Anoche

Autor: Vimon

(4.2/5)
(21 puntos / 5 votos)


Cuento publicado el 03 de Agosto de 2017


Entrar. Subir las escaleras. Buscar despacio con la mano derecha en el bolsillo hasta encontrar la llave. Dar unos pasos hacia adentro. Encender la luz, que no funciona. Pensar en el fósforo y sentir entonces su presencia. Sentir de golpe esa humedad que lo contagia todo, que lo empalaga todo. Respirar ese aliento que no es el propio y que llena el cuarto con un sabor ácido y triste. Querer salir corriendo y estar seguro que la puerta no se abrirá. Escuchar esa respiración pesada y sentir el recelo congelado en los talones cuando sus ojos inmensos se abren y me miran. Comprobar que mi cuerpo está paralizado y que el desasosiego lo domina todo. Tratar de evitar sus enormes ojos fijos para no ver en su fondo esa larga tristeza suspendida. Tomar valor y recordar el cajón de la mesa de noche y el revólver. Moverse despacio directo hacia la cama, sin dejar de sentir esos enormes ojos vivos colgando de la oscuridad. Tocar la lámpara, el buró, el cajón, el revólver. Apuntar en medio de esos ojos grandes que no se mueven. Fantasear con el gatillo. Contemplar el alivio de los ojos enormes que se cierran de pronto. Sentir la debilidad que afloja las piernas y buscar la cama.

Ver la noticia en el diario de mañana con la palabra generosa encabezando el reporte. Saber que no habrá foto porque ningún diario se atrevería a publicar la imagen de esos ojos inmensos y esa cabeza deforme. Jugar con las palabras para poder dormir: Anoche, barrio, fenómeno, eutanasia, hijo, macrocefalia, obrero, piedad, prisión, revólver…

Cerrar los ojos y sentir como se mete en la cama y su cuerpecito se acomoda fácilmente entre las sábanas. Saber que su mano débil buscará la mía, como todas las noches, y que su sueño buscará el calor de mi cuerpo. Recordar el buró, el cajón, el revólver cargado. Estirar la mano y escuchar el diminuto lamento con que se duerme siempre. Sentir su mano pequeña y delgada. Dormirme con la seguridad de que el cajón del buró no se abrirá esta noche, ni la otra, ni nunca...










¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contraseña de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento