosa. Por esta razón, los trajes protectores de los atacantes eran todavía excesivamente voluminosos y pesados. El efecto de esta radiación en las personas y animales de sangre caliente no solamente producía un ataque desesperado de risa, sino que el individuo se volvía inocente y juguetón como un niño de corta edad.


Al llegar al sitio del desastre, John Parker no podía dar crédito a sus ojos. Pelotones enteros de soldados saltaban enloquecidos. Tomados de la mano jugaban la ronda, se soltaban un instante, señalábanse unos a otros con el índice y se debatían en medio de un frenesí de carcajadas. Un jefe militar con una mano en la
frente reía a carcajadas mirando al cielo. Stompanato, herido levemente en la cabeza y acostado en el piso, golpeaba y pateaba el suelo presa de frenética e incontrolable risa.
Instintivamente, el capitán de bomberos se tapó boca y nariz con la mano, sin ser todavía influído por la radiación, casi no podía evitar la risa que le producía el grotesco espectáculo. Ordenó a sus hombres colocarse las máscaras protectoras, pero fué inútil. De repente su malhumorado asistente lo señaló con el dedo... y se dobló en dos. -¡Jaa-ja-jaaá...jooó-jó... mi jefe... yoo-o... jaaá-ja-já. (Y Parker) -¡Pero qué diablos... jaa-a-ja-já!
Todos; los choferes y paramédicos, bomberos, enfermeras, doctores y soldados se sostenían el vientre mientras oscilaban hacia atrás y hacia delante presas de intensas carcajadas. Algunos ya habían perdido el sentido pero esporádicamente, en su risueña cara explotaba una larga y solitaria ¡Jaá-a-a-aáh!
Con espento creciente, Scarlet Stompanato miraba atentemente la pantalla. de pronto observó el close-up distorsionado de los camarógrafos, quienes se enfocaban a sí mismos. Sus bocas abiertas balbuceaban groserías mientras corrían hacia sus compañeros para propinarles ruidosas nalgadas. Entonces Scarlet sintió una inquietante vibración que subía por sus genitales, siguió por el vientre, el estómago y... estalló en carcajadas.
Las mascotas descontroladas llenaban las calles. Las ratas salieron de sus madrigueras y corrían alegremente tras los gatos. Ëstos hacían graciosas cabriolas y se montaban sobre los perros que saltaban por todas partes agitando rabiosamente la cola. Los caballos también rompieron sus establos y copulaban en las plazas en medio de relinchos y coces.
Los serios y circuspectos magistrados comenzaron el juicio contra Gdínez. El fiscal, un alto y desgarbado ministro religioso de barba negrísima y pantalones con tirantes se enfrentó al acusado con cara de pocos amigos.
-¡Esta persona, (dijo señalándolo)... no merece clemencia alguna!... ¡Fué sorprendido en plena acción vandálica! -Un hilo frío congeló los testículos del fiscal y subió por su vientre. Disimuladamente metió su mano en el bolsillo del pantalón para pellizcarse, titubeó un poco y continuó: -¡Gulp!... Yo recomiendo... ¡Grr... jé! Recomien... ¡ji-jí!... perdón. ¡Jaaa-á-já- jaaa-á!
En el adusto salón jamás había acontecido un evento parecido. Como a una señal, varios miembros del jurado empezaron a reir también. Sofocadamente al principio, con la cara entre las manos, pero luego se pusieron de pie y señalándose mutuamente 40 personas estallaron en explosivas carcajadas. Con amplia sonrisa en su faz, Crisanto se levantó de su asiento tratando de contenerse, pero ¡que vá! Finalmente se abrió paso balanceándose de arriba abajo y privado de la risa salió tambaleante por la puerta principal mientras los guardias, con exagerados gestos femeninos le hacían genuflexiones e indecentes propuestas en medio de agónicas carcajadas. Todos, desde el juez hasta los guardias lloraban de la risa. Aquel se dobló sobre su amplio escritorio, escondió su cara con su brazo izquierdo mientras propinaba con la otra mano furiosos martillazos al inocente mueble.
En el Salón Oval de la Casa Blanca, rápidamente convertido enn bunker sellado a cal y canto, el medio centenar de integrantes de la prensa, radio y T.V. presenciaban presos y ansiosos las noticias locales e internacionales. Los líderes de diversos gobiernos pedían información sobre cuáles eran las necesidades de los afectados. Ofrecían las más variadas y a veces absurdas soluciones, pero, ¿Qué se necesita para detener un grave ataque de risa? Incluso, muchos que veían el drama a miles de kilómetros, no podían contenerse y se desternillaban también con espasmódica hilaridad. El ex-presidente Bush salió en pantalla proponiendo seria y olímpicamente que contra gas hilarante... la secretaria Hilary parecía la que más sabía. Que la llamaran de inmediato.

El presidente de la nación norteña sintió cosquillear sus genitales. Primero lo asoció a la influencia de estar sentado justamente en el famoso sillón de Clinton-Lewinsky. Pero no. Esto era mucho más serio. La corriente pasó de largo y llegó a su estómago.
Fué en ese instante que en pantalla apareció Chávez.
Ofrecía nada menos que enviar sin demora 500.000 ejemplares de "Las venas abiertas".
El yanky recordó que aún no había leído el ejemplar que el caribeño le regalara en la Cumbre de Trinidad. Mientras Hugo explicaba que "contra risa, tristeza... y nada más triste que esa obra de Galeano".
El norteamericano explotó.
Abriendo desmesurada boca lanzó un largo silbido asmático: -¡POR... AA-AAAJ! ¿PORQUÉ?... JAÁ-JA-JÁ,,, ¡¡¡¿PORQUÉ NO TE CALLAS?!!! JAAÁ-JÁ-JÁ¡¡¡
...Y riendo convulsivamente se desmayó.

//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-11-17 14:17:15
Nombre: Cèsar Muñoz
Comentario: PARA LOS AMIGOS QUE LO HAN SOLICITADO, MI CORREO:
[email protected]

GRACIAS.


Fecha: 2010-07-04 09:51:37
Nombre: Cèsar Muñoz.
Comentario: Para Luis, Marta Alicia y Lenìn:
Gracias por apoyaarme. Les informarè a vuestros correos personales el nuevo sitio donde publicarè.
Abrazos.


Fecha: 2010-07-01 19:11:06
Nombre: Lenìn
Comentario: El mejor cuento de humor que he leìdo en esta pàgina desde su comienzo. Mantiene el suspenso (y la risa) hasta el final. Si Ud. maestro Muñoz tiene ya decidido cambiar de portal, avìsenos, por favor.


Fecha: 2010-06-28 04:26:15
Nombre: Martha Alicia L
Comentario: Me ha gustado mucho y te puse un 5. Desde el punto de vista formal: es coherente, gradual en el proceso e inesperado en su desenlace.
El tema es una forma no ofensiva de demostrar qué se siente ante el Imperio.
Saludos


Fecha: 2010-06-25 15:34:05
Nombre: LUIS
Comentario: MUY BUENO


Fecha: 2010-06-25 08:40:43
Nombre: Cèsar Muñoz.
Comentario: ADIOS AMIGOS. ESTA BATALLITA LA HE PERDIDO. YA NO ENVIARÈ MAS OBRAS A ESTE PORTAL. SON 27 CEROS QUE ENDILGARON ESTA MAÑANA A MIS CUENTOS, TRES POR CADA UNO. CLARO, ESTOY ACOSTUMBRADO A REVERTIR LAS DERROTAS CON NUEVAS IDEAS Y LAS QUE APORTEN UDS. CON TODA CONFIANZA ESCRÌBANME A MI CORREO QUE TODOS LOS MENSAJES SERÀN CONTESTADOS. POR ÙLTIMA VEZ EXHORTO A LOS CONDUCTORES DE LA PÀGINA A CAMBIAR LOS MÈTODOS DE PUNTAJE PARA EVITAR INDIGNIDADES ANÒNIMAS. GRACIAS POR EL APOYO.


Fecha: 2010-06-23 23:52:45
Nombre: Cèsar Muñoz
Comentario: ¡MEDIOCRES! ¡Pònganse a trabajar, nojoda! Emborronen cuartillas todos los dìas. Escriban y fracasen como yo lo he hecho. Lloren, pasen noches de insomnio como me ha tocado. Pero no sean indignos, envidiosos. LA PRÀCTICA HACE AL MAESTRO. ¡EMPIECEN, IMBÈCILES!


Fecha: 2010-06-22 14:46:23
Nombre: spyblack
Comentario: Ya dejalo Cesar, esta picado el perro Pastor, mejor dedicate a escribir, esos magnificos cuentos que estas acostumbrado a publicar, felicitaciones, los esperamos con ansias !!


Fecha: 2010-06-19 02:57:36
Nombre: PedroPastor
Comentario: Como dijo Montaigne:
Haga el discípulo burla de tales cosas. Es más sagaz burlarse que comentarlas.
Le respeto de la misma forma que lo ha hecho usted conmigo de forma gratuita.
Sigo esperando a que demuestre sus falacias.


Fecha: 2010-06-18 17:13:09
Nombre: Augusto.
Comentario: ¡CÓMO QUE TARAMBANA-TUERCEBOTAS! ¿UD. NO RESPETA CABALLERO? ¿NO SABE QUE ESTO LO LEE TODO EL MUNDO? ¡EXIJO QUE SE RETRACTE DE INMEDIATO!.
Aprovecho para pedirle al equipo del portal que habilite de una vez la página de TODOS LOS COMENTARIOS. Se está perdiendo valiosa información donde uno puede DEMOSTRAR acusaciones. (Ya verá ese grosero.)


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