ÔĽŅ La pequeŮa brujita. Cuentos cortos infantiles
ÔĽŅ

La peque√Īa brujita

Autor: Raquel Rodríguez

(3.4/5)
(623 puntos / 183 votos)


Cuento publicado el 20 de Enero de 2012


Lleg√≥ el verano y la alegr√≠a ilumin√≥ el rostro de la peque√Īa Isadora, a sus siete a√Īos solo aspiraba a jugar con ni√Īas y ni√Īos de su edad, pero en aquel apartado lugar del bosque sus esperanzas se reduc√≠an a los campamentos de verano que a√Īo con a√Īo se instalaban cerca de su casa.

Su madre la bruja Amanda era una mujer muy malvada, enojona y adem√°s estaba un poco llenita por no decir gorda, pues se la pasaba sentada y todo el d√≠a le ordenaba que hiciera quehaceres que la pobre ni√Īa con sus escasos a√Īos no pod√≠a hacer aunque eso s√≠, era muy hacendosa. No pod√≠a recoger todo el tiradero que la abusiva madre hac√≠a inventando f√≥rmulas de hechicer√≠as que no serv√≠an para nada, seg√ļn el pensar de Isadora, pues si sirvieran de algo podr√≠a ya haber inventado algo que le ayudara con el mal car√°cter y la hiciera m√°s limpia y educada y hasta una buena mascarilla no le caer√≠a mal.


En esos pensamientos entretenida estaba cuando escuchó una gran algarabía de gritos y sonidos, eran las voces de sus amigos que la llamaban.

Llegaron mis amigos ¬Ėgrit√≥ Isadora- ahora vuelvo madre. Y sali√≥ corriendo seguida de Ferm√≠n su loro parlanch√≠n.

Su loca carrera se vio interrumpida cuando cayó a un agujero que estaba cavado en la tierra y muy bien disimulado con hojas y ramas de árboles.

¬°Mam√°!, Otra vez mi mam√° puso una trampa para los ni√Īos, esto es cada a√Īo no me gusta que mi mam√° ponga trampas a mis amigos, siempre los trata mal y todo por su flojera quiere que cada a√Īo le dejen reluciente la casa. Ahora que soy m√°s grande le voy a dar una buena lecci√≥n.

-Así iba pensando Isadora después de haber salido de aquel agujero cuando se encontró con sus amigos. Una vez que se saludaron y se abrazaron y se dieron regalos se pusieron a jugar hasta que se hizo de noche.


Antes de irse Isadora les dijo a todos que su madre igual que cada a√Īo hab√≠a cavado una fosa para que cayeran los ni√Īos y secuestrarlos por todo un d√≠a hasta que le limpiaran la casa y que a ella eso no le gustaba que no entend√≠a porque su madre se comportaba de esa manera, pero que esta vez estaba decidida a no dejarla hacer mas maldades. Por ello les pidi√≥ dejaran el agujero igual como su madre lo ten√≠a, pero que tuvieran mucho cuidado al pasar por ah√≠ y que le ayudaran a cavar otro agujero m√°s grande en donde su madre cupiera y as√≠ darle un buen escarmiento.

¬°Vamos! Gritaron algunos ni√Īos, antes de que oscurezca.

Así que cavaron un hoyo por donde la mala mujer pasaba seguido, lo hicieron de dos metros de profundidad y lo disimularon muy bien tapándolo con ramas y hojas secas.

Pasaron algunos d√≠as y la bruja Amanda estaba impaciente porque no ca√≠a ning√ļn sirviente en la trampa, desesperada ya con tanto desorden decidi√≥ salir a recoger plantas al claro del bosque para sus importantes inventos como dec√≠a la malvada.

El campo la hizo sentirse libre y relajada y empez√≥ a cantar mientras caminaba sin fijarse, conocedora y due√Īa de aquella regi√≥n como la palma de su mano, as√≠ hab√≠a dicho en una reuni√≥n de brujas.

¡Qué bonita soy, qué bonita soy! Laralala laralala. ¡Haaaaaaaay……!

¬°Pum! ¬°Top ! ¬°track ¬°tic! ¬°pass!

Cay√≥ la bruja en la trampa y qued√≤ tan desconcertada que no entend√≠a que pasaba. Con la cabeza torcida y las patas hacia arriba, cre√≠a que el mundo se hab√≠a vuelto al rev√©s. Pero d√°ndose cuenta de lo que pasaba se dijo ¬Ė soy yo la que est√° al rev√©s- y como pudo se dio vuelta y qued√≥ sentada.

¬°Un momento! Que sucede aqu√≠, acaso es mi trampa ¬°no! Mi trampa la puse cerca del campamento, entonces esto ¬Ņqu√© es? Otra trampa, pero de ¬Ņqui√©n? Pero de quien, nadie entra en mis dominios sin mi consentimiento algo raro esta pasando aqu√≠, eso lo averiguar√© cuando salgo. Ahora lo que tengo que hacer es gritar para que me saquen.


¡ auxilio! ¡auxilio! Sáquenme de aquí, sáquenme de aquí. Isadora, Isadora.

Nada, silencio total, resignada se quedó pensativa esperando que alguien llegara a rescatarla y echando pestes contra aquel que hubiera puesto la trampa.

Mientras tanto ni√Īas y ni√Īos segu√≠an jugando y jugando sin sentir que pasaba el tiempo, hasta que Isadora se acord√≥ de su mam√° y crey√≥ conveniente que antes de irse a su casa deb√≠a pasar a revisar la trampa.

Algo ha sucedido ¬Ėpens√≥- al mirar en desorden las hojas y ramas. Acerc√°ndose grit√≥ ¬°hay alguien ah√≠!

- Isadora, Isadora, hijita mía que bueno que viniste, sácame de aquí por favor, ya estaba creyendo que iba a pasar la noche aquí.

- Pero ¬° mam√°! ¬Ņqu√© haces ah√≠ abajo?
Me divierto no ves, deja decir tonterías y ve por una cuerda para que me saques.

- Sabes que mamá, no te voy a sacar porque eres muy mala y ya se que cavaste otro hoyo para que cayeran mis amigos, pero ya lo tapamos y te vamos a dejar ahí hasta que prometas que vas a cambiar.

-Te lo prometo, te lo prometo, corre ve por la cuerda ¬Ėdijo la bruja inmediatamente- pero sin ninguna intenci√≥n de portarse bien.

- ¬°Ah no! Mam√°, veo que no estas convencida y no te puedo sacar y se sent√≥ Isadora a la orilla de la fosa a esperar que su madre estuviera realmente arrepentida y no volviera a da√Īar a sus amigos.

- Te digo que ya me arrepent√≠ y voy a cambiar ¬Ėinsist√≠a la bruja- cansada de esperar y con ganas de salir y desquitarse d√°ndole una buena tunda.

- Consigue la cuerda hijita y de paso me traes algo de comida y de beber ya hasta me dio hambre.

Al escuchar a su madre, le vino a la cabeza una gran idea a Isadora, iría por la cuerda y a la vez traería algo de beber, pero algo de beber para que su madre se hiciera buena.

Corri√≥ a su casa y busco el libro de ¬ďhechicer√≠as¬Ē como le llamaba su madre y ley√≥:

¬ďc√≥mo hacer que un a persona se vuelva buena y hasta bonita¬Ē

Hierva en un pocillo con agua las siguientes hierbas:

- Una pizca de manzanilla para las espinillas
- Una pizca de hierbabuena para que se haga buena
- Una pizca de helecho para que se le quite lo contrahecho
- Una pizca de lechuga para que se desaparezca la verruga
- Una pizca de melón para que se le quite lo gritón
- Una pizca de charales para los buenos modales
- Una pizca de pescado para que se le olvide el pasado
- Una pizca de dona para que se le quite lo mandona
- Una pizca de toronja para que se le desaparezca la lonja
- Una pizca de menta para que se le quite lo lenta
- Una cabeza de ajo para que no le tema al trabajo
- Y por √ļltimo unas gotas de lim√≥n para que le ablande el coraz√≥n

Revuelva todo y déjelo hervir por cinco minutos sírvalo muy caliente para que se queme lengua y dientes y deje de ser impertinente.

Después de hacer aquel bebedizo secreto Isadora quemó todos los libros de su madre y llamó a sus amigos para que le ayudaran a asear la casa, ya que si su mamá olvidaba el pasado, para ella iba a ser fácil decirle que ella era una mujer muy buena y trabajadora y que siempre tenía la casa limpia.

Entre todos limpiaron la casa y la dejaron reluciente. Isadora tomo la cuerda, la comida y bebida y se dirigieron a donde estaba su madre.

- Isadora, Isadora, gritaba la madre desesperada ¡aah ¡ escuincla ya verás la que te espera cuando salga de aquí, que tanto haces que no vienes.

- Ya vine mamita querida, haz de tener mucha sed, toma un poco de agua de limón y enseguida te sacamos.

- primero quiero salir de aquí, y luego tomaré todo el agua que quiera.

- ¡Ah! Si no tomas agua no te puedo sacar, me preocupa tu salud y en todo el día no has tomado nada y además me prometiste portarte bien y no lo estás haciendo.

- P√°same el agua y ver√°s que si quiero cambiar

Decía la malvada mujer fingiendo la voz y además porque en verdad tenía mucha sed.

- dices que es agua de limón, sabe a rayos creo que tomaste agua de lavar los trastes.
- No mamá, es agua de limón pero como llevas tanto tiempo ahí, ya no encuentras el sabor. anda hasta que te la hayas terminado te sacamos.

La bruja tomo toda el agua e impacientes esperaban el cambio, pero la bruja se derrumbó y todos se asustaron, creyeron que había muerto. Pero tambaleándose se levanto y dijo:

- hija que me pasó, que hago aquí.
- De veras no te acuerdas mamá, caíste en una trampa.
- no se que pasó pero sácame ya, tengo mucha hambre y estoy cansada luego me platicas lo que ocurrió.

Isadora y sus amigos no lo pod√≠an creer, la bruja hasta se ve√≠a m√°s bonita pero a√ļn as√≠ ten√≠an mucha desconfianza, cre√≠an que estaba fingiendo. Pero la bruja volvi√≥ a decir.

- por favor, hija no se que hago aqu√≠, pero ay√ļdame a salir y en cuanto me recupere un poco, invitas a todos tus amiguitos a jugar y yo les preparar√© el pastel de chocolate que tanto te gusta.

Esto agrad√≥ mucho a todos y se convencieron que todo hab√≠a cambiado e inmediatamente la sacaron. Isadora abrazaba y besaba a su madre, por fin iba a tener una mam√° normal y eso le daba mucho gusto y lo mejor de todo pod√≠a invitar a sus amigos y amigas a jugar sin ning√ļn temor.


//alex


¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contrase√Īa de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento