El burro mañoso. Cuentos cortos infantiles


El burro mañoso

Autor: Pedro Garbo

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Cuento publicado el 27 de Febrero de 2012


Carlitos tenía que vender las flores montado sobre un burro. Muy temprano en la mañana lo sacaba del corral, y se iba al pueblo y al oscurecer, volvía a la casa. Una tarde, el burro no quiso seguir andando: el niño trató de hacerlo andar, pero el burro mañoso no se movía. Entonces el pobre Carlitos se sentó en una piedra y se puso a llorar porque su padre lo castigara por demorarse tanto.

Al poco rato pasó por allí un amigo del pueblo llamado Martín y le preguntó:
- Carlitos, ¿por qué lloras?
- Lloro porque el burro no quiere andar y si tardo, mi padre me va a castigar.
- Pues verás cómo yo lo hago andar.
El burro tampoco le hizo caso y Martin dijo:
- Yo también me doy por vencido. Se sentó al lado de Carlitos rezonga que rezonga y en eso pasó una niña llamada Adela:
- ¿Por qué rezongas Martin?
- Rezongo porque Carlitos se ha puesto a llorar, porque su burro no quiere andar y si tarda, su padre lo va a castigar.
- Pues verás como yo lo hago marchar.
Pero el burro siguió sin moverse y la niña dijo:
- Yo también me pondré a lamentarme.

Y se sentó junto a Martin, llorando sin consuelo.
Entonces pasó Sebastián
- Adela, ¿por qué estás llorando?
- Lloro porque llora Martin y Martin llora porque Carlitos se ha puesto a llorar, porque el burro no quiere andar y si tarda, su padre lo va a castigar.
- Pues verás cómo yo con el lazo lo hago marchar.
Pero el burro mañoso se quedo muy tranquilo y Sebastián dijo:
- Yo también me pondré a lamentarme. Y se sentó junto a Adela hecho un mar de lamentos. Poco después pasó por allí un viejo llamado el tío Nicolás:

- ¿Por qué te lamentas Sebastián?
- Me lamento porque llora Adela y Adela llora porque llora Martin y Martin llora, porque Carlitos se ha puesto a llorar, porque el burro mañoso no quiere andar y si tarda en llegar a la casa, su padre lo va a castigar.
- Pues verás cómo yo lo hago marchar.
Entonces todos: Carlitos, Martin, Adela y Sebastián se echaron a reír a carcajadas, diciendo:
- ¡Ja, ja, ja! ¿Cómo una abeja tan chiquita va a poder más que todos nosotros?
El tío Nicolás saco de un frasco una abejita. Esta voló hasta donde estaba comiendo el burro y se puso a zumbar: - ¡Zzz,Zzz…!
El burro le molesto tanto el ruido que dejo de comer. La abejita se posó entonces en la oreja del burro y ¡Zas!, lo picó tan fuerte que salió corriendo sin parar hasta llegar al corral. Tanto corría que Carlitos apenas pudo alcanzarlo… y Martin, Adela y Sebastián se quedaron allí mirándose, con la boca abierta.








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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2012-04-15 10:49:35
Nombre: julia Friedrich
Comentario: Hola, un saludo. el cuento me ha gustado mucho, tanto así q lo utilizare para un trabajo de mi hija en donde lo deberá dramatizar y dar datos del autor, libro y editorial donde lo adquirio, motivo por el cual pido de su ayuda que me envie a mi correo alguna información al respecto.


Fecha: 2012-03-29 21:00:45
Nombre: josh
Comentario: QUE PADERS



Fecha: 2012-03-11 08:41:30
Nombre: Manuel Ibarra
Comentario: Excelente, muy buen talento sinceras felicitaciones al escritor.


Fecha: 2012-02-27 09:40:03
Nombre: Martha Susana
Comentario: Lindo cuento infantil!