Rosita, el pájaro sin plumas. Cuentos cortos infantiles


Rosita, el pájaro sin plumas

Autor: Braelin Carter

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Cuento publicado el 12 de Noviembre de 2014


Había una vez un pájaro que se llamaba Rosita. Ella vivía en un bosque tropical. Ella tenía un problema, había nacido sin plumas como todos los bebes pájaros pero cuando creció no le nacieron plumas como a sus hermanos Jorje y Pedro. Rosita se sentía muy triste porque no tenía plumas. Tambén se sentía muy sola porque no tenía amigas. Ella no tenía amigas porque sentía vergüenza de salir a juagar en el bosque y que la vieran sin plumas. Los hermanos sin embargo tenían muchos amigos porque ellos eran pájaros normales. Los padres de Rosita la amaban mucho, ellos sabían que Rosita tenía vergüenza de salir al bosque. Entonces, por el amor que ellos sentían, ellos buscaban comida para Rosita. Rosita siempre se quedaba en su nido.

Mientras Rosita se quedaba en su nido, Jorje y Pedro jugaban en un bosque. Ellos vivían en un nido que estaba en una rama sobre la rama donde vivía Rosita. Ella se sentía celosa de las plumas de sus hermanos y soñaba con volar muy alto por el bosque tropical como ellos. Un día Rosita tuvo una idea, ella quería pegarse las plumas que encontraba cerca de su nido en su cuerpo pero las plumas no se le pegaban. Entonces esa idea no funcionó. Un día mientras Rosita estaba dormiendo ,Jorje y Pedro estaban comiendo piña en su nido. El jugo de la piña calló en el cuerpo de Rosita. Cuando ella se levantó sintió que su cuerpo estaba pegajoso y entonces se le occurio otra idea. Ella recojió plumas que se callían de los otros pájaros para pegarselos en su cuerpo ya que estaba pegajoso. Ahora ella tenía plumas pero eran de todos colores entonces parecía un arco iris y se miraba chistosa y no quería salir al boque.
Esa noche mientras ella dormía sus hermanos estaban nuevamente disfrutando de un sabroso mango. Al igual que antes el néctar a calló esta vez en sus plumas. Entre más mango comian, más nectar le caía en sus plumas. El nectar transformaba las plumas en color oro. La siguente mañana ella se dió cuenta que sus plumas eran diferentes, ¡ahora ya tenían color! y Rosita se puso muy feliz porque ya por fin tenía plumas. Al final Rosita fué a jugar con los otros pájaros y todos admiraban sus brillantes plumas bonitas y después de muchos días de compartir con otros pájaros y volar por todos lados, Rosita ya conocía el bosque y tenía muchas amistades.


//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2014-11-13 06:23:19
Nombre: Lucia Belen
Comentario: me gustó! tiene un excelente enseñanza y mucha ternura, además de muy original!



Fecha: 2014-11-12 15:37:38
Nombre: guadalupe uribe
Comentario: me parece que este cuento esta muy interesante por que uno a veces necesita aceptarse como es en vez de estar pensando que uno no es tan especial como los demas.