Cuentos cortos románticos

 

Principal

 

Infantiles
Ciencia-ficción
Fantásticos
Terror
Policíacos
Románticos
Humor
Otros
Todos los cuentos

 

Envía tu cuento

 

Los Autores

 

Contacta

 

Páginas de interés

Otras páginas



Fotomontajes personalizados

 

 

 

 

Color de los Sueños

Jeison Villalba


(302 puntos / 80 votos)


Ningún sueño viene después del sueño. Ningún sueño en sí, es un sueño completo.


Allí estábamos todos, excepto los que faltaban: Nadie. Habían muerto en la catástrofe más grande de la historia del siglo XX. Aún resonaban sus voces como enjambres de abejas que el viento paseaba por los valles, por las praderas, y por cada uno de los recuerdos que nos mantenían vivos. Casi muertos...
Desde aquellas nubes se podía observar el pequeño ahogado envuelto en luto y saliva. Sus álabes se estremecían como alambres sujetos a un cañón de púas, y por sus costados emigraban millones de parásitos sedientos de sangre y olvido. Nadie en ese instante pudo sentir lo que yo sentí, ver lo que yo vi, vivir lo que yo viví. De tal forma que todos quedaron muertos con mis ojos vivos; y mis ojos, que aún soñaban, habían despertado.


22 de Enero de 1992. Una mitad del mundo se quejaba. La otra hacía lo mismo, pero en silencio. Yo esperaba la hora trémula; la hora de los lazos y las cobijas, los llantos y las sonrisas. Yo esperaba nacer, nacer por siempre y vivir. Pero la noche, el día, los ojos que se clavaron en mi rostro, no lo permitieron, no me dejaron yacer: ¿Quién habrá nacido ese día que no fui yo? ¿Quién es ése que no conozco y me distingue, que no le hablo y me responde?

Mi voz pasó a ser humo, mi alma se volvió ceniza, y los sueños que tenía quedaron siendo sueños, única y estrictamente sueños. Pero él vive, es una realidad. Vive en mí y no soy él. Nació por mí y me resigné a él, pero no soy de él, soy el que soy y el que vino a preguntar. Soy yo. La vista próspera de su mirada azul, la sombra ungida en el vientre de la noche y la sonrisa que se estrena en cada llanto que tiene nombre a silencio. La vastedad del tiempo y la cotidianidad que se quiebra como espejo. Los versos que se esconden detrás de un seudónimo falso. El sabor de las mañanas y el color de los crepúsculos.



Vota este cuento:

¿Te ha gustado este cuento? Deja tu comentario aquí (Nota: Para poder dejar tu comentario debes estar registrado.
Todavía no lo estás? Hazlo en un minuto aquí)

 

Nombre:

email:

Contraseña de usuario:

Comentario:

 

Últimos comentarios sobre este cuento

 

Fecha: 2010-07-28 15:12:16
Nombre: ANONIMO
email: amesebas@yahoo.com.ar
Comentario: la verdad es que el autor nos destroza el romanticismo, no me agradó, le pido disculpas pero es preferible llamarle la atencion para que se ubique en lo que esta haciendo.



Fecha: 2010-01-21 11:04:00
Nombre: angel
email: angel75521@live.com.mx
Comentario: jajaja
se ase llamar un cuento romantico y en el poco tiempo que lo lei hablaba solo de muertos y cosas asi.