ÔĽŅ El fabricante de amigos. Cuentos cortos infantiles
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El fabricante de amigos

Autor: Mª Ester Pablos de la Prieta

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Cuento publicado el 28 de Septiembre de 2012


Conoc√≠ al fabricante de amigos hace unos a√Īos. Su verdadero nombre era Adam, pero se hac√≠a llamar ¬ďEl fabricante¬Ē. Adam era un ni√Īo muy especial. No jugaba al f√ļtbol. Tampoco le gustaban los videojuegos, ni ver la televisi√≥n. Era un ni√Īo solitario. Era un ni√Īo sin amigos.
Pero un día Adam descubrió que tenía un don que nadie más poseía. Era capaz de fabricar amigos.

El primer amigo que cre√≥, lo hizo con palos, piedras, una caja de cart√≥n y una pelota deshinchada. Le dibuj√≥ unos ojos, una nariz y una boca y lo llam√≥ Retales. Retales era muy simp√°tico. La primera vez que le habl√≥, Adam casi se muere del susto. Pero pronto se acostumbr√≥ a su extra√Īo amigo, ya que era un maravilloso narrador de historias. Como estaba hecho con palos y piedras, Retales conoc√≠a el lenguaje de los √°rboles, y el de la hierba. Conoc√≠a la lengua del agua, la de los peces y los p√°jaros. Retales tambi√©n sab√≠a de deportes, gracias a la pelota de su cabeza, la caja de cart√≥n que era su peque√Īo cuerpo, era una aut√©ntica caja de sorpresas, ya que hab√≠a guardado muchas cosas en su interior, y hab√≠a viajado por muchos pa√≠ses.
Pasaron juntos unos meses incre√≠bles, en los que Adam se sinti√≥ el ni√Īo m√°s feliz del mundo.
Pero un d√≠a, Adam se fij√≥ en otro ni√Īo peque√Īo, que estaba sentado en un rinc√≥n del parque, con l√°grimas en los ojos. Se acerc√≥ a √©l y le pregunt√≥ por qu√© lloraba, y √©ste le contest√≥ que era porque no ten√≠a amigos y se sent√≠a muy solo. Entonces Adam suspir√≥, y haciendo un gran sacrificio, le dijo a Retales: qu√©date con √©l y hazle compa√Ī√≠a, como si fuera yo. Y Retales, obediente, se qued√≥ con el ni√Īo, que ya no volver√≠a a sentirse solo.
Entonces, Adam decidi√≥ crear otro amigo, uno diferente. As√≠ que cogi√≥ una bola de plastilina, un lazo, dos tubos de pl√°stico y un par de zapatos de ballet con agujeros. As√≠ naci√≥ Blandina. Era una amiga muy activa. Bailaba y cantaba como una profesional, y era capaz de construir cualquier cosa. Tambi√©n conoc√≠a cientos de peinados diferentes. Adam aprendi√≥ un mont√≥n de cosas con Blandina. Pero un d√≠a vio a una ni√Īa jugando a la pita, en un solar, totalmente vac√≠o. El fabricante se acerc√≥ a ella y le pregunt√≥: ¬Ņes que no tienes con quien jugar? Y ella le respondi√≥ que no, que no ten√≠a amigas. Entonces, Adam suspir√≥ y le dijo a Blandina: hazle compa√Ī√≠a, y tr√°tala tan bien como a m√≠. Blandina obedeci√≥ y se qued√≥ con la ni√Īa, que sonre√≠a, radiante de felicidad.
Fue entonces, cuando Adam decidió crear otro amigo más, uno que fuera grande y fuerte, que conociera historias de acción. Cogió una percha, un abrigo viejo de piel, un gorrito de tela y una bombona vacía. Así cobró vida Gangster. Era un tipo duro, sabía de caza, técnicas de lucha y de camuflaje. También tenía conocimientos de cocina y además era un gran sastre.
Pero una ma√Īana en la que ambos iban caminando por la calle, se toparon con un mendigo, con la ropa ra√≠da y una expresi√≥n de eterno aburrimiento.

Adam se acerc√≥ y le pregunt√≥: ¬ŅQu√© hace usted aqu√≠? Y √©ste le contest√≥, que un amigo lo hab√≠a traicionado, que lo hab√≠a dejado su mujer, y que se hab√≠a dado a la bebida, porque se sent√≠a muy solo. Entonces, Adam crey√≥ que Gangster ser√≠a un buen amigo para √©l y le dijo: M√°rchate con √©l y ay√ļdale en todo lo que puedas. Y Gangster obedeci√≥.
Y así, Adam fue creando amigos, y repartiéndolos por la ciudad, e incluso por todo el país.
Se hizo tan famoso, que pronto un mont√≥n de ni√Īos y ni√Īas fueron a verle, para pedirle que fabricara amigos para ellos. Adam tuvo que hacer un esfuerzo tan grande creando amigos para otros, que pronto, cay√≥ enfermo.
Y entonces ocurri√≥ el desastre. Las creaciones de Adam, comenzaron a caerse a pedazos y a desarmarse a toda velocidad. La gente de todo el pa√≠s, observaba con cara de espanto como sus nuevos amigos dejaban de existir, y ca√≠an al suelo, destruidos completamente. ¬ŅQu√© hab√≠a ocurrido? Todos estaban desconcertados, y puesto que no sab√≠an como arreglarlos, decidieron ir preguntarle al ¬ďFabricante¬Ē.
Pero Adam estaba tumbado en una cama del hospital y tosía violentamente. Los médicos no sabían cuál era la causa de su enfermedad, y sus padres no podían hacer otra cosa que rezar para que su hijo se curase cuanto antes.
Al enterarse de la noticia, muchos ni√Īos comenzaron a preguntar por todas las casas que encontraban a su paso, tratando de encontrar a alguien que pudiera curar al Fabricante de Amigos.
Buscaron, y buscaron por todas partes. Y justo cuando estaban a punto de abandonar la b√ļsqueda, un hombre, vestido completamente de blanco, se acerc√≥ a ellos y les dijo: dejadme verlo, creo que s√© lo que le pasa.
Y los ni√Īos le llevaron hasta el hospital donde se encontraba Adam. Despu√©s de examinarlo con detenimiento, y tocarle la frente, lleg√≥ a una conclusi√≥n. Mirando a los padres de Adam, a los m√©dicos y a los ni√Īos que esperaban en la sala, habl√≥ con gran determinaci√≥n: Este ni√Īo no est√° enfermo, y la √ļnica causa de su mal es la soledad. S√≥lo vosotros pod√©is curar al Fabricante. Y dicho esto, el hombre vestido de blanco, desapareci√≥, y nadie m√°s lo volvi√≥ a ver.
Totalmente sorprendidos, los ni√Īos decidieron buscar una soluci√≥n, y pronto, se les ocurri√≥ una nueva idea. ¬ŅPor qu√© no fabricaban un amigo para Adam, igual que √©l hab√≠a hecho para ellos? Y enseguida encontraron un mont√≥n de cosas que fueron uniendo poco a poco: dos zapatos antiguos para sus pies, un par de escobillas para las piernas, un bote de pepinillos para el tronco, el palo de una fregona para los brazos, un par de guantes de boxeo, y una enorme pecera de cristal para la cabeza, recubierta con guirnaldas y confeti. Le pintaron varias caras, con expresiones diferentes y por √ļltimo, le colocaron una capa sobre sus hombros de pl√°stico y lo llamaron Desternillador.
Los ni√Īos, satisfechos con el resultado, le llevaron orgullosos, su nueva creaci√≥n al ¬ďFabricante¬Ē, deseando que √©ste se pusiera bueno.
Cuando Adam vio lo que los ni√Īos hab√≠an hecho para √©l, alz√≥ lentamente la cabeza, y pronto, su ataque de tos, se convirti√≥ en un ataque de risa, y sus l√°grimas, en l√°grimas de alegr√≠a, y enseguida logr√≥ ponerse en pie, para ver mejor el gran mu√Īeco que le hab√≠an tra√≠do.
El √ļnico problema ¬Ė dec√≠an los ni√Īos- era que no sab√≠an c√≥mo darle vida. Entonces el Fabricante los mir√≥ sonriendo y dijo: es que no la necesita. Sabe que con unos amigos como vosotros, ya nunca m√°s volver√© a sentirme s√≥lo.
Y ellos, d√°ndose cuenta de que Adam ten√≠a raz√≥n, corrieron a abrazarle. Al fin comprendieron que nunca tendr√≠an mejor amigo que el mism√≠simo Fabricante de Amigos, que sin conocerlos de nada, les dio generosamente lo √ļnico que pod√≠a darles. Su amistad.






//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-10-12 18:40:38
Nombre: carmen
Comentario: Dulce historia llena de valores ,me gusto mucho .


Fecha: 2012-09-28 11:00:08
Nombre: Lucia Belen
Comentario: Ternura y belleza total!