Todos los pueblos tienen un tonto. Cuentos cortos de humor


Todos los pueblos tienen un tonto

Autor: Tomi Martínez de la Torre

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Cuento publicado el 04 de Mayo de 2010


Todos los pueblos tienen un tonto. Bueno, tienen más, pero sólo uno tiene el título oficial.
Los hay de muchas clases, pero el que yo conozco es de los tontos maliciosos. De los que se pasan el día en la iglesia, y aunque parece que no hace nada, obseva a todo el mundo cuando el monaguillo pasa el cepillo. A la que acaba la misa, se donde el cura, y con su lengua de trapo, le casca quien le ha dejado dinero, quién se ha echo el despistado cuando ha visto al muchacho acercarse con la cestita y quién ha alegado, en susurros, mientras se tocaba los bolsillos:

-No tengo nada suelto.
Luego, por la noche, se va donde unos muchachos imberbes y se sienta con ellos en un banco del parque, mientras beben cerveza y fuman tabaco barato esperando que pase alguna joven ante la que puedan presumir de lo guapos y lo listos que son. Nada más útil para que te tomen por listo que tener un tonto al lado.
Los chicos lo dejan estar con ellos porque uno de ellos es su sobrino. Es el líder de la pandilla.
Un joven engominado, con botas de montar a caballo, con sus espuelas y todo, su pendiente en la oreja y los pantalones vaqueros abrochados debajo de la axilas y marcando paquete cual torero preparado para empezar la corrida.
Los demás lo intentan imitar, pero claro, el paquete del engominado no tiene parangón.

Un día, mientras estaban en el banco, pasó una joven embarazada. El tonto les preguntó en voz alta:
-¿Qué le "paza" a "egta" en la panza?
-Tiene un chiquillo dentro.-le dijo su sobrino. El tonto se dirigió a ella.
-Los niños no se comen.
Los muchachos, en lugar de disculparlo, se pusieron a reir como locos, dándose palmadas en el pecho unos a otros.
La mujer se plantó delante de ellos.
-A éste qué le pasa, ¿es tonto?
Su sobrino, echando la espalda hacia atrás, a punto de romperse la columna y subiéndose los pantalones casi hasta el cuello, dió un paso adelante.
-Si.¿Qué pasa? Es mi tonto.
Ella lo miró fijamente.
-¿Y dónde coño te has dejado a tu listo? Porque por aquí no lo veo.
Dió media vuelta y se fue, dejando a los muchachos sin saber si seguir riendo o no.
-¿Qué ha querido decir la pava ésta?
El tonto miró a su sobrino.
-"Poz" que "zomos" "toos" maz tontoz que una "miegda". Que mira zi ez tonta. Con toos los agujeros que tenemos, y va, y sale por el más guarro.
Por primera vez en sus vidas, su sobrino y los demás muchachos, se preguntaron si los tontos son tan tontos y los listos son tan listos. Quién sabe. A lo mejor todos tenemos un listo y no nos hemos dado cuenta porque sólo tenemos ojos para nuestro tonto particular.

//alex


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Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2010-06-12 11:17:10
Nombre: Camila
Comentario: jajajajajajajajajajajajajajjajajajajajajajajajajajajjajajajajajajajajajjajajajajajajjaajajajajajajaja jajajajajajajajajajajaja lo unico q tengo para decir es que yo no soy tan gordita pero no como nadaaaa jajajajajajaja