El periodista. Cuentos cortos fantásticos


El periodista

Autor: Reinaldo Bernal C.

(3.67/5)
(33 puntos / 9 votos)


Cuento publicado el 05 de Mayo de 2019


El periodista llegó al lugar como a las 2:50 de la madrugada junto con sus 2 colaboradores. Trabajaba como reportero nocturno para un canal de televisión. Miró su reloj y un segundo después el vehículo tipo van, se detuvo a pocos metros de la escena; al abrirse la puerta lateral, miró hacia el exterior antes de poner un pie en el pavimento y reparó por un momento en los 4 años de labor nocturna cumplidos hasta ahora. Sin saber por qué, le horadó en su mente como broca abriéndose paso, el mordaz comentario que le habían repetido personas cercanas, algunos con la clara intención de bromear: “Este no es un horario de trabajo para un hombre casado…”. Tal idea, que solía asaltarle en las madrugadas, le había obligado a pedir al canal, la retoma de su horario de origen. Desde el siguiente lunes su reemplazo se lanzaría a las fauces de la noche a emprender en las sombras la búsqueda de los hechos más impensados y hacerlos verosímiles para transmitirlos en la emisión matutina. Era la sorpresa que guardaba para la mujer que amaba, se acabarían las discusiones, las noches serían ahora para ella.

Bajó de la camioneta, parpadeó tres veces y frotó sus manos forradas en guantes de lana gris, las acercó a sus labios mientras exhalaba lo que pareció una fumarola de cigarro barato, con la intención de calentarlas. Se esforzó, sin prisa, por concentrarse en la escena -nada ajena para una noche de viernes-. El accidente había ocurrido pocos minutos antes. Las luces de ambulancia cortaban la niebla de la oscuridad y hacían flotar en el espeso aire de la calle, premoniciones de cosas que no eran buenas. El periodista ya estaba acostumbrado. Por eso, con la decisión del que sabe lo que está a punto de ver, tomó el micrófono con fuerza y se abrió paso entre los curiosos; pidió con ademanes a su camarógrafo que le siguiese. Había dos cuerpos bañados de rojo tendidos boca abajo en el pavimento junto al vehículo destruido, “fortuitos amantes en las sombras” pensó el periodista, como buscando un título para su informe, en tanto una idea de clara compasión atravesó su cabeza. El primero era el de un hombre de tez blanca sin ninguna expresión de vida. Mientras el paramédico volteaba el cuerpo de la mujer, se escuchaba la explicación que un policía daba al micrófono: “Los 2 estaban ebrios, nadie hubiera sobrevivido…” El periodista se desvaneció. Cayó junto al cuerpo inerte de su esposa.




Otros cuentos fantásticos que seguro que te gustan:

- La ventana rota
- Pipilinita
- Círculo
- Perdido en el océano
- Un Alma en Pena


¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario más abajo
(Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contraseña de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento

Fecha: 2019-05-22 13:03:21
Nombre: Manuel Santos
Comentario: Extraordinário conto de humor negro que traduzi para Português. Parabéns ao autor.
Manuel Santos
Portugal