La Caja de juguetes.. Cuentos cortos infantiles


La Caja de juguetes.

Autor: Nathalia Andrea Agamez Támara. 12 años.

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Cuento publicado el 03 de Mayo de 2013



-Un soleado día, en un rincón del cuarto, en una vieja caja de juguetes escuche voces, ¡si, voces! ¡Increíble! Pero estaban reunidos los juguetes y estaban hablando muy preocupados.
-Escuche que mi muñeca de trapos de trenzas negras y ojos claros decía con una delicadita voz: ¡que tristeza!, los niños de esta casa ya no quieren jugar con nosotros, mira el trompo de Andrés se ha engordado por falta de actividad, el oso de Verónica no sonríe y se le ve muy pesado, y que se diga de los carros de los primos, los estacionaron para siempre en este lugar.
-Entonces habló un regordete balón y pregunto muy intranquilo: entones ¿con qué se divierten los niños de hoy?
-El tierno oso, abrió lentamente sus pesados ojos y con una voz ronca respondió: los niños se divierten con juegos peligrosos; juegan a la guerra, tiran patadas y juegan todos esos juguetes que hacen daño. -El oso dijo: creo que estas exagerando yo vi uno de esos juguetes y no hacen daño, las pistolas no disparan y las espadas no cortan porque no tienen filo.
-El más viejo y sabio de los juguetes, un hermoso camioncito de madera que hizo el abuelo y que los estaba escuchando, abrió sus puertas y explico con voz lenta y sabia: es verdad, esas pistolas no disparan y las espadas no tienen filo, ni los aviones de guerra bombardean, pero estos juguetes si hacen daño porque despiertan en las mentes de los niños malos pensamientos y malas acciones, y cuando sean grande van a ver la guerra como algo normal, además los niños de hoy se la pasan en el ciber-espacio y esto los hace ser niños egoístas, no interactúan con los otros y se han vuelto muy solitarios.
-De pronto una voz que salió de las páginas de un libro de cuentos, que había regalado en navidad la tía Rosario, dijo con tierna voz: eso no es todo, el problema es mayor, los niños se la pasan horas enteras jugando en internet, son callados y solitarios y ni a nosotros los cuentos nos quieren leer, Rin rin renacuajo dejo de pasear, Caperucita su historia no tiene a quien contar, el Jardín del gigante egoísta frio y solo nuevamente esta, en fin nuestras historias no hay niños que quieran escuchar.

-El balón grito y dijo, ¡hay que hacer algo!, y volvió a gritar ¡Silencio! Escuchen por favor hay que hacer algo, -Sí y qué propones tú, le preguntaron, y él respondió “HAGAMOS UN GRAN FESTIVAL” y divertimos tanto, tanto a los niños que a la guerra no quieran jugar.
En la caja de juguetes se hizo un gran escándalo y la bulla fue enorme que los niños de la casa escucharon y descubrieron la caja de juguetes.
Mira Andrés, dijo José Carlos, tu trompo, ven vamos a jugar con él, que yo lo bailo en la uña, jaja,jaja.
Andrés dijo, no yo voy a jugar en internet y jugar en el ciberespacio de la red.
Néstor, el otro primo, llamo a los demás y entraron en la caja de juguetes, donde el balón, el trompo, los carritos, las muñecas de las primas, los libros de cuentos y otros juguetes, les hicieron pasar un gran día de felicidad.
En el barrio se volvía a escuchar las voces y las risas de los niños y Andrés se contagio y se dio cuenta que este juego lo divertía muchísimo y se puso también a jugar.
Y colorín colorado esta magia infantil ha terminado y la caja de juguetes más nunca la han cerrado.


//alex


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