Carta de un paciente que fue rota en veintiún partes, tirada enfrente de todos, recogida por un niño y pegada por su hermana mayor con cinta scotch. Otros cuentos


Carta de un paciente que fue rota en veintiún partes, tirada enfrente de todos, recogida por un niño y pegada por su hermana mayor con cinta scotch

Autor: Abraham Montes Vértiz

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Cuento publicado el 01 de Enero de 2005


Allí estaban en medio. En el área de ambulancias en donde mucha gente se queda a esperar para saber la situación del familiar que acaba ser ingresado como paciente, y yacían sólo como lo que eran hasta ese momento: basura. Basura que contenía información. Información que generaba incertidumbre, misma que daba comezón a muchos los que estábamos allí alrededor, pero solamente alguien muy ansioso de saberlo todo alcanzaba a rascarse. Lo hizo un niño y, pues sí, solo un niño despojado del “qué dirán” podía aventurarse a recoger los pedazos de una carta que alguien más tiró. Entre el niño y su hermana con la que se reunió después de haberlos recogido, los juntan como si se tratara de un rompecabezas; algunas piezas hay que extenderlas porque las rompieron estando doblada la carta. Cuando se cercioran que todas las piezas están allí en su lugar ella dice: “ah, ahora que me acuerdo, yo traigo cinta scotch”, la hermana tendrá alrededor de diecinueve años y es muy bonita; trae pantalones de mezclilla y unas sandalias de bambú. Su blusa es color blanca con vivos rosas y se le alcanza a ver el ombligo, que ostenta un piercing y está rodeado por un tatuaje como de hojas de laurel; abre su bolsa y saca de ella un pequeño rollo de cinta y se disponen a pegarla. Ya pegada pueden acercársela; guarda ella la cinta, y comienzan a leerla. El niño y su hermana leen en un murmullo entre risas y preguntas como: qué? Cómo dice? En actitud divertida e inclusive solemne en algún momento.


Al terminar ambos de leerla solo alcanzo a ver que la dejan en el suelo. En menos de un minuto sale de la recepción una señora que parece ser la madre de ambos, y con un ademán los llama. El niño y su hermana corren hacia adentro dejando la carta sobre el pavimento, a dos pasos de donde yo estoy recargado. Decido levantarla. Comienzo a leerla:

Cuarenta Días

Dentro de los siguientes cuarenta días, verás muchos cambios en lo que a mi proceder se refiere; comenzando con la manera de ver las cosas desde un punto de vista diferente. Como nunca, tú estarás siendo testigo de un mayor y mejor cambio en mi persona, de tal manera que nunca, nunca antes ni nunca después, podrás recordar el haber visto tal carácter y personalidad en mí. Simplemente no creerás lo que ves y hasta dudarás de mi autenticidad como aquél que tú siempre conociste. Y es que no sólo es un cambio, sino una completa transformación; una nueva vida. ¿Porqué cuarenta días? ¿Porqué no un año o una semana? no lo sé. Simplemente, te lo digo al chile y sin complejos, esto se va a dar, y será en cuarenta días.

Cuarenta días fue el tiempo que estuvo Moisés en el Monte Sinaí cuando recibió las tablas de los Diez Mandamientos; Cuarenta días fue lo que el mismo Jesús ayunó en el Desierto. Cuarenta azotes también recibió. Cuarenta días y Cuarenta noches llovió por primera vez sobre la Tierra cuando se dio el Diluvio en los tiempos de Noé. Cuarenta es el resultado de la multiplicación entre Cuatro y Diez, los números más repres*** (represivos o representativos, no se alcanza a distinguir) del cambio.

El número Cuatro, como símbolo de lo terrestre, de la situación humana, de lo externo, conlleva los límites de la conciencia mínima de totalidad, y por lo tanto, de la organización racional. El Cuatro representa los puntos de la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, de las cuatro estaciones, de los cuatro elementos, fuego, aire, agua y tierra; de los cuales son también los cuatro grupos de la arcana menor del Tarot; Cuatro representa también los cuatro puntos cardinales, Norte, Sur, Este y Oeste, Cuatro es el número asociado con lo tangible, con el logro personal. Finalmente, Cuarta es la dimensión donde lo físico traspasa el tiempo y el espacio. El Diez, por el contrario, es el retorno a la unidad, del sentimiento espiritual de plenitud, desde su asociación con la totalidad del Universo, -tanto material como metafísico- desde que lleva todas las cosas a la unidad. Confucio lo dijo, y la escuela Occidental Pitagórica: el número Diez siempre ha representado la perfección.


Y estando leyendo alcancé a escuchar: “mamá, nos encontramos una carta” a lo cual levanté una mano como diciéndoles; “ahí le va, espérenme tantito” o algo así, y ella dijo: “la tiene el señor...” me acerqué a donde estaban el niño, su hermana y la señora que supe que se trataba de la madre de ambos y les dije: “nomás denme chanza de terminarla y ahorita se las doy, es que se me hizo muy interesante, espérenme” la señora asintió, el niño no lo podía creer y se reía y la hermana simplemente me veía a la cara, divertida. Continué:

Muchos cambios se ha dado ya en mí, y muchos otros están por darse a cabo, pero como este que ahora estoy presenciando, ninguno. Necesito anunciarlo, necesito darle publicidad a esto que siento y veo en mí. Nunca había yo mismo visto algo así. Cuatro por Diez Cuarenta, me gusta esa ecuación, me gusta su resultado y me gusta su no complejidad; hasta se oye bonito el decirlo, Cuatro por Diez Cuarenta, Cuatro por Diez Cuarenta.

Y ahora que lo menciono, no solamente el Diez multiplicado por Cuatro da a Cuarenta, sino también el Ocho y el Cinco. Y estos números simbolizan otra cosa. El Cinco, por ejemplo, es simbólico del hombre, la salud y el amor; y es la quintaesencia actuando sobre la materia. Comprende las cuatro extremidades del cuerpo humano incluyendo la cabeza que las gobierna; de la misma manera los cinco dedos de la mano, los cuatro puntos cardinales pero ahora con su centro incluido; Significa también la unión del cielo con la tierra al ser el número tres celestial y el número dos terrenal. Geométricamente, se encuentra el pentagrama, o la estrella de cinco picos. Corresponde también a la simetría pentagonal, una característica común en la naturaleza orgánica y. finalmente, a los cinco sentidos por los cuales percibimos las cosas. Por otro lado, el número ocho, está relacionado a los dos cuadros del octágono. Es la forma intermediaria entre el cuadrado -de orden terrenal- y el círculo -de orden eterno- y en consecuencia, es un símbolo de regeneración. Por virtud de su forma, este número es asociado con las dos serpientes entrelazadas del caduceo, significando el balance de dos fuerzas opuestas o el equivalente de la fuerza espiritual con lo natural. También simboliza, por su forma, el eterno, espiral y ascendente movimiento de los cielos. A raíz de su analogía con la regeneración, el número ocho fue durante la Edad Media el número simbólico de las aguas del Bautismo. Corresponde también a la mística cosmogonía medieval de las estrellas fijas del firmamento, denotando que las influencias planetarias se han llevado a cabo. Cinco y Ocho. Acuesta ese Ocho y es el símbolo del infinito. A fin de cuentas, son solo figuras abstractas representando cantidades.

Ahora solo tengo un dilema; ¿desde cuando? ¿desde cuando empiezo a contar?, desde el cuarto mes acaso, desde Abril? no sé. Tal vez desde hoy, desde este momento. ¿Tendré que contar acaso solamente los fines de semana? o solamente los días entre semana? o tal vez los domingos? ¡Cuarenta Domingos! no creo necesitar tanto tiempo para ver un cambio en mí. Al fin y al cabo es un cambio radical. es una manera de ver las cosas, Tal vez este número Cuarenta sea solamente simbólico. Tal vez hasta pudiera hacerlo en cuarenta minutos; o en cuarenta segundos. No. Tal vez en cuarenta horas o días. Tal vez este cuarenta no significa una cantidad específica, contable. Tal vez es solamente un número representativo de todas estas ideas a las cuales nos referimos de manera simbólica con números, solamente para poder darle un lugar tangible en nuestro lenguaje. Pero, ¿qué tiene que ver, ultimadamente si son cuarenta días, o cuarenta años?

No sé. Necesito pensarlo todo otra vez. Necesito un lugar tranquilo, silencioso, de paz y de quietud en donde pueda yo meditar. Necesito saber si es este el tiempo que necesito para mi cambio radical. Tal vez no lo sea todavía, y yo me esté adelantando a mi tiempo. Necesito tiempo para pensarlo. tal vez unos cuarenta días.

***

Se la regresé al niño y les di las gracias, y seguí esperando a mi amigo que había venido a ver a su hermana quien acababa de tener un bebé. Estaba pensando en que regalo debía de comprar, si uno de esos globos que dicen: “it´s a boy!” o algunos puros Cubanos. Alrededor de 5 minutos después, estando en medio de mi pequeño dilema de sociedad de consumo, vino el niño otra vez y me dio la carta. No supo como decirme que me la quedara y se lo pregunté, me dijo que sí y se fue corriendo con su hermana y la señora, voltee cuando estaban ya los tres juntos y me decían adiós en una escena por demás extraña y surrealista.




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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2009-06-22 16:21:56
Nombre: Jordan Cruz
Comentario: Hola Abraham, muy buen trabajo el que ha hecho al escribir esa historia, es muy buen cuento, sin mas, es un excelente cuento, algunas comas estan de mas, pero son detalles minimos en una historia como la que ha logrado hilvanar. Muy buen trabajo. Felicidadez.


Fecha: 2008-07-24 19:41:43
Nombre: jhonny
Comentario: es increíble la forma como escribes, debieses ser reconocido por tu forma abstracta de representar un dilema, fácil conciso buscas entre analogías un significado, pero finalmente concluyes con el mismo, pero esta vez representado de forma directa.

quisiera escribir como tu utilizar cada palabra en el momento adecuado, analizar tanto que insite al lector a la su proceso de lectura dejando a la deriva las dudas, un hecho sin importancia, se convertie entonces en la identificacion ideal con la carta, tal vez, supongo todos debiésemos recibir ésa carta, acoplandolo al número el cual significa nuestra sencilla vida.

bueno basta de 'carreta' (palabrería). te felicito por tu cuento, me sentí muy intrigado, sorprendido e identificado con él,ojalá y algún día pudiese yo escribir igual y más ahora que me encuentro en medio de una competencia de cuentos y narraciones...ojalá y pudiese saber que haces para escribir tan bien

¡¡¡suerte y está muy bacano!!!!


Fecha: 2006-11-27 17:50:11
Nombre: JosC3A9 A.
Comentario: Me parece interesante, bien informado y cargado de simbología que lleva a pensar en muchas posibilidades de interpretación.



Fecha: 2006-11-24 19:06:54
Nombre: william
Comentario: buen cuento... me encataria escribir asi



Fecha: 2006-11-13 16:03:49
Nombre: andres
Comentario: esta bien el cuento

bye



Fecha: 2006-04-26 08:05:31
Nombre: viri
Comentario: esta muy padre me encantaria que me lo enviaran a mi correo para poderlo pasar a mis amigas.