Carta abierta. Otros cuentos


Carta abierta

Autor: Marcelo Alfonso

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Cuento publicado el 15 de Julio de 2012



Demasiado tiempo sin escuchar una historia tuya. Una de esas historias que aun danzan en mi mente. Una de esas historias tan escuchadas que me anticipaba a tus gestos, jamas cambiaban , ni en una palabra, tampoco cambiaba tu emocion al recordarlas.
No recuerdo cuando fue la primera vez que las escuche, pero lo cierto es que siempre han estado conmigo.
Las imagenes de tus relatos tampoco han cambiado, a pesar de los años que han pasado, estan tal cual fueron creadas en mi mente de niño, en mi mente de adolescente. Porque yo no estuve en tus historias, pero he visto cada lugar adonde me llevaron mis oidos al escucharte relatarlas.
Conozco el lugar exacto donde aterrizaste en medio de aquella tormenta con el “Aeronca”, esa franja de hierba justo frente al casco de la estancia donde te ofrecieron hospitalariamente comida y abrigo fascinados de ver y tener cerca a un piloto y su increible maquina voladora.
Tambien estuve en la carliga delantera del viejo “ Focke Wulf “ , sufriendo a tu lado cuando en medio de ese hermoso tirabuzon un imprevisto golpe sordo hizo estremecer todo el biplano y te vi luchar con los mandos para salir de el y nivelar justo a tiempo. Luego en tierra comprobamos con preocupacion que el larguero de madera del semiala inferior se habia roto peligrosamente variando el diedro, por eso los mandos en un primer momento no te respondian. Esas y muchas cosas mas recuerdo con claridad a pesar de no haber estado fisicamente en el momento en que trasncurrian, pero, por esa magia de la mente me traslade a cada uno de esos vuelos y a cada uno de esos lugares, insertandome en tus historias, viviendo una a una, como tu compañero de aventuras.
Aun hoy, cuando vuelo atravesando campos, miro cada pedazo de tierra donde sea posible aterrizar un avion, esperando encontrar el viejo Focke Wulf y luego aterrizar yo tambien, y confundirme contigo en un interminable abrazo y recostados sobre la hierba, bajo el ala resplandeciente del biplano contarte mis historias, que vos y la vida me esnseñaron a escribirlas por los cielos para ser compartidas e incorporarte a ellas del mismo modo como lo hiciste conmigo.

Como no amar lo que nacio conmigo, si me enseñaste los secretos desde niño y aprendi mas de lo que esperabas acerca de aviones, sentimientos y filantropía

Hasta los viejos olores, esos de aceite, tela y barniz, me recuerdan a vos y a mi en cualquier mañana de domingo, muy temprano, caminando de tu mano hacia el hangar, mi corazon latiendo cada vez mas rapido, tus ojos iluminados, y luego atravezar el cielo cuyo silencio rompe el ronroneo suave del Pipper J3, volando hacia algun lugar en el horizonte.

Hace seis años ya que calzaste tu casco de cuero y tus gafas y despegaste, casi con una sonrisa, agradecido con todo lo que te habia dado la vida ... Demasiado tiempo sin escuchar una historia tuya ... Gracias por todo ... Buenos vuelos, padre ...


//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-07-15 11:21:46
Nombre: Martha Susana
Comentario: Tal vez alguien diga que no es un cuento, es una historia vívida, pero, ¡que es la vida sino un cuento para contar?????