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Golpe mortal

Autor: C√©sar Mu√Īoz.

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Cuento publicado el 06 de Octubre de 2009


¬°Pleito evitado... pleito ganado!
Ese adagio solía repetírnoslo con frecuencia nuestro "Sensei" Manuel Pérez. Era de figura tan prosaica como su nombre y procedencia, pero ahí terminaba su mediocridad. Su "mawashi-gueri" (patada circular) era un portento de agilidad y fortaleza. Se entrenaba con zapatillas de hierro y el alcance y golpe de su pie rebasaban ampliamente el promedio.

Descollaba tanto en la carrera que s√≥lo perdi√≥ la oportunidad de representar a nuestro pa√≠s en las olimp√≠adas de ese a√Īo por un infortunado aunque leve accidente de entrenamiento. Se dec√≠a que su golpe de canto aplicado en ciertas zonas del cuerpo, era necesariamente mortal, por lo que jam√°s lo empleaba en combates de entrenamiento, ni de los otros. Practicaba los cien metros planos todos los d√≠as buscando decididamente bajar su r√©cord personal de trece segundos.
-Observen a los maestros, -nos decía.
-Mientras m√°s alto su grado, mayor inclinaci√≥n de su torso al saludar. Quien s√≥lo inclina la cabeza, no ha llegado a 1er. Dan... ¬ŅAprendieron?... -Y siempre que mencionaba el interrogante "¬ŅAprendieron?", esbozaba una sonrisa medio torcida, giocondesca.
Y as√≠, Manuel fu√© escalando los p√©treos pelda√Īos de las artes marciales hasta el punto de hacerse un verdadero maestro en todo tipo de fintas y combates. Era lugar com√ļn entre nosotros, biso√Īos disc√≠pulos, las t√≠picas discusiones de que si el Kung Fu era el m√©todo capital, o que cu√°nto le durar√≠a Mike Tison a Chuck Norris, o que si Bruce Lee podr√≠a tener opci√≥n ante los modernos m√©todos del Krav-Mag√° israel√≠.
Esa ma√Īana de marzo era emblem√°tica en nuestra regi√≥n. El sol equinoccial ametrallaba el ambiente derritiendo el piso y el hielo en los vasos de licor. Hab√≠amos llegado, maestro y disc√≠pulos en cuatro motocicletas a la manga de Vista Hermosa. Los aficionados al coleo de toros, uno de nuestros deportes vern√°culos, colmaban los troncos horizontales que enjaulaban la calle a lo largo de varias cuadras. Era necesario que las fieras no interrumpieran su carrera. Algunos j√≥venes, ya bastante entusiasmados por la ingesti√≥n et√≠lica, saltaban la talanquera del corral cual espont√°neos √©mulos de los mozos navarros en los Sanfermines. En ese marem√°gnum de etanol, sudor y polvo se encontraba "Betanculito". Todos le tem√≠an a ese hombre. Su luenga fama delicuencial arruin√≥ su prometedora carrera de boxeador profesional e incluso se le achacaban un par de homicidios. Con diecinueve combates ganados al hilo, todos por noc√°ut, ostentaba el r√©cord nacional de esa especialidad. Pero ¬°ay! en su vig√©sima pelea se present√≥ embriagado y un acabado ex-campe√≥n mundial le aplic√≥ una magistral lecci√≥n y de plano, lo noque√≥ en el s√©ptimo asalto. Desde entonces, Elio Betancourt no pudo sortear el tr√°nsito de lo sublime a lo rid√≠culo y muchas de sus broncas callejeras fueron propiciadas por el trauma de aquel evento. Y ¬°cuidado con llamarlo por su apodo¬°. M√°s de uno termin√≥ en el hospital o por lo menos mordi√≥ el polvo por suplantar su verdadero apellido.
√Čramos seis en total. Sensei y aspirantes a disc√≠pulos, pero la sola presencia de Manuel parec√≠a imbu√≠rnos de un aura de... ¬Ņrespeto?. Nunca he entendido porqu√© nosotros los humanos "respetamos" a los fortachones, a los ricos y a cualquier paranoico con una nueve mil√≠metros en la cintura. ¬ŅSer√° que SIEMPRE tienen raz√≥n?.

¡Cacho a la manga! El grito estentóreo nos sacó de nuestras cavilaciones. Nadie imaginaba el drama que se avecinaba. El aviso se refería al comienzo del rodeo. Soltaron el primer toro que salió bufando, furioso y exaltado. Los jinetes detrás, le hacían correr desaforado buscando aquellos a toda costa tomarlo por la cola. Quien lo consiguiera, aceleraba su caballo rebasando al astado y con fuerza y pericia lo hacía trastabillar hasta azotarlo contra el piso. De acuerdo a ciertas reglas de prolijidad, poder y práctica, el jinete y su equipo sumaban puntos. Todos atentos al desenlace. Intenso barullo, nadie entendía a nadie. Pero los eventos fatales ocurren porque sí. Las miles de gargantas callaron un par de segundos y se escuchó claro y potente el insulto anónimo: ¡AH, BETANCULITO!.
La mirada del malandro se irguió lentamente y se clavó como un láser en nuestro grupo. Todos desviamos la vista, silbsndo una tonadilla de Simón Díaz. Todos, menos Manuel Pérez.
Nunca supimos si por poderoso o por humilde sostuvo el rayo homicida de Elio Betamcourt. Cuando el maestro me pasó su morral y asumió la postura inicial de "katá", supimos que la vaina iba en serio y abrimos cancha.
Nada ten√≠a que ver nuestro amigo con la ofensa, pero estaba con su n√ļcleo de pupilos y no pod√≠a perder la oportunidad de aplicarnos una lecci√≥n inolvidable.
¬ŅCon qu√© lo detendr√≠a?. El repertorio del carateca era inmenso... "mawashi-gueri"... golpe de sable al cuello... rodilla a la ingle... pu√Īo demonio a la nariz...
Y cuando el canalla embistió con su guardia de palanca estilo Ken Norton y la izquierda adelantada, Manuel se arremangó levemente las perneras y arrancó violentamente en la carrera más fulgurante que jamás habíamos presenciado. Cuando nuestra sorpresa alcanzaba el clímax, ya Manuel Pérez cruzaba la esquina del corral a más de cien metros de distancia... y juro que lo hizo en menos de trece segundos.
Esa misma noche nos vimos en su casa.
-¬ŅAprendieron? -Nos dijo con su sonrisa torcida, y agreg√≥:
-¬°Pleito evitado... pleito ganado!

//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-11-17 14:50:03
Nombre: C√®sar Mu√Īoz
Comentario: Claro que sì. Mi correo es:

[email protected]

TODOS HAN SIDO (Y SERÀN) CONTESTADOS.


Fecha: 2012-11-07 17:32:33
Nombre: Alcides
Comentario: Muy bueno Cesar, un lindo relato con mucho condimento, me agrado mucho.


Fecha: 2011-10-21 18:33:43
Nombre: C√®sar Mu√Īoz
Comentario: PARA SERGIO21MANUEL Y LOS DEM√ÄS AMIGOS QUE ME HAN ESCRITO. Pueden leer todos mis cuentos en este mismo portal bajo los seud√≤nimos de:---C√®sar Mu√Īoz---aabad62---Xuxo-Pereira---Jes√Ļs Pereira.
Gracias por los conceptos. Respondo todos los email recibidos.


Fecha: 2010-08-03 14:00:52
Nombre: joficarlet
Comentario: Como siempre nos dijo mi padre! evitar los conflictos es sin√≥nimo de humildad... De valientes est√° lleno el cementerio! y seguridad primero que nada! Que sabidur√≠a de mi viejito... excelente relato C√©sar eres √ļnico!


Fecha: 2010-05-20 03:57:46
Nombre: jotace
Comentario: César,maestro cuentista,he recordado la maldición gitana "pleitos tengas y los ganes". Gracias


Fecha: 2010-05-01 16:07:07
Nombre: Hugo Domínguez
Comentario: Hola Cesar
En Uruguay hay un dicho muy viejo que dice "mientras yo corro mi madre tiene hijo vivo" que tiene un sentido similar.
Buena narración.


Fecha: 2010-04-22 15:55:40
Nombre: Manuel Ibarra
Comentario: Excelente cuento amigo Mu√Īoz, lo felicito, pleito evitato, pleito ganado.....


Fecha: 2010-04-09 18:35:43
Nombre: Martha Susana
Comentario: coincido con Carmen "soldado que huye sirve para otra guerra" buen cuento, como siempre...


Fecha: 2010-03-30 16:59:45
Nombre: Carmen
Comentario: ¡Ja! Aquí diríamos soldado que huye sirve para otra guerra. Buen relato, César.


Fecha: 2009-12-15 14:43:14
Nombre: Jesus
Comentario: -¬°Pleito evitado... pleito ganado!
esa frase me ha servido de mucho!!

Saludos de un fan√°tico de sus cuentos, Se√Īor Mu√Īoz.. Siempre a la espera de nuevas publicaciones suyas..


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