Barquitos de papel

Autor: Manuel Ibarra

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Cuento publicado el 14 de Octubre de 2008


Sentado en uno de los bancos de la plaza, don Carlos observa a un grupo de nios que desesperados hurgan en uno de los pipotes de basura. Intrigado se acerca a ellos y con voz fuerte pregunta: Qu buscan ustedes all muchachos?. Por unos momentos los nios detienen la accin y uno de ellos le responde: Buscamos comida seor, tenemos hambre!. Don Carlos se pasa la mano por los espesos bigotes como acaricindolos, luego saca la cartera y mirando a los nios fijamente les dice: As es la cosa, tienen hambre, bueno vengan conmigo vamos a comernos unos arepas!. Los cinco nios mal vestidos y sucios siguen en silencio al anciano hacia uno de los puestos de ventas de comida del lugar. Por otra parte, Maritza se ha levantado temprano y como de costumbre atiende el negocio de ventas de arepas y empanadas, la numerosa clientela acude todos los das a desayunar y ella los atiende con esmero y rapidez. Al llegar don Carlos saluda a Maritza y hace sentar a los nios en uno de los bancos, luego se acerca al mostrador y con voz firme le dice a la popular morena: Hoy te traje unos clientes muy especiales, por favor preprame cinco arepas bien rellenas!. Maritza abre los ojos desmesuradamente y con una sonrisa de oreja a oreja responde: Cmo usted ordene don Carlos, pero le aseguro una cosa, si me trae todos los das una clientela como esa, le confirmo que en menos de un mes me voy a hacer rica!.Todos los clientes sueltan la risa al escuchar las palabras de la morena. despus de lavarse muy bien las manos, los nios se sientan nuevamente en el banco de madera y ante la mirada atenta de don Carlos se comen las arepas. luego de pagar la cuenta, don Carlos se aleja con ellos hacia la plaza, sentados en la grama tienen una larga conversacin, en donde el anciano se entera de la situacin particular de cada uno de ellos, casi todos han sido abandonados por sus padres, viven y duermen en las calles y plazas del lugar, no estudian ni hacen otra actividad ms que recorrer las calles en busca de comida en los cestos de basura y en las noches, antes de irse a dormir se baan en las fuentes de agua de las plazas, adems de hacer sus necesidades en cualquier lugar o rincn, ante la mirada incrdula de las personas. Es una triste realidad y nadie se ocupa de ellos, pareciera que no hicistieran para el resto de la sociedad. escuchando con atencin el relato de los nios, don Carlos no puede evitar que sus ojos se llenen de lgrimas, luego mira fijamente el agua que corre por la fuente y en ese momento una idea viene a su cabeza, recuerda que su hermano Pedro tiene una librera a pocas cuadras del lugar. levantndose de la grama le dice a los nios: Oigan muchachos no se muevan de aqu, ya regreso, les voy a traer una sorpresa!. A paso rpido don Carlos camina por la calle rumbo al negocio de su hermano. Al verlo llegar, Pedro Alcantara se sorprende y a pesar de estar atendiendo a unos clientes, se acerca a l y le pregunta: Qu pasa Carlos, donde estabas que no habas vuelto por ac?. Don Carlos abraza a su hermano y le responde: Disculpa Pedro, no tuve tiempo de avisarte, viaj a la ciudad a arreglar unos papales, llegu anoche muy tarde, despus te explico, mira tienes por all papel lustrillo, necesito que me vendas varios plieques de diferentes colores, un frasco de pega y una tijera!. Sorprendido por el pedido de su hermano, don Pedro se dirige al fondo del negocio. Pasados unos minutos don Carlos regresa a la plaza trayendo en sus manos una bolsa repleta de artculos. Al verlo llegar los nios se alegran y corren a su encuentro, nuevamente el anciano se sienta con ellos en la grama y sacando los artculos de la bolsa les dice: Presten mucha atencin para que aprendan, les voy a ensear a construir unos lindos barcos de papel, para que luego jueguen con ellos en la fuente!. Olvidando por unos momentos la triste realidad en la cual viven, los nios se alegran y una sonrisa brota de sus labios al observar el trabajo del anciano, quien tijera en mano va cortando con presicin el papel lustrillo, dando forma a los pequeos barcos. los minutos transcurren lentamente, mientras don Carlos trabaja con esmero y como guiado por una mano invisible ha logrado por fin construir cinco hermosos barcos de papel con mstil y velas incluidos. La ansiedad de los nios aumenta y todos exclaman con inpaciencia: Por favor don Carlos, vamos ya a jugar en la fuente!. Entregando un barco de papel a cada nio, el noble anciano se dirije con ellos a la fuente, las personas que transitan por el lugar, se detienen por unos momentos y observan como aquel anciano junto a los nios lanzan contentos los barcos de papel al agua de la fuente. Un sol radiante ilumina el lugar y ante la alegra desbordada de aquellos nios cuya imaginacin no tiene limites, parece por unos momentos transformar a aquellos pequeos barcos de papel, en enormes naves, que majestuosas surcan las aguas navegando por un mar infinito. Luego de transcurridos unos minutos, don Carlos se aparta de la fuente y en completo silencio se aleja del lugar, una lagrima rueda por su arrugada mejilla, al sentir la satisfacin, de que al menos hoy, por unos momentos ha logrado sacar una sonrisa a aquellos nios cuyos inocentes rostros son el reflejo de una cruel y triste realidad.




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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2009-01-04 11:19:19
Nombre: kenyo
Comentario: Muy bueno


Fecha: 2008-12-03 16:42:21
Nombre: alexandra
Comentario: me encanto te felicito


Fecha: 2008-11-28 12:01:04
Nombre: pedro
Comentario: hola mi amiguito juan de jesus valladares me recomendo esta pagina de cuentos infantiles en especial barquitos de papel y me gusto muchisimo y me hizo reflexionar de que tenemos que valorar lo que tenemos lo felicito


Fecha: 2008-11-28 11:38:56
Nombre: alexandra
Comentario: hola manuel tu cuento me parecio extraordinario de verdad te felicito


Fecha: 2008-11-09 16:15:44
Nombre: angel
Comentario: muy bien quiero que me envien en mi correo cuentos infantiles e historietras



Fecha: 2008-11-09 07:42:15
Nombre: Alicia Silva He
Comentario: demasiado extenso para los nios pequeos


Fecha: 2008-11-07 14:48:46
Nombre: alejandra
Comentario: k chilo cuento